• @_marazi
    Yo ya me quedé contigo cuando ni estabas
  • @ciruelle
    Amar es ser verbo en todos los tiempos
  • @SIELALSOYYO
    No hay persona más peligrosa que la que no tiene sueños por cumplir
  • @DivinaOnix
    También lo imposible puede ser amado
  • @LunaPara2
    El que se va en silencio, lo ha dicho todo
  • @Ghouls99
    A veces acumulamos, densos y potentes, para arrasar en el siguiente desborde
  • @siete_verdes
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  • @JanoTwoFaces
    Dejad de ordenar caos y provocad alguno
  • @sammasathi
    Sueño, luego insisto
  • @TISHA77
    La poesía también es presagio
  • @juanita_amore
    Escribir porque el tiempo nos viene a leer
  • @z_zyanya88
    Quieta, la noche/ versa amores calmos,/ suspira en paz

Mejor que la esperanza (poesía nicaragüense)

 

   José Coronel Urtecho

 

   Soneto a María Kautz

   en sus 80 años

 

Nada ha cambiado de verdad en vos,

nunca dejás lo de hoy para otro día,

lo que fuiste ayer sos todavía,

siempre sos la que sos y como sos.

 

Tu vida ha sido vida para dos,

para mí y para vos, María mía,

y viviendo los dos en compañía

los años pasan sin decir ni adiós.

 

Hemos pasado ya los ochenta años

-¡tantos que casi perdemos la cuenta!-

yo con ochentidós, vos con ochenta.

 

Años de engaños y de desengaños,

de penas y alegrías y secretos,

llenos de hijos y nietos y bisnietos.

 

 

   Mujer entrevista

 

Una mujer desconocida por mí –que viene

y va como se mueve el aire tras las hojas

del denso matorral que cerca su morada

 

campestre: la mujer y su casa pueblerina

no vistas más que en parte entre lo verde

lo rojo lo terroso dibujando sus senos

 

tal vez también terrosos magullados

sus caderas su espalda su cintura

apareciendo y desapareciendo entre las hojas.

 

 

   Parque número 1

 

Lindas telefonistas las azucenas

hablan por sus bocinas de porcelana

con las focas locas y antiguas sirenas

de la perfumería de la mañana.

 

Unos pinos, vendedores de canciones

se quitan sus pijamas de neblina

y los perales reparten corazones

a las internas de la escuela vecina,

 

que asoman sus asombros a los balcones

mientras el sol –una abadesa de zarzuela-

cuelga de unos alambres los pantalones

del Príncipe Cumiche, sin portañuela.

 

 

   El reino de la poesía

 

…La poesía es por cierto

más interesante, más apreciable

          y ciertamente más encantadora

que la Catarata del Niágara, el Gran Cañón,

                                                    (el Océano Atlántico

y otros más admirados fenómenos naturales.

Es tan útil como la luz y tan maravillosa.

           Es extravagante

precisamente, porque hace posible decir

que no es posible trasladar una montaña pero un

                                                                     (poema puede

           ser trasladado dondequiera.

           Es monstruosa

gratamente, porque puede decir en serio o en broma:

“La poesía es mejor que la esperanza,

porque la poesía es la paciencia de la esperanza, y todas

            las imágenes vivas de la esperanza,

la poesía es mejor que la excitación, mucho más

                                                                       (deliciosa,

la poesía es superior al éxito y la victoria,

             y su serena bendición persiste

mucho después que la proeza más fabulosa se

             ha elevado como un cohete de bengala y caído.

La poesía es un animal mucho más potente y fascinante

que los que bosque, jungla, arca, circo o zoo pueden

             tener”.

Porque la poesía engrandece y eleva la realidad:

La poesía dice de la realidad que si es magnífica es

                                                                        (también

              estúpida:

Porque la poesía es, en cierta manera, omnipotente;

porque la realidad es varia y rica, potente y viva, pero no

              es suficiente,

porque es desordenada y estúpida o sólo a ratos y en

               forma errática, inteligente:

Porque sin la poesía la realidad es muda o incoherente:

Es incipiente, como la pomposidad y grandilocuencia del

               trueno:

Sus peroratas confinan con la incesante oración de

               océano:

Porque el brillo y la gloria de la realidad, sin la poesía,

palidecen, como las rojas óperas del crepúsculo

                y los ríos azules y las ventanas de la mañana.

El arte de la poesía hace posible decir

                Pandemonium.

