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    Se afiebra el corazón cuando la luna se lleva por dentro
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  • @PedroLuna73
    Soñar es un acto político

Harlem, los blues de la historia

 

   LANGSTON HUGHES

  

   Sueños

 

Aférrate a tus sueños

Porque si los sueños mueren

La vida es un pájaro de alas rotas

Que no puede volar.

Aférrate a tus sueños

Porque cuando los sueños se van

La vida es un campo estéril

Congelado por la nieve.

 

 

   Corazón roto americano

 

Yo soy el corazón roto americano

La roca sobre la cual la Libertad

apoya la punta de sus pies-

La gran equivocación

que Jamestown cometió

hace ya tanto tiempo.

 

 

   Silueta

 

Gentil dama del Sur,

No te desmayes,

Acaban de colgar a un hombre negro

Bajo la oscuridad de la luna.

 

Han colgado un hombre negro

En un árbol de la carretera

Bajo la oscuridad de la luna

Para que el mundo vea

Cómo protege Dixie*

Tu condición de mujer blanca.

 

Gentil dama del sur,

     ¡Sé buena!

     ¡Sé buena!

*Nota del traductor: Dixie es un apodo para referirse al sur de los Estados Unidos.

 

   Justicia

 

Esa Justicia es una diosa ciega,

Una cuestión de la cual nosotros somos entendidos:

Su venda esconde dos llagas que supuran

Donde quizás en algún tiempo hubo ojos.

 

 

   Sueño aplazado

 

¿Qué le sucede a un sueño

     Aplazado?

 

¿Se seca

como una pasa al sol?

 

¿O supura como una herida-

y después echa a correr?

 

¿Apesta como carne podrida?

¿O se encostra y quiebra

como un dulce almibarado?

 

Acaso simplemente se hunde

como una carga pesada.

 

¿O finalmente explota?

 

 

   AMIRI BARAKA

 

   Lunes en si bemol

 

Yo puedo rezar

     todo el día

     & Dios

     no vendrá.

 

Pero si yo llamo

     al 911

     el Demonio

     está aquí

 

¡en un minuto!

 

 

   JUNE JORDAN

 

   7 de abril, 1999

 

Nada es más cruel

que los soldados que

      ordenan

a la viuda

que esté agradecida

de estar viva todavía.

 

 

   Estos poemas

 

Estos poemas

son las cosas que yo hago

en la oscuridad

y que extiendo hacia ti

quien quiera que seas

¿ya

estás listo?

 

Estas palabras

son piedras en el agua

que se van lejos

 

Estas líneas esqueléticas

son los brazos desesperados de

     mi anhelo y de mi amor.

 

Yo soy una extraña

que aprende a adorar a los extraños

a mi alrededor

 

quien quiera que seas

quien quiera yo pueda llegar a ser.

 

(De “Harlem: los blues de la historia, 56 poemas – un siglo de poesía”, con investigación y notas de Eduardo Dalter, versiones de Eduardo Dalter y Nidia Santa Cruz, colección Poesía Mayor, Leviatán, Buenos Aires, 2013. Langston Hughes nació en Joplin, Missouri, en 1902. Murió en Nueva York, en 1967. En 1994 se publicó “The Collecter Poems of Langston Hughes”. Poemas suyos fueron traducidos a varios idiomas. Fue también investigador, novelista y dramaturgo. En esta obra se lo define como “agudo cronista del Harlem Renaissance” –Renacimiento de Harlem-, y del movimiento negro. Siendo joven, vivió algunos años en México, con su padre. Amiri Baraka, cuyo nombre original fue Everett LeRoi Jones, nació en 1934 en Newark, donde murió en 2014. Además de poeta, fue ensayista, dramaturgo y crítico de jazz. Se inclinó al Islam en 1965. Cuatro años antes había publicado su primer libro de poesía, “Prefacio a una nota de suicidio en veinte volúmenes”. En Harlem fundó la escuela de teatro Black Arts Repertory. June Jordan nació en Harlem en 1936. Murió en Berkeley, California, en 2002. Además de poeta fue ensayista, docente y activista por los derechos civiles. Algunas de sus obras de poesía fueron “Living Room”, “Naming our Destinhy” y “Haruko / Love Poems”. La antología “The Collected Poems” se publicó en 2005, tres años después de su fallecimiento).

