• @xaviermaples
    crepúsculo: el grito del viento se dobla penetrado ya por el silencio
  • @martamj32
    Para penitencia, no cometer el pecado
  • @La__Ella
    Dejaría todo cuanto he perdido por alcanzar lo que me falta por perder
  • @ellemiroir
    Más que saber dónde brotar, saber cómo enraizarse
  • @PinaDuncan
    Todo riesgo esconde, al menos, un aprendizaje y una belleza
  • @soniamude
    Se hizo piel de mis desnudos
  • @LunaPara2
    Hay lugares de donde salgo vestida de nostalgia y con la brújula rota
  • @_vaniailed7
    Es época de repartirnos el frío entre las miradas
  • @ireneparrita
    Leer con los dedos tu piel encendida hasta quemarme
  • @VersoFinito
    Te quiero/ desnuda de palabras/ vestida de silencio/ en la alta pena de mi aliento
  • @danielatome
    Bajar las luces, soplar la música y desvanecerme, suave, como las horas
  • @stainfed
    A pleno sol recorrer los pasos del tiempo

Tsventanka Elénkova

 

   Nació en Sofía, Bulgaria, en 1968. Los poemas que siguen fueron  tomados de la revista mexicana La Otra, que dirige el poeta José Ángel Leyva, en la edición  abril-junio 2013.

 

   Reloj de arena

 

Semejante a la copa de un árbol frondoso

convertido en conífera

nos sentamos a la sombra recogemos sus frutos

o nos hacemos una veranda en lo alto

para contemplar la tempestad

o para soportarla solos

Nos sobreponemos a la muerte de alguien cercano

de algún pariente o incluso de uno mismo

y después las botellas juguetes de cristal

y después la velas luces

de árboles de navidad

a los cuales nunca nos trepamos

 

 

   Tempestad

 

Todos estamos cabeza abajo

las antenas son mástiles

de barcos volcados

por poco y van a hundirse

en el mar

sobre ellos

que es un estrujamiento

como en el metro de Londres

o en invierno en un autobús atestado

de cristales empañados

y destartalados amortiguadores

Alguien se recarga apretadamente contra ti

te aferras al bolso

o en último extremo deslizas una mano

por el reverso del abrigo

negro

con una costura en medio

no vaya  a ser que empiece a gotear de algún lado

Un olor

a perro mojado

a algo que está cociéndose y no es para cocer

y mientras te abres paso

tu bufanda aprisionada entre muchos cuerpos

un zigzagueo

te aprieta el cuello

sientes el rayo como tu pulso

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