“Canción de las sombras” para Ludovico Silva

Una película, “Canción de las sombras”, asumirá el desafío de retomar una parte de la muy extendida obra de Ludovico Silva, poeta, ensayista y filósofo venezolano. El director es Roque Zambrano, a su vez autor del guión, y que tomó tres de las obras de Silva como pilares.

El rodaje comenzará en febrero y se prevén cinco semanas de trabajo en Nueva Esparta y otras dos en Caracas. Zambrano definió al proyecto como experimental, pues se desarrollará con mecánicas propias de taller de aprendizaje, para terminar siendo una “película-escuela”.
El desafío no es menor, no sólo por la obra prolífica de Silva, sino por la diversidad de campos que abarcó. Pero el director parece sentirse cómodo, pues tomó poemas y ensayística para elaborar el guión que él mismo filmará.
Silva nació en Caracas en 1937 y murió en la capital venezolana en 1988. Integran su obra poética “Tenebra” (México, 1964), “Boom!” (Caracas, 1965), “In vino veritas” (Caracas, 1977), “Cuaderno de la noche” (Caracas, 1979), “Piedras y campanas” (1979) y la obra póstuma “Crucifixión del vino” (1996).
El emprendimiento de Zambrano tiene el apoyo de la Plataforma del Cine y Medios Audiovisuales. El director declaró al diario Correo del Orinoco que espera que la película esté en las salas en el primer semestre de 2013.
En la elaboración del guión, Zambrano toma la obra poética “In vino veritas”, para pasar a los ensayos político-culturales “La plusvalía ideológica” y “Belleza y revolución”.
El personaje central es un poeta, de nombre Diego, que en la primera parte –basada en “Belleza y revolución”- se interna en lo que el director llama “problema permanente: el compromiso con una obra que se hace está enraizada en un imaginario colectivo, en nuestro pueblo, en nuestra gente y que, además, se construye desde la diversidad cultural, entendiendo cultura desde el punto de vista antropológico, como todo lo que hace el hombre”.
“In vino veritas” es la obra que marca la segunda parte de la película, referida a la cercanía del escritor con su pueblo, y finalmente, “La plusvalía ideológica”, es la base de la recuperación del personaje, ante la “superficialidad del derroche y el consumismo”. Este desenlace “plantea la desalienación, en el sentido de poder construir verdades dentro de lo que nosotros podemos rescatar, que es el indoamericanismo”.
El director insistió en explicar la evolución del personaje y su historia: “Vamos pasando por las tres edades del proceso de construcción cultural. La primera, que es el eurocentrismo, referido en ‘Poesía y vida’; la segunda, se corresponde al euroamericanismo, que tiene que ver con ‘In vino veritas’. Y la tercera, vinculada con la necesidad de buscar nuestras raíces, y que está fundamentada en el indoamericanismo, como una forma de rebelión”.
Todo el proceso de “Canción de las sombras” toma en cuenta alternativas e ideas debatidas durante una reunión de cineastas de Cuba y Venezuela, en agosto de 2010. Zambrano recordó que en esa ocasión, el presidente de la Villa del Cine, Antonio Varela, habló de la necesidad de buscar caminos nuevos, diferentes a los tradicionales de producción, con el objetivo de reducir costos.
“En defensa de esa propuesta yo planteé la necesidad de integrar, como un todo orgánico, los componentes que son inherentes a lo que nosotros estamos tratando en el cine. Por eso haremos como una multiproducción, como un taller laboratorio de aprendizaje, como una película-escuela”. (1.11.2011).