• @xaviermaples
    crepúsculo: el grito del viento se dobla penetrado ya por el silencio
  • @martamj32
    Para penitencia, no cometer el pecado
  • @La__Ella
    Dejaría todo cuanto he perdido por alcanzar lo que me falta por perder
  • @ellemiroir
    Más que saber dónde brotar, saber cómo enraizarse
  • @PinaDuncan
    Todo riesgo esconde, al menos, un aprendizaje y una belleza
  • @soniamude
    Se hizo piel de mis desnudos
  • @LunaPara2
    Hay lugares de donde salgo vestida de nostalgia y con la brújula rota
  • @_vaniailed7
    Es época de repartirnos el frío entre las miradas
  • @ireneparrita
    Leer con los dedos tu piel encendida hasta quemarme
  • @VersoFinito
    Te quiero/ desnuda de palabras/ vestida de silencio/ en la alta pena de mi aliento
  • @danielatome
    Bajar las luces, soplar la música y desvanecerme, suave, como las horas
  • @stainfed
    A pleno sol recorrer los pasos del tiempo

Santiago Montobbio

   Nació en Barcelona, en 1966. Licenciado en Derecho y en Filología Hispánica, comenzó a publicar poesía en 1989 con “Hospital de inocentes”. Los poemas que siguen fueron enviados por el autor a pedido de La Poesía Alcanza. Forman parte de su libro más reciente, presentado en marzo en Barcelona, “La lucidez del alba desvelada”.

 

HE TENIDO QUE VOLVER A SER PEZ Y SER ESCAMA.

He tenido que volver a ser antiguo. Que ser limpio.

Que ser otra vez niño. He tenido

que recuperar la infancia y volver

a las edades más antiguas de la tierra.

A la memoria perdida. Al tiempo sepultado.

He tenido que volver a ser el fuego

y la luz del primer día, que la “tiniebla

aleja y rasga. He tenido que ser

otra vez pez, antiguo y niño

para que sea cierto mi querer. Para quererte.

Para que mi amor sea profundo y verdadero he tenido

que perderme y olvidarme, que dejar atrás

como a quien se le cae del bolsillo en una esquina

mi vida pasada, y he tenido

que atravesar el tiempo, que agotarlo

y volver a estar en el principio. (Adiós a todo,

y bienvenida a la vida

en ti y por todo sentido). Sólo así

puedo sentir que te quiero, y que así

el amor se ha cumplido.

--

 

ME DESPINTO EN TU AMOR Y TAMBIÉN EN LA LLUVIA.

Te quiero de olvido.

                                      Escribo en la noche,

no sé si el dolor apaciguo. El dolor de la busca,

de la ausencia. De la manera en que al final

nunca te encuentro. Estás al final de mí mismo,

al final de todo, como agua o paisaje único,

pero quizá son siempre ciertos los principios y así

me despinto en tu amor y también en la lluvia.

Y me llenas de olvido.

 

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