• @cenizalunatica
    La luna borra su forma y yo sigo buscando semejanzas
  • @karlisjar
    El viento es una armónica de mil tonos
  • @Suspiro_DeLuna
    Magia es que te sostengan unos brazos que jamás te han tocado
  • @Tu_Funamiento
    Me busqué en otras personas y en todas te encontré
  • @Innestesia
    Viajo por si me encuentro
  • @fumivora
    Aparento más mariposas de las que tengo
  • @letrasdemorado
    Ya no hacen el pasado como antes
  • @itzarbepoesia
    He guardado bajo mis párpados caminos de agua por los que volver al hogar de tu recuerdo
  • @AlejandroLanus
    Juego como un niño que no sabe morir
  • @leonbenIarregui
    Cada vez más insomnes y menos soñadores
  • @vforte
    la tristeza es la rabia parada bajo la lluvia
  • @Yennifercc
    El que vive a solas con la poesía anda descalzo porque no cree en las heridas

Patricia Ariza, de Colombia

   Patricia Ariza es dramaturga, actriz, directora teatral y poeta colombiana. En los años 70 perteneció a uno de los movimientos de poetas iconoclastas y rebeldes, el Nadaísmo. Los poemas que se publican a continuación pertenecen a “Hojas de papel volando”, libro que fue Premio Nacional en 2008, Poesía Obra Inédita, Colombia.

   Los poemas se publican por propuesta de J. Fernanda Sánchez Jaramillo, periodista colombo-canadiense, maestra en relaciones internacionales y trabajadora comunitaria (Fernanda está presente en Twitter, en la cuenta @Vozdisidente)

 

 

   Mi Casa

 

Solo hay una casa

pequeña, primigenia

y queda en una esquina.

 

Allí dentro, reposan todavía

algunos gestos que recorro minuciosamente.

En el segundo piso

está intacto el modo

de mi padre de empuñar

el martillo.

 

Más cerca, en la cocina

la gracia con que

mi mamá picaba

la cebolla.

 

En el comedor y

la escalera

los pasos en la noche

de mi tío que estaba loco.

 

Cerca de mi cama

la llave del baúl que

guardaba los vestidos

doblados de mi hermana.

 

Y en el vidrio de la

ventana, los ojos de una

niña con el miedo intacto 

de salir.

 

 

   Autoretrato de Patricia 

   en Amsterdam

 

Mi nombre es Patricia

nunca lo digo, lo escucho.

Estoy en Amsterdam

sin todas mis señales particulares.

Hoy miré a los ojos a Van Gogh

y decidí pintarme un retrato.

 

Mi nombre es Patricia

lo digo despacio en voz baja

Estoy lejos de todo. Hasta de mi.

 

Intento reconstruir lo que quedó 

de Patricia en la ciudad abandonada.

La cabeza sobre los hombros

y las piernas cruzadas.

 

Hace frío en Amsterdam

y mi nombre es Patricia.

 

Ayer había una cigüeña

sobre una chimenea estéril.

 

Y yo repetía mi nombre en Amsterdam

Reconstruía mi entorno poco a poco.

Quiero mi silueta intacta.

No quiero dejar huellas en Amsterdam.

No quiero recordar mi firma

ni mi número de teléfono.

 

Hoy no hay cuervos en

las comisas. Sólo patos

en los canales de Amsterdam.

Olvidé la calle donde vivo.

 

Devuélveme el bolígrafo

que aquí hay espacio

en blanco para mi nombre.

 

 

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