 

 

   COUNTEE CULLEN 

 

   Desde la torre oscura

 

No siempre sembraremos mientras otros recogen

El dorado aumento del fruto a punto,

No siempre el semblante abyecto y mudo

Para que los hombres menores sujeten

      a sus hermanos despreciables,

No eternamente mientras otros descansan

Nosotros encantaremos con flautas dulces

      sus limbos,

no siempre nos inclinaremos ante lo sutil y

      brutal;

No fuimos hechos para llorar eternamente.

 

     *

 

La noche cuyo pecho abierto acoge a las desoladas,

Blancas estrellas no es menos encantadora por ser

     tan oscura,

Y hay brotes que no pueden florecer del todo

En la luz, antes se contraen, lastimeros, y caen;

Así en la oscuridad nosotros ocultamos el corazón

     sangrante,

Y esperamos, y tendemos nuestras simientes

      que agonizan.

 

 

   ARNA BONTEMPS

 

   Los despuntadores del alba

 

No venimos a librar una batalla

      con espadas sobre esta colina,

No es el deseo desolar la vida

      ante una obstinada voluntad.

Aunque bien moriríamos como algunos

      murieron

Agitando un camino hacia el sol

      renaciente.

 

 

   CLAUDE MCKAY

 

   Si tenemos que morir

 

Si tenemos que morir, que no sea como

      cerdos

acorralados y cazados en un punto no

      glorioso,

rodeados por la loca y hambrienta

      jauría,

que se burla de nuestra maldición.

Si tenemos que morir, que sea con

      nobleza,

para que no se derrame nuestra preciosa

      sangre

en vano; que aun los monstruos que

      desafiamos

tengan que honrarnos ya muertos.

¡Oh, hermanos!, combatiremos al

      mismo enemigo.

Aunque somos menos, seremos

      valientes

y contra sus mil golpes daremos uno

      decisivo.

¿Importa algo si ya tenemos el

      sepulcro abierto?

Como hombres frente a la asesina y

      cobarde jauría,

apretados contra la pared, muriendo,

      lucharemos.

 

 

   Mansión sureña

 

Los álamos están de pie, quietos como

      la muerte

Y los fantasmas de los hombres muertos

Encuentran a sus damas caminando

De dos en dos a la sombra

Y de pie sobre los escalones de mármol.

 

Hay un sonido de música haciendo eco

A través de la puerta abierta,

Y en el campo, entre el algodón,

Hay otro sonido tintineando:

El de las cadenas de los esclavos

      arrastrándose.

 

Los años regresan con un estrépito de

      hierro,

Una mano está en la puerta,

Una hora seca tiembla en la pared.

Los fantasmas están caminando.

Tienen marchitas rosas rotas

Y los álamos están quietos allí,

      como la muerte.

 

(Del libro ya citado. Countee Cullen. Hay dudas sobre su lugar de nacimiento, en 1903. Las versiones más sostenidas mencionan a Louisville, Kentucky, y Baltimore, Maryland. Murió en Nueva York en 1946. Vivió en Harlem desde los nueve años. Mientras estudiaba en la Universidad de Nueva York recibió reconocimientos por su obra “Ballad of the brown girl”. Publicó también “Color” y “The Medea”. Se destacó en el Harlem Renaissance. Arna Bontemps nació en Alexandria, Louissiana, en 1902. Murió en Nashville, Tennessee, en 1973. Fue investigador del movimiento negro, desde que se instaló en Harlem, en la década del 20, poco después de graduarse. Además de su propia poesía, se destacó por las antologías de autores negros que publicó. Claude McKay nació en Jamaica, en 1890, y se radicó en Estados Unidos cuando tenía 22 años, después de que ya había publicado poesía en su país. Fue ensayista, novelista y cuentista, además de poeta, y también figura destacada de Renacimiento de Harlem. Murió en Chicago, en 1948).

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