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Pablo Neruda de Madrid a Chile: las casas elegidas por el poeta

Enhebrar un itinerario por las casas en las que vivió Pablo Neruda en España y Chile es una forma de darle un punto de referencia físico a las evoluciones de su poesía, a su conexión con el mundo y los dramas de la época que le tocó vivir, y también una manera de acercarse a su intensa vida amorosa.

 

   Ese es el sentido desplegado en el medio digital El Independiente por David Page, en un artículo que titula “Siguiendo a Neruda de Madrid a Chile”, texto en el que tiene una parada muy significativa la “Casa de las Flores”, de la capital española, donde el poeta chileno vio venir la guerra contra la República (foto).

   Pablo Neruda llegó a Madrid en 1934 después de haber pasado por Barcelona en funciones diplomáticas. Page relata que en la estación de Atocha lo esperó, con un ramo de flores, Federico García Lorca, quien lo había conocido en Buenos Aires.

   Rafael Alberti se había encargado de la búsqueda y había elegido la “Casa de las Flores”, el punto específico en que Neruda ubica un poema en el que define una orientación muy marcada para su obra. “Explico algunas cosas”, título que anticipa literalmente la decisión de volcarse al testimonio y la denuncia. “Preguntaréis, ¿y dónde están las lilas,/ y la metafísica cubierta de amapolas,/ y la lluvia que a menudo golpeaba sus palabras,/ llenándolas de agujeros y pájaros?/ Os voy a contar todo lo que me pasa”.

   Y vaya que lo “cuenta”. Tras referencias celebratorias a los encuentros poéticos con Alberti, García Lorca (“Federico, te acuerdas/ debajo de la tierra”, le pregunta a su amigo ya asesinado por las fuerzas del franquismo) y Raúl González Tuñón, y a los niños y las flores presentes en la casa, anuncia: “Y una mañana todo estaba ardiendo/ y una mañana las hogueras salían de la tierra devorando seres/ y desde entonces fuego/ pólvora desde entonces/ y desde entonces sangre”.

   Ya habían pasado por la casa de la calle Hilarión Eslava número 2 Miguel Hernández, Vicente Aleixandre y Luis Cernuda, entre muchos otros.

   Neruda observa el ataque militar desde la casa en la que había visto “el rostro seco de Castilla/ como un océano de cuero”. Llegan los “bandidos con aviones y con moros”, “bandidos con monjes negros bendiciendo”.

   David Page relata que el poeta chileno debió abandonar la casa ante los bombardeos franquistas, dejó sus pertenencias y se fue a París. Cuando en 1937 volvió a Madrid para organizar un congreso mundial de escritores antifascistas pasó por la “Casa de las Flores”, y comprobó los destrozos causados por la metralla.

   El recorrido trazado por El Independiente pasa a Chile. Recurre a las memorias del poeta, cuando dice que para trabajar en la idea ya robusta que se expresó en “Canto general” necesitaba un lugar apropiado. “Encontré una casa de piedra frente al océano, en un lugar desconocido para todo el mundo, llamado Isla Negra”.

   Introdujo reformas en la casa, dándole forma de barco, porque “el océano Pacífico se salía del mapa. No había dónde ponerlo. Era tan grande, desordenado y azul que no cabía en ninguna parte. Por eso lo dejaron frente a mi ventana”.

   El relato incluye a la casa llamada “Michoacán de los Guindos”, correspondiente a la etapa de la vida con la pintora argentina Delia del Carril. De esa vivienda tuvo que escapar para no ser capturado por el régimen de Gabriel González Videla.

   Avanza la exploración del articulista hacia dos de las casas más conocidas. La Chascona, donde primero estuvo sola Matilde Urrutia, hasta que el poeta pudo separarse y  convivir con ella. Fue el tiempo del Premio Nobel, en 1971, recuerda el texto.

   La Sebastiana, finalmente, en el cerro Florida de Valparaíso, ciudad empinada hacia el puerto y hacia el mar. Hallada por unos amigos a los que había encargado la búsqueda, Neruda no pudo pagar la casa de tres plantas y resolvió compartirla con un matrimonio amigo. Eligió la tercera planta y, andando el tiempo, le construyó la cuarta, con un mirador de 360 grados, donde la fabulosa bahía de Valparaíso parecía al alcance de la mano.

   El artículo completo, rico en el relato de otros episodios y anécdotas, está disponible en este enlace:

https://www.elindependiente.com/tendencias/2017/08/12/siguiendo-a-neruda-de-madrid-a-chile/

 

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