Hay más por descubrir en la obra de Violeta Parra, sostiene la cantante argentina Cecilia Zabala

La obra de la poeta, compositora y cantante chilena Violeta Parra siempre ofrece “recovecos nuevos” por descubrir, en la determinación que se observa en todos los aspectos de su creación, donde se mezclan la intención de “preservar las raíces” con la “irreverencia” y la decisión de mirar hacia el futuro. Así lo expresa la compositora y cantante argentina Cecilia Zabala, a propósito de su nuevo disco “Violeta Secreta”.

 

   “Violeta es la tierra y la tradición. Violeta es el color y las texturas. Violeta es la dulzura y el grito. La fragilidad y la potencia. El poder mirar hacia atrás con respeto pero soltar y dejar volar las riendas a la hora de crear, mirando hacia el futuro”, agregó.

   Cecilia Zabala se presentó con “Violeta Secreta” a mediados de octubre en Buenos Aires, en una senda que lleva ya varios años y que se expresó en un disco anterior, “Violeta”, que fue editado en 2013 con producción a cargo del músico argentino León Gieco.

   Compositora, cantante y guitarrista, Zabala ganó en 2018 el Premio Nacional de las Artes que otorga el Ministerio de Cultura de su país, en el rubro “jazz y melódica”.

   Su obra musical se asienta en el folklore, el tango, el jazz y la música brasileña pero con un “lenguaje contemporáneo”. Sus composiciones e interpretaciones se reflejan en diez discos editados en Argentina, Alemania y Estados Unidos.

   Lo que sigue es el diálogo que mantuvo con La Poesía Alcanza, a propósito de su obra más reciente:

 

La Poesía Alcanza.- En primer lugar, nos llama la atención el calificativo “secreta”, aplicada a su obra sobre Violeta Parra. ¿Cómo se explica? ¿Hay algo a lo que Usted intenta quitarle el velo?

Cecilia Zabala.- El calificativo “secreta” se refiere a que Violeta Parra ha sido una artista tan abarcativa que siempre hay recovecos nuevos de su obra para descubrir. Tal vez es primeramente conocida por sus canciones y luego podemos zambullirnos en su poesía, su obra visual e incluso la música instrumental para guitarra sola. Además “Violeta Secreta” fue el espectáculo que creamos y realizamos con Fernando Noy (poeta, letrista, dramaturgo y actor argentino, 1951, NDR) para la presentación de mi disco “Violeta” (editado en el 2013 y producido por León Gieco). En el marco de ese espectáculo fue que nacieron estas canciones y como para mí fue una experiencia super enriquecedora que marcó un nuevo rumbo en mi mirada artística, decidí llamar al EP con ese mismo nombre.

 

LPA.- Dice Usted que con “Violeta Secreta” puso en escena una síntesis de la historia, la estética y la vida de Violeta. Pensando principalmente en la obra, ¿cuáles son los elementos que más le gustaría destacar?

CZ.- Siento que no puedo detenerme en un solo aspecto. Pienso y voy “saltando” entre uno y otro: las pinturas y arpilleras, las décimas, la guitarra, las canciones, su voz, su ser mujer y artista, su austeridad, su simpleza y complejidad, su profundidad… Tal vez lo que más me identifica de Violeta es su intención de preservar las raíces y su irreverencia a la hora de crear, mirando siempre hacia el futuro.

 

LPA.- Evidentemente, su quehacer y su dedicación nos hablan de la convicción de que hay espacio, en el presente, para una creadora y una obra que, como la de Violeta, podrían considerarse de “otras épocas”. ¿Es ese aspecto un desafío específico?

CZ.- Creo que la necesidad de un artista de crear, expresarse y “decir” va más allá de los gustos populares y el período que le toque vivir. Sí es un desafío “sobrevivir”, ya que muchas veces la dedicación no se condice con la retribución económica. Pero el encuentro con lo “sagrado” y el deseo de compartirlo son tan grandes que la vida siempre sorprende con lo grato, lo cercano, lo inesperado.

 

LPA.- En Chile no faltaron pronunciamientos y análisis según los cuales ese país demoró en demasía para reconocer a Violeta como poeta. Parecía haber una intención de dejarla arrinconada, digamos así, en la condición de folclorista y cantante (como si, además, pudieran ser categorías inferiores). ¿Percibió algo de esa situación?

CZ.- Puede ser, ya que la Violeta folklorista y cantante es la que primero conocimos todos. Tal vez por su condición de mujer y por dar valor a la obra de su hermano Nicanor (que es maravillosa, pero tal vez socialmente mejor aceptada por ser hombre…). De todos modos, creo que lo importante es que finalmente se puso en valor su mirada artística en todas las áreas.  Hace unos años, cuando fue el centenario de su nacimiento, pude participar del Primer Coloquio Internacional Violeta Parra (tanto tocando como asistiendo a las actividades y conferencias), y el leitmotiv era una especie de sensación de justicia, al poder finalmente dar valor a su obra.

 

LPA.- Usted se presentó en Chile con sus aproximaciones a Violeta. ¿Cómo toma el público de ese país este acercamiento suyo, lo acepta sin prevenciones?

CZ.- Me presenté varias veces y el público me recibió con mucho respeto y cariño. Tal vez un poco asombrado de escuchar el modo de intervenir su obra, pero a la vez muy agradecidos de que pueda abordarla, darle otra mirada.

 

LPA.- ¿Qué es lo que, según sus palabras, mantiene a Violeta como “referente para las generaciones presentes y futuras”?

CZ.- Como dijo Nicanor “eres un manantial inagotable de vida humana”. Violeta es la tierra y la tradición. Violeta es el color y las texturas. Violeta es la dulzura y el grito. La fragilidad y la potencia. El poder mirar hacia atrás con respeto pero soltar y dejar volar las riendas a la hora de crear, mirando hacia el futuro.

   El espacio oficial de Zabala es: www.ceciliazabala.com.ar

(26.10.21)