• @dianalefaz
    Son tantas las veces que no estamos aquí, donde pisamos
  • @Anadimeana
    Mi próxima línea viene con raíces de rosa del viento
  • @Xhuvia922:22
    Los sauces llorones mojan lo que resta de tu sombra
  • @LaPetit10
    El miedo es la distancia más larga
  • @cochambrossa
    Un corazón donde la nostalgia acomode su ingravidez
  • @Genrus
    Nada como el asedio de lo irreparable para mantener el corazón encendido y las velas desplegadas
  • @largabreve
    Todo el amor es una breve esperanza, una contención indebida, enajenadora
  • @SimoneBella7
    No tardes que el silencio arrecia, hoy solo basta con que insinúes un suspiro para volverme agua
  • @ReneValdesM
    La poesía saca lo mejor que no tenemos
  • @_Annai_
    Un don es una sombra liberada
  • @___Sputnik___
    Nadie verá el estante vacío
  • @entiyparati
    Poner el alma a las palabras y que respires de ellas

Monólogo del necio, Jorge Boccanera

 

   Ojos de la palabra

                                        a Octavio Pineda

 

La palabra,

fogonazo entre el deslumbramiento y el hartazgo, viaja

    sobre los hombros del enigma.

Estrellas que atraviesan usinas de ceguera, correntadas de

    nadie.

La palabra es iguana en la roca calcinada, una pata en el aire,

    la obra en el infierno.

Su cuerpo breve da una sombra inmensa.

 

Quieta no se está nunca por el fuego cruzado de la sangre.

Un chasquido de lengua la echa a andar por baldíos donde

    lo ruin humea y pudre el aire.

A horcajadas, con los ojos vendados, entre bolsas de estiba,

    dientes de nicotina

y un corazón sin aparente anhelo que acampa en el vacío.



Esa palabra lleva en su aliento un viaje, un detenerse,

    un continuar.

Sus patas diminutas lo tocan todo por primera vez.



   Afanes del poeta

                                                    a Oscar Hahn

 

Paso el peine,

quito las hojas secas, lo ampuloso,

el oropel y el loro,

los piojos del decir.

 

¿Me salvé por un pelo?

¿Hubo un pelo en la sopa?

 

Otra vez paso el peine, es un peine muy fino,

quito la carambada,

las enumeraciones de la trenza, lo brumoso

     y sus rulos.

 

De nuevo paso el peine,

saco el abrojo y el aceite rancio,

el comején,

el troppo ma non troppo.

 

Por las palabras, por los sueños

paso una vez, paso otra vez el peine.

Busco lo despojado, ese vislumbre,

lo desguarnecido.

 

Otra vez paso el peine

por la cabeza calva de la vida.



   Animales borrosos

                                                   a Juan Manuel Roca

 

Muñón obsesionado, cede el paso,

hay que entregar un sueño, muerto y alerta, tiritando.

Hurga entre los vendajes del aliento, respírale en la cara

al infortunio y acuéstate a dormir junto a los animales

     borrosos del enigma.

Interroga despojos del silencio en los huesos quebrados

del poema, sube a los carromatos donde viaja la orquesta

     con su tos de perro,

busca un trofeo de aullidos en el océano de la noche.

 

No alimentes palabras como plantas carnívoras ni

     remiendes plegarias.

Calcula con navajas el azar y separa las hebras del deseo.

Luego, a lo tuyo:

escribirlo como la bestia, corregirlo como la bella.

 

Hacerlo y deshacerlo con tu puñal al cinto y el oído

     en el polvo

donde murmura el rastro de la presa y habla una estela

     de humo.

 

A esa ferocidad habrá que desollar, arrancarle colmillos,

arrebatarle el cuero, las aletas, desplumarlo y hervirlo hasta

     que se consuma

y solamente quede al fondo de la olla,

polvo de una pregunta.



   Astillas

 

   I

 

¿A qué va uno al espejo?

A preguntar,

a inquirir el anverso, la faz, a investigar por uno,

a rastrear la fachada,

el asunto es el mismo: interrogarse.

 

Sólo atiende preguntas el espejo,

abre ventanas sólo a ese llamado.

 

Su respuesta es gruñido, un murmullo de noches

     arrugadas.

Ese despeñadero te pisa los talones.



   II

 

Entre cuatro navajas ondula un río de lava.



   III

 

El espejo se pudre.

Lo vi con estos ojos que ya no son los mismos.



   IV

 

Quien observa el espejo visita una memoria.

