El interés de Octavio Paz por la arqueología, en un ensayo

El interés y la observación del poeta Octavio Paz por el México antiguo, dada su afición por la arqueología, y su mirada atenta sobre las civilizaciones anteriores a la ocupación española, es tratada en un libro puesto en circulación a fines de febrero. Las indagaciones y opiniones de Paz sobre este universo se combinan con el espacio que le abrió en su poesía.

 

   Octavio Paz y la arqueología” es la obra que explora estas conexiones, escrita por Eduardo Matos Moctezuma (foto), arqueólogo, y publicada por El Colegio Nacional, la institución estatal mexicana dedicada a las artes y las ciencias.

   El arqueólogo puede acompañar al poeta en su viaje al pasado” dice Matos, cuya obra fue presentada a fines de febrero en la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería.

   Declaró al diario Excelsior que comenzó a trabajar la idea del libro al presenciar una conferencia del escritor Alberto Ruy Sánchez, quien relató sus diálogos con Paz acerca del interés por la arqueología.

   Las indagaciones le permiten, por ejemplo, incluir en el libro una frase del poeta que el diario también reproduce: “Desde mi adolescencia me fascinó la civilización del antiguo México. Fascinación en todos los sentidos de la palabra: atracción, repulsión, hechizo. Varias veces, no sin temor, me he atrevido a escribir sobre ese mundo y sus obras; o más exactamente: sobre ese mundo de obras, casi siempre enigmáticas y con frecuencia admirables”.

   En opinión de Matos Moctezuma, Paz tuvo una virtud en la observación del mundo prehispánico, una suerte de capacidad de anticipación de lo que aún no se había afirmado científicamente. Lo explicó así a Excelsior: “Lo que me había sorprendido de él es que en muchas de sus apreciaciones sobre el mundo prehispánico tenía una percepción muy clara, propositiva, de elementos o aspectos que en el momento que los publicaba no habían sido tratados a profundidad incluso por los especialistas”.

   Un tiempo que, además, Paz no miraba a la distancia, ya que para él era “un pasado presente”, ya que “veía en el pasado prehispánico al México actual, a través de una serie de raíces que se profundizaban en el tiempo y que él les daba su interpretación”.

   Las observaciones y recorridos del poeta se centraron principalmente en el arte anterior a la ocupación, tema en el que el libro de Matos también lo cita: “He hablado de belleza. Es un error. La palabra que le conviene al arte mesoamericano es expresión. Es un arte que dice, pero lo que dice lo dice con tal concentrada energía que ese decir es siempre expresivo”.

   El artículo expresa que este campo de interés de Paz se refleja específicamente en algunos poemas, como es el caso de “Piedra de Sol”, obra publicada en 1957, compuesta por 584 versos que, explicaba Paz, que son los días terrestres que Venus demora en entrar en conjunción con el Sol. La Piedra del Sol es el calendario azteca.

   La nota original, en este enlace:

   https://www.excelsior.com.mx/expresiones/matos-moctezuma-sobre-octavio-paz-el-poeta-ve-el-inframundo/1297254

   (26.2.2019)