Brenda Morales Chang, de México

 

   Poema enviado por Brenda Morales Chang, de Veracruz, México.

 

Tan cálida esa forma de evadir una sonrisa
Esas manos tan ligeras que van deprisa
Corriendo tras una sola mirada gitana,
Tratando de evitar a una persona cercana

Siendo libre sin sentir el menor de las preocupaciones,
Irradiando tal calma que sueña con divinas creaciones,
Diciéndote mentiras blancas y dulces,
Que de las manos ajenas son fugaces

Evitando encontrarse consigo y sonriendo
Dudando de esas delicadas palabras mientras va cayendo
Preguntado, ¿Quién será ese ser misterioso?
Será acaso la consciencia viéndose destellar y ser cauteloso

Soltando de vez en cuando una ligera brisa de curiosidad
Floreciendo como en eterna perpetuidad
Mientras el viento da palmadas
Sintiéndose como oleadas saladas

El ocaso será esa única llave que busca,
Con el cuál la puerta se encuentra cerca
El calor provocado por el ocaso es un abrazo,
En el cual los rayos caen como un corto sollozo

Con el que irrumpe en la calma eterna de una flama,
Que corre tras la sombra fantasma,
De la cual es una tierna verdad o un silencio roto
Y siendo eternamente terminadas en un viento

(13.12.21)