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8 de Marzo: Blanca Varela (Perú)

   Nació en 1926 en Lima, donde murió, en 2009. Comenzó a aproximarse a la poesía durante sus estudios de literatura y educación. Llegó a París en 1949, donde se relacionó con el poeta mexicano Octavio Paz y tomó contacto con muchos otros creadores. Vivió también en Florencia y Washington. Su primera publicación data de 1959, “Ese puerto existe”. Sus poemas fueron traducidos a varias lenguas. Entre otros reconocimientos, obtuvo los premios Octavio Paz de Poesía y Ensayo, de 2001, y el Internacional de Poesía Federico García Lorca, de 2006. La poeta fue propuesta por Paola Cáceres, de Perú, como contribución a la serie que La Poesía Alcanza está publicando con motivo del Día Internacional de la Mujer.

 

    A media voz

 

la lentitud es belleza

copio estas líneas ajenas

respiro

acepto la luz

bajo el aire ralo de noviembre

bajo la hierba

sin color

bajo el cielo cascado

y gris

acepto el duelo y la fiesta

no he llegado

no llegaré jamás

en el centro de todo

esta el poema intacto

sol ineludible

noche sin volver la cabeza

merodeo su luz

su sombra animal

de palabras

husmeo su esplendor

su huella

sus restos

todo para decir

que alguna vez

estuve atenta

desarmada

 

sola casi

en la muerte

casi en el fuego

 

 

   Canto villano

 

y de pronto la vida

en mi plato de pobre

un magro trozo de celeste cerdo

aquí en mi plato

 

observarme

observarte

o matar una mosca sin malicia

aniquilar la luz

o hacerla

 

hacerla

como quien abre los ojos y elige

un cielo rebosante

en el plato vacío

 

rubens cebollas lágrimas

más rubens más cebollas

más lágrimas

 

tantas historias

negros indigeribles milagros

y la estrella de oriente

 

emparedada

y el hueso del amor

tan roído y tan duro

brillando en otro plato

 

este hambre propio

existe

es la gana del alma

que es el cuerpo

 

es la rosa de grasa

que envejece

en su cielo de carne

 

mea culpa ojo turbio

mea culpa negro bocado

mea culpa divina náusea

 

no hay otro aquí

en este plato vacío

sino yo

devorando mis ojos

y los tuyos

 

 

   A rose is a rose

 

inmóvil devora luz

se abre obscenamente roja

es la detestable perfección

de lo efímero

infesta la poesía

con su arcaico perfume

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