                Porque la poesía es alegre y exacta. Y dice:

               “La puesta de sol parece una corrida de toros,

               Un brazo dormido se siente como soda,

               efervescente”.

 

La poesía resucita el pasado, como Lázaro.

Transforma a un león en esfinge y muchacha.

Da a la muchacha el esplendor del latín.

Convierte el agua en vino en cada boca de

                Caná de Galilea.

Porque es un hecho que la poesía inventó el unicornio, el

                centauro y el fénix.

Es pues verdad que la poesía es un Arca perenne.

Un autobús que encierra, lleva y engendra todos los

                animales de la mente.

Por eso la poesía dio y da lengua al perdón

por lo cual una historia de la poesía será una historia de la

alegría y una historia del misterio del amor.

Porque la poesía suple espontáneamente,

                abundantemente y libremente

los apodillos y diminutivos que el amor necesita y sin los

                cuales el misterio del amor no se domina.

 

Porque la poesía es como la luz y es la luz.

Resplandece sobre todas las cosas, igual que el cielo azul

                y con igual justicia azul.

Porque la poesía es la luz del sol de lo consciente.

Es además la tierra de los frutos del saber

                       en los huertos del ser:

                Nos muestra los placeres de la ciudad.

Ilumina las estructuras de la realidad.

                Es una de las causas del saber y la risa:

Afila los silbatos de los inteligentes:

Es como la mañana, y las flautas de la mañana, cantantes

                y encantadas.

 

Es como el nacimiento y renacimiento de la primera

              mañana para siempre.

La poesía es rápida como los tigres, hábil como los gatos,

              llena de vida como las naranjas.

Y sin embargo es inmortal: es siempre verde y siempre-

              en-flor; mucho después de que los Faraones y los

              Césares han caído,

aún brilla y dura más que los diamantes,

es porque la poesía es la actualidad de la posibilidad. Es

              la realidad de la imaginación

              la garganta de la exaltación

              la procesión de la posesión

              la actividad de la significación y

              la significación de la mañana y

              la maestría de la significación.

La alabanza de la poesía es como la claridad de las cimas

             de las montañas,

las cimas de la poesía son como la exaltación de las

              montañas.

¡Es la consumación de la conciencia en el país de la

              mañana!

 

(De “Pol-La D’Ananta, Katanta, Paranta, Dedójmia T’elson, imitaciones y traducciones”, Proyecto SETRA, Edición del Festival Internacional de Poesía de Granada, Nicaragua, 2006. José Coronel Urtecho nació en Granada, Nicaragua, el 28 de febrero 1906, y murió en Managua, el 19 de marzo de 1994. Además de la obra señalada, en poesía publicó “Paneles de infierno” y “Conversación con Carlos”. Fue también dramaturgo, novelista, ensayista e historiador. En conjunto con Ernesto Cardenal, en 1963 publicó la “Antología de la poesía norteamericana”. Los estudiosos de la poesía nicaragüense afirman que su poesía marcó la de muchos otros escritores, como el mismo Cardenal). 

 

 

   Gioconda Belli

 

   Te busco en la fuerza del futuro

 

Sola yo, amor,

y vos quién sabe dónde,

tu recuerdo me mece como al maíz el viento

y te traigo en el tiempo,

recorro los caminos,

me río a carcajadas

y somos los dos juntos

otra vez,

junto al agua.

Y somos los dos juntos,

otra vez,

bajo el cielo estrellado

en el monte,

de noche.

Yo, amor, he aprendido a coser con tu nombre,

voy juntando mis días, mis minutos, mis horas,

con tu hilo de letras.

Me he vuelto alfarera

y he creado vasijas para guardar momentos,

me he soltado en tormentas

y trueno y lloro rabia por no tenerte cerca,

en viento me he cambiado,

en brisa, en agua fresca

y azoto, mojo, salto

buscándote en el tiempo

de un futuro que tiene

la fuerza de tu fuerza.

 

 

   Luciérnagas

 

A las cinco de la tarde

cuando el resplandor se queda sin brillo

y el jardín se sumerge en el último hervor dorado del día

oigo el grupo bullicioso de niños

que salen a cazar luciérnagas.

 

Corriendo sobre el pasto

se dispersan entre los arbustos,

gritan su excitación, palpan su deslumbre.

Se arma un círculo alrededor de la pequeña

que muestra la encendida cuenca de sus manos

     titilando.

 

Antiguo oficio humano

este de querer atrapar la luz.

 

¿Te acordás de la última vez que creímos poder

      iluminar la noche?

