• @jex_javier
    El eclipse del lector es su imaginación
  • @isona_clarck
    Me gustan los lugares deshabitados por promesas sin salida
  • @EvaLopez_M
    La de cosas que pasan sin que ocurran
  • @hipst_eria
    No es lo que escribes, es lo que borras
  • @JacGoldberg
    El horror salivea en nuestra nuca
  • @Sofia_Insomnia
    Los herejes tenemos que organizarnos
  • @Sinsintidez
    A los tristes los delata la música
  • @yonosoycarmen
    Irse por fuera, quedarse por dentro, esa complicación
  • @NaEnEspiral
    Aquí, donde venimos a disfrazar epitafios con el traje de postal
  • @_soloB
    Yo he dormido lo insuficiente como para no tener pesadillas despierta
  • @tearsinrain_
    No te asustes, solo es otro futuro mas
  • @arbolador
    Algún día se perdonarán haberse conocido

Juan Sánchez Peláez

 

   Nació en Altagracia de Orituco, estado de Guárico, Venezuela, en 1922. Murió en Caracas, en 2003.

 

   IV (de “Animal de costumbre”)

 

Por salir con el silbo de la serpiente y las

   aves del paraíso

Al paso de las tardes

El trapecio milagroso de tu deseo es la vida

Y el diamante en mi amante

Y a través de la púrpura roja (en el sueño) las

   blancas ventanas en mi vigilia

Y cuando me aman olvido mi propia presencia

Cuando me escuchan olvido mi propia audiencia

Cuando me llaman hombre soy un caballo negro por

   la nostalgia

Y si me salvo no será por piedad

Si muero no será por suicidio

Si renazco no será en la resurrección de la carne

Salgo a escena inerme ante vocales y vocablos con

   vaivenes rápidos circulares de fulgor paralelo

   con el pez vivo en la red y la interrogación sin

   sentido.

La poesía alcanza para todos - Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.