Investigación en pos de claves de la poesía de Blanca Varela

Todo proceso de escritura encierra claves y cierto misterio, es el paso de una cierta materia por un “laboratorio” y conforma un espacio privado que a menudo las y los autores mantienen con cierto hermetismo, sin exposición a la vista del público. La académica peruana Ana María Gazzolo intenta interpretar y describir ese proceso complejo para el caso de la poeta Blanca Varela.

 

   El intento se expresa en “En la punta de los dedos. Aproximación al proceso creativo de Blanca Varela”, libro publicado por el Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú y la Casa de la Literatura Peruana, institución estatal, y que fue presentado el 20 de enero.

   Se trata entonces de otro acercamiento a la obra de Blanca Varela, la poeta que nació en Lima en 1926 y que a mediados del siglo XX se vinculó con intelectuales latinoamericanos y españoles, especialmente los radicados en París, donde vivió.

   Su primera obra de poesía publicada fue “Ese puerto existe”. Data de 1959 y cuenta con prólogo de Octavio Paz. En 1963, un año después de su regreso a Perú, publicó “Luz de día”, en Lima. Siguieron, entre otros títulos, “Casa de cuervos”, “Canto villano”, “Camino a Babel”, “El libro de barro”, “Poesía Escogida” y “Concierto animal”.

   En 2016, siete años después de su fallecimiento, se publicó “Poesía reunida, 1949-2000”.

   La investigación de Ana María Gazzollo adquiere relevancia porque Varela tuvo poco interés en la exposición pública. No gustaba del contacto con los medios de comunicación y ofreció unas pocas entrevistas.

   Acerca del libro, declaró a La Mula que “todo proceso de escritura poética es una actividad compleja y hasta contradictoria, pues consiste en hacer y deshacer, en decir y desdecir. Para el lector, los pormenores de dicha actividad permanecen ocultos, pertenecen al espacio privado del laboratorio del poeta que este suele reservar para sí”.

   Pero a la vez, prosiguió, “en un nuevo ejercicio de contradicción, muchos poetas guardan sus bosquejos, como si de ese modo nos dijeran implícitamente que lo descartado también debería tener un lugar en la memoria”.

   En busca de esa memoria, Gazzollo trabajó desde fines de 2015 en el archivo digitalizado de la poeta, para estudiarlo respecto de su obra publicada. La Mula dice que ese trabajo comenzó por la curaduría de la exposición “Presentimiento de la luz. Vida y obra de Blanca Varela”, que se realizó en 2016 en la Casa de la Literatura Peruana, que sigue en custodia de gran parte de ese archivo, compuesto por libretas y cuadernos, hojas sueltas, esbozos de poemas, incluso algunos inéditos.

    Gazzolo estudió Literatura en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y obtuvo una maestría en Escritura Creativa, mención Poesía, y un doctorado en Literatura Peruana y Latinoamericana.

   La editorial dice en su espacio oficial que la obra de Varela “merece cada vez más apreciaciones críticas que reconocen su valor en el extenso ámbito de la literatura en lengua española. Los ocho títulos que la componen son una clara muestra de una visión exigente y austera de la propia escritura que la autora ejerció sin contemplaciones”.

   El nuevo libro “ingresa a la obra de Varela por una ruta no explorada: a través de una selección de documentos de su archivo, en el cual figuran libretas, cuadernos, papeles sueltos autógrafos y mecanografiados, con correcciones o sin ellas, de versiones anteriores de poemas publicados, así como de esbozos diversos y poemas inéditos. El propósito de este trabajo es el de recorrer las etapas del proceso creativo al cual sometía la autora sus textos hasta su publicación, señalando los rasgos que distinguen su ejercicio poético y con la convicción de que por esta vía se enriquece la apreciación crítica de su obra”.

(28.1.22)