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  • Diana Dávila (Costa Rica) / Tocar la aventura de la patria

    Patria insuficiente

    Agua de vos
    violeta húmeda de tu boca
    si yo pudiera inventar tu signo
    ese casi miedo que te cerca
    si pudiera tocar tu noche y tu aventura
    ponerle alas a tu alcohol indiferente
    acompañarte cada vez que cruzaras las esquinas

    si pudiera deletrearte y encontrarte
    saber cuál es tu amor cuál es tu falta
    saber cuánto
    saber cómo
    pero ya ves
    la palabrería me muerde
    me remuerde por la espalda

    tengo una boca desagradable esta madrugada
    el sudor de la conciencia me cansa
    y nada me retiene del lado de la almohada
    ahora es
    cuando maldita sea la vida
    y todos sus accesorios
    incluida la patria
    y sus dulces catecismos

    Pacífico

    Duermo de medio lado, como los peces.
    Me duele el corazón como a los peces
    cuando los destazan en la carnicería.

    Me duele el corazón/ me duelen las palabras
    me duelen las escamas que me envuelven.

    Me duele el corazón de medio lado
    me duele la ventana que se abre
    como un trasatlántico entre mis venas.
    No quiero abrir la puerta que le abre la puerta al silencio.

    El carnicero prepara los cuchillos
    uno para cada pedacito
    uno para cada ojo
    y deja caer/ envueltas en oscuridad
    las escamas de mañana
    corta el aire
    corta la respiración
    las aletas vuelan en sangre
    husos sin nombre/ sin madre/ sin mar

    No quiero esperar/ no puedo
    ya estoy llegando al borde estrecho de magallanes
    al polo sur antártico a donde quiero llegar

    (Adiós)

    Cuando salí
    estaba la luna esperándome
    quería ver mis rodillas quebradas
    y la neblina que salía de mis ojos

    empezó a llover
    y caminé arrecostada al viento

    los pies me ladraban.

    Contracanto

    no heredé la luz
    me oigo respierar lejanamente
    como si me hubieran abandonado en un sueño

    Mariposa entre los dientes

    Ninguna luz existe y no me importa
    demasiado sol tiene la luna
    la noche brillante y sus rugidos de dinosaurio
    apresuran mi corazón

    Nació en San José, en 1952. Publicó “El sueño ha terminado”, “Contracanto”, “Mariposa entre los dientes”, “Cruce de vientos” y “Gramática del sueño. Poesía reunida (1976-2012)”. En 2013 ganó el Premio Nacional de Poesía Aquileo J. Echeverría. Fue finalista del premio Casa de las Américas, de Cuba. Fue incluida en numerosas antologías en su país y en el exterior, entre ellas “Anillo de silencio, Centroamérica en la poesía”, publicado en Argentina en 2009, con selección y prólogo de Jorge Boccanera. Estudió Filología y Artes Dramáticas en la Universidad de Costa Rica. Integró el grupo de teatro experimental Tierranegra y la agrupación de poesía Oruga. Es también traductora.

Declarada de interés cultural (2014)

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