Las brasas del que mira se hunden en el desierto.



   V

 

El espejo reúne lo que el viento dispersa.

 

(De “Monólogo del necio”, Cooperativa de Trabajo Editora Patria Grande, Buenos Aires, 2015. Jorge Boccanera nació en Bahía Blanca, provincia de Buenos Aires, Argentina, en 1952. Obtuvo numerosos premios, entre ellos el Casa de las Américas de Cuba, en 1976; el Nacional de Poesía Joven de México, en 1977; el Premio Internacional “Camaiore” de Italia, en 2008; el premio Casa de América de España, en 2008; y el Internacional de Poesía “Ramón López Velarde”, de 2012. Su extendida obra poética, que comenzó a publicar en 1976, se expresa en varias antologías: “Marimba”, de 1986; “Servicios de insomnio”, de 2005; “Tambor de jadeo”, de 2009; “Libro del errante”, de 2009; “Sombra de dos lugares”, de 2009; y “Cartas de nadie a nunca”, de 2013. También es autor de prólogos y estudios sobre Raúl González Tuñón, Federico García Lorca, Augusto Roa Bastos, Ernesto Cardenal y Pablo Neruda. Asimismo, publicó ensayos sobre su compatriota Juan Gelman y coordinó varias antologías y colecciones de poesía. Es también crítico y periodista).

 



  Los viajeros cargan

  su mochila pesada

                                          a Leo Ghertner



El alma es una especie en extinción.

Es quebradiza si te rompo el alma.

Es fuerte, irracional, si es alma y vida.

Y es ánfora invaluable si te llevo en el alma.

 

Pero a veces el alma tiene piel de gallina.

Y en la batalla, siempre, es la primera baja.



   Lorca y Vallejo al alimón

 

He visto caminos de ceniza atragantados en el

     corazón de las aves.

 

Escuché de una voz este lamento:

y nunca más el otro en esa mano,

ni mucho más el solo en este plato.

 

¿Alguien tiene memoria de una fiesta que hubo

     en este lugar?

 

Pocos saben qué cosa es una fiesta. Nadie sabe

     qué cosa es un lugar.

 

En este descampado hay percheros inútiles donde

     antes hubo un árbol.

 

Ruinas del dónde, astillas del quién fue.

 

Ni mucho más el otro en esa mano,

que nunca más el solo en este plato.

 

Caen rodajas de luna bajo el viejo cuchillo

     de cocina.

Y cada descampado es un grito perdido.

 

Una mano guarda sus muertos bajo llave.




   Ronda de la sola

                                        A Olga Aredez *

 

Con su muleta al rojo,

con su sentir a cuerda,

con su arenga de lata.

 

Este viento de locos

hecho de manotazos

y relleno de rabia.

 

Cuando falta el abrazo

del cuerpo que relumbra

montado en la distancia

 

suelta un perro de silbos

en las tardes del solo

que escupe noches largas.

 

Cuando la vida en fuga te rebana las piernas

y no hay Cristo que valga.

En la calle de tierra una madre se alza

contra el viento a mansalva.

La mujer de la ronda

y la gota de sangre que en la esquina la aguarda,

lleva un nido de cruces empollando en la espera:

“Yo solita y mi alma”.

 

Es un viento sin párpados

carga una enorme tuba

marcha dando zancadas.

 

Apagón de Ledesma

la patota de sombras

y la vida incendiada.

 

Este viento de fierro

barre madres de polvo

te descascara el alma.

 

*Olga Aredez formó parte de Madres de Plaza de Mayo y por años caminó en soledad todos los jueves alrededor de la plaza de Ledesma, en Jujuy, con un pañuelo blanco en la cabeza y un cartel denunciando los desaparecidos del pueblo en el marco de la dictadura militar entronizada en la Argentina en 1976. Entre las víctimas por las que reclamaba esta luchadora social -nacida en Tucumán y fallecida en 2005- se contaba su esposo, el ex intendente de Ledesma doctor Luis Aredez.

(NDR: Jujuy se ubica en el noroeste argentino. Al comenzar la dictadura cívico-militar en 1976, como recuerda el poeta, las fuerzas del régimen lanzaron una operación represiva, con apoyo de vehículos de la empresa Ingenio Ledesma, contra los trabajadores de la firma y muchos otros ciudadanos. Allanaron domicilios en medio de un apagón causado expresamente, para secuestrar a decenas de personas, muchas de las cuales fueron torturadas en centros ilegales de detención y asesinadas).

 

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