• @xaviermaples
    crepúsculo: el grito del viento se dobla penetrado ya por el silencio
  • @martamj32
    Para penitencia, no cometer el pecado
  • @La__Ella
    Dejaría todo cuanto he perdido por alcanzar lo que me falta por perder
  • @ellemiroir
    Más que saber dónde brotar, saber cómo enraizarse
  • @PinaDuncan
    Todo riesgo esconde, al menos, un aprendizaje y una belleza
  • @soniamude
    Se hizo piel de mis desnudos
  • @LunaPara2
    Hay lugares de donde salgo vestida de nostalgia y con la brújula rota
  • @_vaniailed7
    Es época de repartirnos el frío entre las miradas
  • @ireneparrita
    Leer con los dedos tu piel encendida hasta quemarme
  • @VersoFinito
    Te quiero/ desnuda de palabras/ vestida de silencio/ en la alta pena de mi aliento
  • @danielatome
    Bajar las luces, soplar la música y desvanecerme, suave, como las horas
  • @stainfed
    A pleno sol recorrer los pasos del tiempo

Soledad Castresana

 

   Soledad Castresana nació en La Pampa, Argentina, en 1979. Está radicada en México. Es una de los poetas invitadas al Festival de Poesía de Rosario, Argentina, a fines de septiembre. Los poemas que siguen fueron tomados del espacio oficial de ese Festival, www.fipr.com.ar, en el enlace “Invitados”.

 

 

    La certeza

 

Como cuando en la oscuridad los ojos se adaptan a ver en las sombras el contraste de grises y texturas para adivinar los filos y las puntas de las cosas, así nosotras, envueltas en la noche de nuestro cabello, nos entregamos a los hijos siempre hambrientos con la certeza de que un día va a pasar un hilo de luz que volverá la casa a su antiguo espesor.

 

 

   Carne de mí

 

Esta noche tiene el olor de mi carne quemada. La herida crece por la tierra, por los muros, y yo no reconozco el mapa de este cuerpo que se dice mío.
No cicatrizarás.
Lo entiendo ahora y quiero abrirme otra vez. Dejar las cosas como eran.

 

 

   Nuestra casa

 

Ella tiene miedo de que ese señor triste con los brazos estirados clavado en la pared se le caiga en la cabeza mientras duerme.
Esta nunca fue nuestra casa, le digo. Estos miedos no son nuestros.

 

La poesía alcanza para todos - Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.