• @xaviermaples
    crepúsculo: el grito del viento se dobla penetrado ya por el silencio
  • @martamj32
    Para penitencia, no cometer el pecado
  • @La__Ella
    Dejaría todo cuanto he perdido por alcanzar lo que me falta por perder
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    Más que saber dónde brotar, saber cómo enraizarse
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    Es época de repartirnos el frío entre las miradas
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    Leer con los dedos tu piel encendida hasta quemarme
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    Te quiero/ desnuda de palabras/ vestida de silencio/ en la alta pena de mi aliento
  • @danielatome
    Bajar las luces, soplar la música y desvanecerme, suave, como las horas
  • @stainfed
    A pleno sol recorrer los pasos del tiempo

Denise Levertov, Estados Unidos, 20/1

 

   Nació en Ilford, Inglaterra, en 1923. Se nacionalizó estadounidense y murió en ese país, en 1997. Fue activa militante contra la guerra de Vietnam y defensora de los derechos de las mujeres.

  

      ¿Cómo eran ellos?

 

1)    ¿Usaba la gente de Vietnam

faroles de piedra?

2)    ¿Celebraban ceremonias

de reverencia al abrirse los pimpollos?

3)    ¿Tendían a reir apaciblemente?

4)    ¿Usaban hueso y marfil,

jade y plata como adornos?

5)    ¿Tenían un poema épico?

6)    ¿Hacían distinción entre el discurso y el canto?

 

1)    Señor, sus leves corazones se tornaron piedra.

     No se recuerda si en los jardines

     los faroles de piedra iluminaban placenteros caminos.

2)    Quizás se reunieron alguna vez

     para deleitarse con el abrir de las flores,

     pero después que mataron a los niños

     no hubo más pimpollos.

3)    Señor, la risa es amarga para la boca quemada.

4)    Un sueño hace tiempo, quizás. Los adornos son para la alegría.

     Todos los huesos fueron calcinados.

5)    No hay memoria. Recuerde,

     la mayoría eran campesinos; sus vidas

     eran de arroz y bambú.

     Cuando nubes pacíficas se reflejaban en los arrozales

     y los búfalos caminaban seguros a lo largo de las terrazas,

     quizás los padres contaban a sus hijos viejas historias.

     Cuando las bombas destruyeron aquellos espejos

     sólo hubo tiempo para gritar.

6)    Aún hay eco

     de sus palabras que eran como una canción.

     Decían que su cantar se asemejaba

     al vuelo de mariposas nocturnas en la luz de la luna.

     ¿Quién puede decirlo? Hay silencio ahora.

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