 

El tiempo nos ha vaciado de fulgor.

Pero la oscuridad

sigue poblada de luciérnagas.

 

(De “Anillo de silencio, Centroamérica en la poesía”, antología con selección y prólogo de Jorge Boccanera. Desde la Gente, ediciones del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos, Buenos Aires, 2009. Gioconda Belli nació en 1948 en Managua. Sus publicaciones de poesía, género en la que se la considera innovadora, y revolucionaria en el planteo de la femineidad y su reivindicación, comenzaron en el diario La Prensa de su país. Su primer libro fue “Sobre la grama”, de 1972. Se destaca también como novelista. Su obra poética “Línea de fuego”, de 1978, le permitió obtener el Premio Casa de las Américas. Su oposición a la dictadura de los Somoza la forzó al exilio y en los 70 se plegó a la Revolución Sandinista. Ya en el siglo XXI, integra un grupo de intelectuales que tiene una postura muy crítica del gobierno del presidente Daniel Ortega).

 

   Joaquín Pasos

 

   Los indios viejos

 

Los hombres viejos, muy viejos, están sentados

junto con sus cabras, junto a sus pequeños animales mansos.

Los hombres viejos están sentados junto a un río

que siempre va despacio.

Ante ellos el aire detiene su marcha,

el viento pasa contemplándolos,

los toca con cuidado

para no desbaratarles sus corazones de ceniza.

Los hombres viejos sacan al campo sus pecados,

este es su único trabajo.

Los sueltan durante el día, pasan el día olvidando,

y en la tarde salen a lazarlos

para dormir con ellos calentándose.

 

 

   Cementerio

 

La tierra aburrida de los hombres que roncan

es aquella que habitan los pájaros pobres,

las gallinas que comen las piedras

las lechuzas que braman de noche.

Una jaula de arena, una urna de lodo

es la tierra aburrida de los hombres que roncan.

Una jícara negra, una seca tinaja,

un carbón, una mierda, una cáscara.

 

En la tierra aburrida de los hombres que roncan

donde viven los pájaros tristes, los pájaros sordos,

los cultivos de piedras, los sembrados de escobas.

 

Protejan los escarabajos, cuiden los sapos

el tesoro de estiércol de los pájaros pobres.

Los pájaros enfermos, los vestidos de sombra,

los que habitan la tierra de los hombres que roncan.

 

Tengo un triste recuerdo de esa tierra sin horas,

la picada de pájaros, la que se desmorona.

Con murciélagos me persigue de noche

su horizonte de barro y su luna de broza.

En la tierra aburrida de los hombres que roncan

se hizo piedra mi sueño, y después se hizo polvo.

 

(De “Anillo de silencio, Centroamérica en la poesía”, idem anterior, Joaquín Pasos nació en Granada en 1914 y murió en Managua en 1947. Cuando tenía nada más 16 años se plegó al grupo “Movimiento de Vanguardia” con José Coronel Urtecho, Pablo Antonio Cuadra y Luis Alberto Cabrales, entre otros. Trabajó en publicaciones de la vanguardia literaria de su país. Cuando murió en 1947, por problemas de salud vinculados con su alcoholismo, se publicó una antología de su obra titulada “Breve suma”. Posteriormente, en 1962, Ernesto Cardenal estuvo a cargo de otra antología, que tituló “Poemas de un joven”).

 

LUIS ROCHA

 

   Sueño del optimista

 

En su palacio Somoza

hace planes para el futuro

y piensa: “30 años más

se sacrificará mi familia para el pueblo”…

y sus hijos pululan de alegría ante la herencia

mientras abajo el pueblo piensa:

“ni un año más”

                                             “ni un año más”

“ni un año más”

porque

entre el presente y el futuro

está el destino

incluso para la vida de los tiranos

y la prolongación de las dinastías

y el destino es inexorable como la muerte

y oscuro como la noche.

En mi país

llena de sombras está la vida

de los hombres que aman

y llena de sombras la de los que odian.

 

Que las sombras se guarden de las sombras:

El guerrillero cae como la noche

de un solo tajo

interrumpiendo la cena del dictador.

 

(De “Anillo de silencio, Centroamérica en la poesía”, idem anterior. Luis Rocha nació en 1942. Comenzó a publicar poesía en 1969, con “Dumos aurea”. Colabora con diversos medios en artículos sobre literatura y cultura en general. Obtuvo el Premio de Poesía Rubén Darío).

 

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