• @cenizalunatica
    La luna borra su forma y yo sigo buscando semejanzas
  • @karlisjar
    El viento es una armónica de mil tonos
  • @Suspiro_DeLuna
    Magia es que te sostengan unos brazos que jamás te han tocado
  • @Tu_Funamiento
    Me busqué en otras personas y en todas te encontré
  • @Innestesia
    Viajo por si me encuentro
  • @fumivora
    Aparento más mariposas de las que tengo
  • @letrasdemorado
    Ya no hacen el pasado como antes
  • @itzarbepoesia
    He guardado bajo mis párpados caminos de agua por los que volver al hogar de tu recuerdo
  • @AlejandroLanus
    Juego como un niño que no sabe morir
  • @leonbenIarregui
    Cada vez más insomnes y menos soñadores
  • @vforte
    la tristeza es la rabia parada bajo la lluvia
  • @Yennifercc
    El que vive a solas con la poesía anda descalzo porque no cree en las heridas

Tatty Torres Díaz, de Chile

 

   Poemas de Tatty Torres Díaz, de Chile, enviados por Fernanda Sánchez Jaramillo, de Bogotá, Colombia. Torres Díaz publicó “Estaciones del Corazón”, “Compases de Luz y Sombra” y “El guardián de mis Llaves”. Realiza talleres para jóvenes y adultos y participa de lecturas. Colabora actualmente en la tertulia literaria “Jueves Sera”, que dirige el poeta chileno Omar Lara. Publica en el blog http://ojosdecuerva.blogspot.com

 

   Lilith, la única, la primera

 

Creó, pues, Dios al ser humano a imagen suya

a imagen de Dios le creó

 

mujer la creó

llena de astucia e inteligencia

y le da por nombre Lilith.

En su mano pone la rienda para dirigir la tierra.

Dueña  y señora

protectora del árbol de la ciencia

del bien y del mal

se adentra en el bosque

bebe agua de vertientes.

Camina por el Jardín del Edén

a la hora de la brisa de la tarde

en compañía de Dios.

Hablan de mil cosas.

Lilith  es perfecta

tan minuciosa y alegre

parece flotar sobre pétalos.

Al Señor, le gusta verla dormir

olas suaves la sacuden

navega como pequeña flor

sobre hojas de nenúfar.

Al amanecer

se sumerge en océanos de leche y espuma.

Aferrada al lomo de dragones

recorre los abismos

lanza semillas y puebla los mares.

Brota vida a su paso.

Desnuda

se deleita en el sol

coge fruta de los arboles

miel de los colmenares.

Nada le está vedado

oveja y serpiente se apegan a su cuerpo

buscando calor

hojas verdeazules la reverencian.

Lilith canta al mediodía

y el águila

y el león que pastan juntos

levantan la cabeza al oírla.

Dios la mira desde lo alto

nota en su canto un vacío

y dice:

"No es bueno que la mujer esté sola".

"Voy a hacerle una ayuda adecuada".

Hizo el Señor, barro

con los orines de Lilith

y lo formo

y dijo a la mujer

"he aquí, dejo al hombre en tus manos

como un pájaro entregado"

Lilith sonrie.

Multiplícate, le dijo

llena la tierra y sométela.

 

 

   No me asustan los gusanos

 

Soy Lilith, la primera, fiera de carácter               

dura la mano

no temblé ante el ojo de dios

 

cabalgué a horcajadas sobre el tiempo

eran mías las tierras del exterminio

los estrechos

y toda isla donde pastó el león

antes de probar sangre.                            

No copules sobre mí

no soy tu encimera, le dije

fui creada de polvo estelar

soy templo también.

Hicimos nido 

fuimos mancornados,

creados para reinar la frontera de la luz.

No bajo la cabeza, reclamo paridad.

Conocí primero el sagrado nombre del altísimo

tengo supremacía.

El animal que monté se llamaba libertad

corcoveó entre mis piernas

movió las patas

bufó

me colgué a él como gota en una rama

me sacudió

y me llené de rebelión.

Sufrí la injusticia

antes que Eva cogiera la manzana

y me marché, sin mirar atrás.

Soy salvaje

aún me guían voces que sólo yo oigo

y me dejo embriagar por el olor de otra sangre.

Es la misma luna

el mismo lago

la misma mujer un millón de años después.

Aún es frágil la alianza con el hombre

me niego a aceptar las rosas sin espinas

no nací de una costilla

soy Lilith    

fruta entera

dueña de su cuerpo y su silencio.                           

Tengo un testamento escrito en la frente

lunas escondidas en mis pliegues

pasadizos seductores

y aprisionadas palabras que buscan luz.

Muerdo cada día la manzana

(no me asustan los gusanos

mueren con el sol)

camino por senderos resbalosos

sigo el curso de la pasión.

¡Mírenme!                                     

hurguen en mi corazón

soy carnada y presa

soy piedra

viento

flor

y dueña de la vasija.

 

La poesía alcanza para todos - Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.