• @karlisjar
    Los símbolos nunca callan, así nosotros nos hagamos los sordos
  • @EstebanPerezsan
    Duermes en lo que escribo/ y lees en lo que sueño
  • @marconpi66
    Del amor también se sale, muerto de latidos
  • @fumivora
    Quiero que solo me apuñales a mi
  • @Innestesia
    Besas como si hubiéramos leído los mismos libros
  • @divagandoletras
    Cerrar las ventanas con nosotros fuera. Y quedarnos en el otoño
  • @Claudia_DelSur
    La imaginación nos envuelve en abrazos reales
  • @MeMalcriaste
    También hay errores platónicos
  • @Juansistemico
    Tocará beber de su sonrisa en una foto
  • @Pluriversos
    Cabizbajo no es tan triste si viene un sueño subiendo
  • @cachililiana
    Vengo desterrada de un sueño
  • @nancyeldarjani
    La hora es un compás seguro

Erri de Luca

   Nació en Nápoles, Italia, en 1950. A fines de 2016 presentó en Barcelona una antología de su obra poética, “Sólo ida. Poesía completa”, publicada por Seix Barral.

 

    Considero valores todas las heridas

 

Considero valor cada forma de vida, la nieve, la fresa, la mosca.

Considero valor el reino mineral, el conjunto de las estrellas.

Considero valor el vino junto a la pasta, una sonrisa involuntaria,

el cansancio que no niegan dos viejos que se gustan.

Considero valor lo que mañana no valdrá nada y lo que hoy ya vale poco.

Considero valor todas las heridas.

Considero valor ahorrar agua, reparar zapatos, callar a tiempo,

socorrer a gritos, pedir permiso antes de sentarse, probar gratitud

sin recordar bien el porqué.

Considero valor poder saber dónde está el norte en una habitación

y el nombre del viento que seca la ropa.

Considero valor el viaje del vagabundo, la clausura del monje,

la paciencia del condenado sea cual sea su culpa.

Considero valor emplear el verbo amar y la hipótesis

que un creador existe.

Muchos de estos valores no los he conocido.

 

 

   Dos

 

Cuando seamos dos seremos vigilia y sueño

nos hundiremos en la misma pulpa

como el diente y su segundo,

seremos dos como son las aguas, las dulces y las saladas,

como el cielo, del día y de la noche,

dos como son los pies, los ojos, los riñones,

como los tiempos del latido

los golpes del aliento.

Cuando seamos dos no tendremos mitad

seremos un dos que no puede dividirse con nada.

Cuando seamos dos, ninguno será uno,

uno será igual a ninguno

y la unidad consistirá en el dos.

Cuando seamos dos

cambiará también de nombre el universo

se volverá diverso.

 

 

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