• @xaviermaples
    crepúsculo: el grito del viento se dobla penetrado ya por el silencio
  • @martamj32
    Para penitencia, no cometer el pecado
  • @La__Ella
    Dejaría todo cuanto he perdido por alcanzar lo que me falta por perder
  • @ellemiroir
    Más que saber dónde brotar, saber cómo enraizarse
  • @PinaDuncan
    Todo riesgo esconde, al menos, un aprendizaje y una belleza
  • @soniamude
    Se hizo piel de mis desnudos
  • @LunaPara2
    Hay lugares de donde salgo vestida de nostalgia y con la brújula rota
  • @_vaniailed7
    Es época de repartirnos el frío entre las miradas
  • @ireneparrita
    Leer con los dedos tu piel encendida hasta quemarme
  • @VersoFinito
    Te quiero/ desnuda de palabras/ vestida de silencio/ en la alta pena de mi aliento
  • @danielatome
    Bajar las luces, soplar la música y desvanecerme, suave, como las horas
  • @stainfed
    A pleno sol recorrer los pasos del tiempo

Patricia Ariza, de Colombia

   Patricia Ariza es dramaturga, actriz, directora teatral y poeta colombiana. En los años 70 perteneció a uno de los movimientos de poetas iconoclastas y rebeldes, el Nadaísmo. Los poemas que se publican a continuación pertenecen a “Hojas de papel volando”, libro que fue Premio Nacional en 2008, Poesía Obra Inédita, Colombia.

   Los poemas se publican por propuesta de J. Fernanda Sánchez Jaramillo, periodista colombo-canadiense, maestra en relaciones internacionales y trabajadora comunitaria (Fernanda está presente en Twitter, en la cuenta @Vozdisidente)

 

 

   Mi Casa

 

Solo hay una casa

pequeña, primigenia

y queda en una esquina.

 

Allí dentro, reposan todavía

algunos gestos que recorro minuciosamente.

En el segundo piso

está intacto el modo

de mi padre de empuñar

el martillo.

 

Más cerca, en la cocina

la gracia con que

mi mamá picaba

la cebolla.

 

En el comedor y

la escalera

los pasos en la noche

de mi tío que estaba loco.

 

Cerca de mi cama

la llave del baúl que

guardaba los vestidos

doblados de mi hermana.

 

Y en el vidrio de la

ventana, los ojos de una

niña con el miedo intacto 

de salir.

 

 

   Autoretrato de Patricia 

   en Amsterdam

 

Mi nombre es Patricia

nunca lo digo, lo escucho.

Estoy en Amsterdam

sin todas mis señales particulares.

Hoy miré a los ojos a Van Gogh

y decidí pintarme un retrato.

 

Mi nombre es Patricia

lo digo despacio en voz baja

Estoy lejos de todo. Hasta de mi.

 

Intento reconstruir lo que quedó 

de Patricia en la ciudad abandonada.

La cabeza sobre los hombros

y las piernas cruzadas.

 

Hace frío en Amsterdam

y mi nombre es Patricia.

 

Ayer había una cigüeña

sobre una chimenea estéril.

 

Y yo repetía mi nombre en Amsterdam

Reconstruía mi entorno poco a poco.

Quiero mi silueta intacta.

No quiero dejar huellas en Amsterdam.

No quiero recordar mi firma

ni mi número de teléfono.

 

Hoy no hay cuervos en

las comisas. Sólo patos

en los canales de Amsterdam.

Olvidé la calle donde vivo.

 

Devuélveme el bolígrafo

que aquí hay espacio

en blanco para mi nombre.

 

 

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