• @_marazi
    Yo ya me quedé contigo cuando ni estabas
  • @ciruelle
    Amar es ser verbo en todos los tiempos
  • @SIELALSOYYO
    No hay persona más peligrosa que la que no tiene sueños por cumplir
  • @DivinaOnix
    También lo imposible puede ser amado
  • @LunaPara2
    El que se va en silencio, lo ha dicho todo
  • @Ghouls99
    A veces acumulamos, densos y potentes, para arrasar en el siguiente desborde
  • @siete_verdes
    Es espesa, grumosa y fría. Llamémosla decepción
  • @JanoTwoFaces
    Dejad de ordenar caos y provocad alguno
  • @sammasathi
    Sueño, luego insisto
  • @TISHA77
    La poesía también es presagio
  • @juanita_amore
    Escribir porque el tiempo nos viene a leer
  • @z_zyanya88
    Quieta, la noche/ versa amores calmos,/ suspira en paz

Ana Frank

 

   El ministro de Educación de la Argentina, Esteban Bullrich, cometió una atrocidad histórica al hablar de Ana Frank, durante marzo de 2017.

   Dijo: “Ella tenía sueños, sabía lo que quería, escribía sobre lo que quería y esos sueños quedaron truncos en gran parte por una dirigencia que no fue capaz de unir y llevar paz a un mundo que proponía la intolerancia”.

   Es decir, el ministro puso a los criminales nazis en la categoría de “dirigencia que no fue capaz de unir y llevar paz”. El insulto a las víctimas del régimen nazi, judíos y no judíos, tuvo más expresiones de repudio fuera de la Argentina que dentro del país, ya que varias de las organizaciones judías están identificadas con el gobierno del empresario derechista Mauricio Macri y, por lo tanto, lo beneficiaron con el silencio. Replicaron así el insulto a las víctimas del Holocausto.

   A propósito de estos hechos, se publica el poema que sigue.

 

 

   JORGE BOCCANERA

 

                          XXXVII

   (ANA FRANK SE COLUMPIA EN EL CLARO DEL

    BOSQUE CON SU AMIGA HANNA GOSLAR)

 

Preguntas embarradas. ¿Dónde estás Hanna mía?

¡Salta la cuerda! Voces de mimbre, nubes de arpillera.

¿Dónde quedó, Hannah la canción del caballo sin cola

y sin cabeza? La heladería Oasis, ¿de qué lado del

mundo? ¿Ves un aro de fuego rodar por el perfume de

la tierra? ¡Ponte en puntas de pie! Llega un abismo de

visita. ¡Salta la cuerda, dime! ¿Dónde quedó el aparato

de ortodoncia? Soñé una fruta roja pudriéndose en la nieve

y ese joven ahogado en un poema de Schiller.

Pero nunca se ahoga y el rey lo nombra caballero. ¿Te

acuestas Hanna? ¡Date la vuelta! Dime, ¿y los cromos

con estrellas de cine que pegué en mi escondite?, ¿y el club

la Osa Menor?, ¿y la trata de fresas? Recuerdo a Rintintín

en ‘El guardián del faro’ salvando a un niño del peligro.

¡Salta la cuerda Hanna querida! Dime, ¿ves las

constelaciones que yo veo? ¿Nació ya tu hermanito?

 

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