Carmen Rojas Larrazábal / Llagas innombrables

   Los poemas que siguen de la poeta nacida en San Sebastián de los Reyes, Venezuela, son de su libro “Fracturas del Silencio”, publicado por la Editorial Trajín, de México, y que la autora presentó en ese país a fines de 2021.

   Ninguna herida

este día me ha invitado a morir bajo
un redoble de tambores.
dentro de la lluvia.
las serpientes de la memoria
juegan conmigo como las de paul celan
después de beber su leche negra.
el ojo inquisidor de la angustia
no se detiene a llorar ante mi tumba.
cava mi fosa diariamente
como quien se lava las manos. antes de comer.
(será el eco de otros brazos lo que escucho?)
-me detengo bajo el puente y no me abraza.
siento sus dientes arrancarme los sentidos.
tragarse vivas todas las cicatrices.
su mirada digiere mi soledad
deshaciéndola entre ácidos y espinas
hunde en la garganta
una dosis fulminante de tragedia
haciendo de mis vísceras el nuevo
tejido de la noche. vértebra oscura
sosteniendo mis brazos. contra el mundo
(será el eco de otros brazos lo que escuchó?)
-hay ruidos que parecen. reventar las sombras
los nombres de la muerte.
no hay palabra viviente porque todo
parece ser una sobredosis
para rescatar el monstruo
que respira en su pupila y es tu sombra
o el amigo el monstruo que sale al final
que te parte en dos que ya no quiere
nada contigo.

   Confesión de mis huesos

       …que no hago otra cosa que reducir lo nuevo a lo antiguo;
       que no intento todavía reconocer quién soy;
       que he perdido hasta la antigua paciencia de orfebre…
                                 pier paolo pasolini

el polvo entre mis manos
hace caer la lluvia y moldea
urnas para mis cenizas
última confesión de los huesos
mutilados en el barro y la soledad.
ahora que la piel
solo recubre lo que he sido.
no pregunto ya quién soy.
ni para qué respiran.
mis llagas innombrables
en medio de la aldea.
En medio del vendaval que se avecina
del que dijo llegaría el fin.
todo parece tarde de domingo
regurgitando sangre y tierra
enterramos, entonces, los muertos del verano.
en la avenida principal,
se llora en cada esquina
como via crucis
para exhumar el cementerio,
desenterrarle los sombreros,
los pañuelos.
las oraciones moribundas
las uñas y que uno se vaya conforme
sin decir adiós.

   Modigliani (autorretrato)

árbol derribado en la memoria
aire a medias arañando mis pulmones.
duele estar vivo.
hay vidrios rotos en la incertidumbre.
la puerta fácil para saltar.
desde la soledad
figuras de la angustia
pigmentos olvidados.
del amor que tanto insisto
calla este dolor mío
con bálsamos prohibidos
con liturgias para extirpar la tristeza
corro inmóvil sobre las piedras
que aceleran mi rostro sobre ellas
blanco de la noche
oscureciendo las heridas
con el negro de la ausencia
soy pierrot
lecho de muerte
para estos ojos que inundan
los terrenos arduos del lienzo
y la nostalgia.
no tengo días de sobra
en la mirada
visto unos minutos nada más
y ya se escapa
la puerta fácil para saltar
desde la soledad
se hace tarde para el aire
que respira sobre mi
el último tiempo de soñar y de reír
he saltado al dolor prematuro
¿acaso no me queda
nada
más?

   Para morir sobre la hierba

apostar sobre el altar precario de la certeza
a que te quedas
en el último golpe de la noche
sin vellocino de oro que te traiga de nuevo
la nuestra mesa
disonantes los corceles que escaparon a otra herida
galopan sobre mi cabeza
rompiendo todos los recuerdos
(me llamarás cuando salgas de ultratumba?)
-es posible que no tenga el mismo nombre
en mi pecho se abre el mar. se salvan los mejores días
no me persigue tu adios cuando resucitan
las primeras flores de la primavera
caigo desde los recónditos ladrillos del cielo
para morir sobre la hierba
mi silencio en las raíces. es la última respuesta
(me llamarás cuando salgas de ultratumba?)
-las voces serán hierro para el hacha.
es posible recordarte al otro lado del invierno padre
demasiadas piedras sumergidas en mis ojos
los rostros que me acompañan habitan
el negativo de su sombra
solo puedo trazar líneas arbitrarias
para atravesar el desaliento
(me llamarás cuando salgas de ultratumba?)
-hades no dibujó el mapa del regreso
pasos que no son míos
me despiden en la puerta
se lo llevan todo menos el suicidio anónimo
de esta hora inexpugnable.
es posible que pueda contar mis últimos huesos
antes de hundirme en las cenizas.

(19.1.22)