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El fenómeno de la música popular de los 60 es irrepetible, dice Aute

El fenómeno poético, musical y cultural de los 60, cuando tantos creadores confluyeron en la composición de piezas que terminaron siendo grandes estandartes de lucha contra dictaduras y estados opresivos, no podría repetirse ahora, a pesar del inconformismo en muchos países, entre ellos España, porque “el enemigo” no es tan visible como entonces, sostuvo Luis Eduardo Aute.

 

   En esa época, sostuvo, “se produjo un fenómeno casi mundial en la música popular. En aquellos años los cantantes interpretaban los temas que escribían otros, hasta que aparecieron los artistas tan importantes como Brassens, Ferré, Dylan, Seeger, la Nueva Trova Cubana, Caetano Veloso, Vinicius de Moraes, Paco Ibáñez, Serrat”.

   Ellos “decidieron poner música a las letras que ellos mismos escribían. Surgieron como una necesidad de elevar la canción a la categoría de poema, porque hasta entonces eran canciones estándar, hechas para bailar, sin mayor preocupación por los textos. Estaban consideradas como un subgénero, lo que era un error enorme porque escribir una buena canción que, en tan solo tres o cuatro minutos, te haga soñar, enfadar o conmover con el aditamento de la música, es muy difícil”.

   En diálogo con Siglo XXI, Aute sostuvo que el fenómeno “surgió por la necesidad que existía de manifestarse contra la situación que se vivía entonces. Hoy hay una libertad de expresión, los partidos políticos son quienes deben expresar y reflejar las distintas corrientes de opinión y no hay esa necesidad perentoria de manifestar la disconformidad a través del lenguaje. Pero motivos de queja y disgusto sí que hay, lo que ocurre es que entonces el enemigo estaba claro, hoy es más difuso y no sabemos exactamente quién es”.

   Sobre quiénes son los artistas que en el presente expresan la disconformidad, Aute respondió: “Siempre digo en broma que los raperos son los nuevos cantautores porque, aunque no todos, escriben unos textos muy agresivos, denuncian determinadas situaciones y en ellos se da la doble circunstancia que no solo los escriben, sino que también los interpretan”.

   Músico, poeta, dibujante, cineasta, pintor, escultor, Luis Eduardo Aute, quien nació en Manila en 1943 de madre filipina y padre español, presentó recientemente su libro “El sexto animal”, poemas a los que él niega esa condición, llamándolos “poemigas”, algo así como migajas de poesía.

   Ya lo había dicho y volvió a explicarlo a Siglo XXI: “No considero que este libro sea obra poética. Publicar poesía es muy difícil, porque hay poco público, aunque de un tiempo a esta parte menudean los recitales y las sesiones de lectura en locales pequeños de España y América Latina. La venta de libros poéticos es exigua, pero estos encuentros poéticos son bastante frecuentes”. 

   ¿Y por qué no es poesía? “Estos textos son otra cosa, son poemigas, que podemos definir como miguitas poéticas suponiendo que sean poesía. En realidad son como aforismos, pequeños razonamientos”.

   Ante otra pregunta, Aute negó ser creador de lenguaje. “Aquí el inventor de palabras es Fernando Beltrán, que es quien ha hecho el prólogo del libro. No soy tanto un inventor como un curioso que las estudia. Cada vez creo más firmemente que en las palabras se junta todo el conocimiento”.

   La nota completa está disponible en este enlace:

http://www.diariosigloxxi.com/texto-diario/mostrar/469760/no-tanto-inventor-palabras-como-curioso-estudia

 

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