• @xaviermaples
    crepúsculo: el grito del viento se dobla penetrado ya por el silencio
  • @martamj32
    Para penitencia, no cometer el pecado
  • @La__Ella
    Dejaría todo cuanto he perdido por alcanzar lo que me falta por perder
  • @ellemiroir
    Más que saber dónde brotar, saber cómo enraizarse
  • @PinaDuncan
    Todo riesgo esconde, al menos, un aprendizaje y una belleza
  • @soniamude
    Se hizo piel de mis desnudos
  • @LunaPara2
    Hay lugares de donde salgo vestida de nostalgia y con la brújula rota
  • @_vaniailed7
    Es época de repartirnos el frío entre las miradas
  • @ireneparrita
    Leer con los dedos tu piel encendida hasta quemarme
  • @VersoFinito
    Te quiero/ desnuda de palabras/ vestida de silencio/ en la alta pena de mi aliento
  • @danielatome
    Bajar las luces, soplar la música y desvanecerme, suave, como las horas
  • @stainfed
    A pleno sol recorrer los pasos del tiempo

Federico, Pizarnik y Di Giorgio en canciones de Daniela Horovitz

Poemas y otros textos de los argentinos Alejandra Pizarnik y Leopoldo Lugones, de la uruguaya Marosa di Giorgio y del español Federico García Lorca, entre otros autores, sustentan un disco presentado en Buenos Aires por Daniela Horovitz. El tema imperante en la obra parece ser la oscuridad, aunque prescindiendo de su rendimiento estético e incluso romántico.

 

   El proceso de acercamiento a textos y al momento de la creación de una canción no es programado. "Hay una primera instancia a la hora de crear algo que pareciera ser intuitiva; muchas veces no sabemos por qué elegimos lo que elegimos, es una idea que pareciera emerger de la nada y nos obliga a lanzarnos sobre ella, como si no tuviéramos más opción".

   Posteriormente, dijo Daniela Horovitz, "vemos que tenía mucho que ver con recuerdos, lecturas, sensaciones del pasado que están en el cuerpo".

   Sobre "El corazón de las tinieblas", de Joseph Conrad, que da lugar a una de las canciones, la compositora dijo al diario Página/12 que la oscuridad que expresa "no es estética, bella o romántica; son las tinieblas del corazón humano, la oscuridad del alma, y esa frase, ‘Ah el horror, el horror’, emblemática en la literatura, no tiene nada de fantástica, es un momento de lucidez en medio de la pesadilla de la oscuridad humana".

   Ante una pregunta, expresó que "la poesía tiene su propio ritmo y su propia música, por eso no es sencillo dotarla de otra música y no todos los poemas se dejan. En el caso de Safo de Lesbos, por ejemplo, los poemas que ella escribía eran siempre cantados y acompañados por la lira, e incluso bailados. De esa música no quedó ningún registro, sólo fragmentos de sus nueve libros, pero a mí me parece hermoso pensar que estoy devolviéndole la música a esos poemas, a 2600 años de distancia".

   Página/12 preguntó a Horovitz si hay un "aire de familia" entre Safo, Alejandra Pizarnik y Marosa Di Giorgio. "Lo que me impactó de Marosa es ese universo de paraíso enrarecido, de naturaleza, de flores y animales que hablan y copulan, de hadas y novias y abuelas que son desvirgadas por el aire o por una lámpara, lo desaforado de ese mundo. Con Safo la vinculo por la idea de la naturaleza también, una isla, donde se reunían un grupo de mujeres a armar coronas de flores, a bailar y a cantar y donde el deseo y lo erótico es el eje. Y de Safo destaco que aunque su poética muchas veces describa la no correspondencia amorosa, no lo hace desde un lugar melancólico, es más bien de disfrute del tiempo compartido".

   Por su parte, Alejandra Pizarnik "es más trágica, y su goce parece residir en las palabras, ese es su paraíso, aunque ella misma decía que una frase que la retrataba era de Lewis Carroll en Alicia, 'sólo vine a ver el jardín', porque el jardín es el espacio de Alejandra, pero es un jardín tenebroso".

   La nota completa está disponible en el enlace siguiente:

http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/3-39690-2016-08-09.html

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