• @SalvadorTannis_
    Lo que sé se lo agradezco al silencio
  • @Innestesia
    Besas como si hubiéramos leído los mismos libros
  • @karlisjar
    ¿De cuántas sinfonías está hecho un aguacero?
  • @fumivora
    Después de la tormenta, un barquito de papel
  • @L0laM0ra
    A cierta distancia nos leemos más cerca
  • @DamaElegante_
    Es bueno tener sonrisas a punto, en la trastienda de los sueños rotos
  • @sweetcamelot
    Un alma inquebrantable se refleja en una dulce sonrisa
  • @noessineso
    Aunque lo imagino,/ lo sueño,/ ese atardecer/ juntos/ fue de otros
  • @jfsounds
    Cual farol quemar/ Las corazas de papel/ Desde adentro
  • @loretosesma
    Porque escribo mejor desde mi herida pero sonrío mejor desde la cicatriz
  • @NegroPermanente
    Sigo anclado en la estación en donde nos dejamos los sueños
  • @Aline_RFagundes
    Probé de la pulpa nueva/ ¿pecaminoso jugo de la historia?/ para que la memoria/ se tejiera de gravedad

Fernando Novalbos, de España

 

   Poema enviado por Fernando Novalbos, de Toledo, España.

 

   Sinónimo de belleza amanecida

 

Siempre querré tener tu misma edad,

ser tu ángel aunque me encuentre

estúpidamente lejos o estando cerca

quieras que sea tu adiós definitivo

o el sin fin del aislamiento y la soledad,

seguir el mundo a través de tus pasos,

no preguntar a nadie dónde estoy

sin saber primero dónde estás,

me pertenece tu corazón de fruta dulce,

tu uniforme de cuadros de niña alegre

y la luna que se acomodaba en tu cara,

acabo de desenterrar algunos latidos

que hace unos días sepulté bajo tierra,

soy tu poeta y eres mi poesía,

siempre seré tu poeta y para siempre,

por mucho que lo negaras, serás mi poesía,

mírame ahora, tengo una estrella

en los ojos y tú eres la luz de mi mirada,

he dormido bien bajo la sombra del árbol,

por todas partes que recorro la vida

voy con nuestros secretos a cuestas,

me apasiona llevarte a lomos, no pesas,

eres aire, contigo abandono el miedo

a la temeridad, sé que me lees diariamente

aunque calles, entiendo que es enero

y hace frío, pero echo en falta tu voz,

es una enredadera en un jardín de flores,

tu tacto caliente en mi piel exhausta,

tenemos la misma edad desde el principio,

y si me gané el alma invisible de tu corazón

dame la apariencia visible de la palabra.

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