Isolda Anta, de España

   Poemas enviados por Isolda Anta, nacida en Casavieja, Ávila, y residente en Madrid. Obtuvo varios reconocimientos, como en el IV concurso internacional de poesía Un café con Literatos para poetas, en 2015, y fue finalista en el certamen de poesía Enrique Pleguezuelo 2017.

   La destrucción

                          “A mis tías,
                           por las huellas invencibles”

Trazas la línea indeclinable del caserón,
entre las nubes ciegas
de la tarde,
y rozan sus sombras plateadas
el hondo silencio del tejado
-atesorando el sonido giratorio de las aves-,
y el ventanuco del desván:
herida roja de un muro,
penetrado por el vaho de la tarde.
El pájaro cruza las calles disueltas
de la infancia,
las voces lejanas y los rostros que habitaron
sus balcones,
arrebatados por la sombra.
El cierzo gime sobre el vórtice del monte,
penetra las habitaciones
silbando pasiones sordas
en los espejos viejos:
las figuras huyen entre las hierbas crecientes,
entre la realidad,
torturada de silencio,
los desvanes arrasados por la sombra
guardando ropas negras,
carritos hendidos en el polvo y la paciencia,
el cuchillo del luto afilando las ojeras,
las distancias
alborotadas,
en el malva de la tarde.
Colores acumulados en los fríos pasillos
de cerámica talaverana, las huellas tendidas,
la duración prolongada del perfume
de los cuartos. Los nombro:
el cuarto de las manzanas,
el cuarto de las brujas, luz caída en los recintos
del abismo -invasión de los hierros-,
contorsión de la memoria en los cerrojos.
La habitación del músico se pierde entre párpados mudos,
en el teatro juglaresco de mi infancia.
Las fotos vacías arden
en las paredes blancas,
escuchas el rumor de tuberías
como venas antiguas, bajo restos de armarios
repletos de sombras:
es la destrucción de las vigas, el tiempo,
lo que queda de él,
vaciado en unas cajas.

(19.9.21)