• @monarcamanni
    Cada quien/ le escribe/ a la sed/ que le sostiene
  • @_Annai_
    Precipitado/ los lugares expandes/ beso callado./ Todo el cielo nos llama/ con su alma de montaña.
  • @Anadimeana
    Mira cómo viene la tarde: descalza de voz, vestida en agua y viento
  • @magiamorena
    Un adiós sin maquillaje
  • @carinaldad
    El silencio respira tu perfume
  • @franc_murcia
    La literatura es una infusión de sueños
  • @Indephinida
    Mi niña interior juega con los sueños que yo misma he roto
  • @DeseosCulpables
    Es agotador escribir de amor, y no hacerlo
  • @amanecerdemar
    Hay silencios que sustentan la vida de todas las palabras...
  • @SimoneBella7
    Soy un cuerpo de mil caminos para su tinta desnuda
  • @Luzsoldepapel1
    Día cenizo/ entre la llovizna/ el pájaro afina
  • @danielatome
    La vida y sus dientes de sable y mis ojos, que no terminan de resignarse

Patty Amezcua, "Tisha", de Acapulco

Poema de Patty Amezcua, “Tisha”, de Acapulco, Guerrero, México. Patty está en Twitter: @TISHA77

No hace falta

Yo solo pensé... No hace falta, y me perdí.

No hace falta decirte que desde tu espalda, desde tus noches sin mi eres viento que leo sin dormir.

No hace falta que siga escribiendo de lo que nadie, de lo que todos.

Y es que a veces no hace falta nada, y todo. Entonces camino descalza donde soy solo la creación exacta y no hace falta morir y ser llevada.

No hace falta olvidarnos y quedar suspendidos, extraños. No hace falta despojarnos de nada de lo que nos hemos dado.

¡Dime que no hace falta!

No hace falta correr a tus besos y rompernos la piel cuando al verte lentamente se desnuda el verso escrito de nosotros al nacer.

No hace falta que termine el día para cerrar los ojos, volar. No hace falta ajustar emociones si cuando camino un destino pinta sin blindar.

Y te amo, y te invento, y te vivo. Te presentas ante mi como un respiro. Y no hace falta perderte, ni dejarte, aunque tu ausencia.

No hace falta morirnos, vivir, resucitar, soñar, desear. No hace falta descubrir el más allá, no hace falta nada, y todo, y tú.

No hace falta que la lluvia moje, limpie, barra las calles de sueños detenidos. No hace falta lo que ya se ha escrito, lo que pasará.

No hace falta que no me digas todo.

No hace falta girar las estrellas para versar tu piel. No hace falta llegar a tu boca para derrapar en miel con gemidos entre agua y sed.

No hace falta despojar los besos de las montañas para escalar, tirar el ciclo cerrado para respirar. No hace falta nada, todo, tú, yo.

No hace falta que te quedes, que te vayas, que te hagas memoria de mi piel, de mis ansias, de mis pisadas cuando en sentido contrario voy.

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