Adriano de San Martín (Costa Rica) / Piel de soledad

Heterónimo

Si fuese otra persona, os daría gusto a todos.
Fernando Pessoa

me llaman así
con este nombre
sin alcanzar al hombre
quien puebla los bares las calles
barrios de sombra piel de soledad
guerras abrazos despedidas de aeropuerto
libros entre muslos de miel y primavera
puntos suspensivos ante el vuelo del niño alcatraz

así sencillamente
sin concederme por qué debo diluirme
en la máscara que desenmascara al antifaz

(mi nombre cae ciego en la noche
blanco en las plantas aéreas de la luz
por los balcones de la memoria
minotauro amenazante de la medusa
del templo / la caverna / la noria)

no me saben muerto en la vida sin nombre
vivo en la muerte que me nombra

Miguel de Cervantes Saavedra

Como novelista
galopa con don Quijote y Sancho,
caballeros andantes y escuderos los tres.

En ellos se ennoblece la devoción
por la belleza, la imaginación y el honor;
la lucha por la dignidad, el amor
y la salvaguarda solidaria de los débiles.

Son la trinidad de realismo, fantasía,
y meditación en ancas sobre la literatura:
tres personajes discuten sobre su propia entidad
mientras las fronteras entre delirio y razón,
entre ficción y verdad, se borran cada vez más.

Pero Miguel, que asistió tanto a las glorias imperiales
de Lepanto, como a las derrotas de la Invencible
ante las costas de Inglaterra,
solo conoció sinsabores en la pobreza y
zozobras ante el poder.
Contrario a sus compañeros de viaje,
no pudo escapar nunca de su destino
de hidalgo, escudero, soldado y pobre
desde la cumbrera hasta su niñez.

Casi-da a Federico García Lorca

Nuestras ciudades enloquecieron con sus guadañas
el humo asfixia a los maricas los peones las pitonisas
los rascacielos los callejones la caravana de gitanos
en el éxodo de los incendios la Danza de la Muerte
con sus harapos sus cadenas su retorcerse
alrededor de este siglo que también se nos muere
por las horas graves de esta tarde en que subís vos
Federico ángel toreador de las estrellas los enjambres

Siempre vos subís por las cinco sangres de la tarde
con Antoñito el Camborio e Ignacio
con el rey de Harlem y el Viejo de las hierbas del Hudson
con una comparsa de negros en búsqueda de su Habana para verte

Subís y bajás y subís por las cinco sangres de todas las tardes
como un son de la murga en la guitarra más ancha y profunda
pletórico de romances saetas valses con tu luna de plata
tu barca amarrada al alma tu caballo anclado en el Alhambra
el puñal abierto y las cartas lanzadas a las esquinas de los amantes

Tras de vos vienen los fusiladores con sus capas de tinta y cera
y todos los que te han matado y te matan sin matarte
pero también vienen Margarita Antonio Pablo Luis Vicente
y los demás poetas con sus cantos y sus olivares de trashumante

Subís hacha de luz con todas las muertes a cuestas
encendido en el baile de máscaras con las páginas abiertas
como las flores en el instante de la primavera

Subís con nosotros en la hora ciega de los alacranes
con todo tu amor en nuestra rabia y en nuestros pesares
para iluminarnos y limpiar el óxido de los altares
la rancia costura de los maestros los empleados los generales

Subís toro torero por este cementerio de plantas y pañales
con tu fuego perpetuo de lluvia para apagar las academias
los anuncios las lámparas de la fama las camas vacías los pedestales

Subís y subís con tu alta raíz de sombras y jaguares
hasta este nombrarte nombrándome en la apuesta más lúcida
de los guernicas las plazas los bosques los labios más lunares
subís y nos subís por la garganta como una procesión fresca de animales
para regresar a la humedad de los collares en el lomo del tiempo
y arrear la bandera negra de tu Andalucía para izar la nuestra
esta funda de sortilegios en la concavidad de todas todas las sangres

Carta a la esposa (fragmento)

hablame como siempre / decí que me querés /
¿soy en tu vida remordimiento?
Juan Gelman

Estoy sentadito en un banco de niebla
pensándote conversándote extraviado
conversándome pensándome cautivo
separado de vos por la lluvia
el enjambre de cipreses la punzada de la
tarde aquí reinventándome la
fantasmagoría de las palabras
la magia del trance vértebra tras vértebra
en la piel de la herida perpetua la
posibilidad del vuelo pajarito / machete
que volás con mi muerte alrededor de la mesa
al acorde de las horas intento un gesto para
tu cabello de lentejuelas rostro de cristal azul
para tu voz adormecida en el teléfono
intento un desabroche del duelo en la
cintura de tus ángeles
espuelita de mango en la noche de
gangoche para patrullar mis cementerios
intento pero retrocedo intento en el mangle de tu deseo
litoral encrespado por el temporal de tu vientre
ola que rueda y muere y rueda por todo el universo
espera la luz del encuentro en el fragor de los cuerpos
dentro de tu sexo de astros empapado por
la semilla de polvo la nieve amarilla del tiempo
retrocedo pero intento retrocedo
cisne calcinado en los abetos
canto de rosario de reyes destronados
estrella del sur palma venus
cascada de más estrellas astros estrellas que persigo
para descubrir nuestro pesebre sin mulas
ni bueyes sino musgo hierba seca ciudad
fragmentada de los diciembres rehuyo
entonces pero peleo rehuyo
empapelo las paredes con estos ideogramas
parpadeos gritos contraespalda caballo
desbocado en tu falda salto lanza salto
caigo vía crucis de luciérnagas vasos botellas
velas apagándose cristus rotos vírgenes
guardadas en anaqueles con azafrán de medianoche
olor a azufre sudor hierba
buena pasos en la otra habitación de arena
golpeo finta golpeo finta paredes de humo
puertas de avena golpea bajo golpean arriba
golpeamos en el centro sombras en la
caverna me llevan caigo caigo caigo caído
mi descanso es una camilla sin descanso
una camilla de niebla no descanso los miércoles
ni los sábados tu santo es mi santo grial

(Nació en San José, Costa Rica, en 1958. Entre otros títulos, publicó en poesía “Tranvía negro”, en 1995; “La suerte del andariego”, 1999; “Hacha encendida”, 2000; “Profesión u oficio”, 2002; “San José varia”, 2009, y “Samsara”, 2012. En marzo de 2023 lanzó dos títulos al mismo tiempo, “Vigilia” y “Vánitas”. Es también novelista y cuentista. Asimismo, publicó “Poesía de fin de siglo. Antología de poesía nicaragüense y costarricense”, en 2000; y “Sostener la palabra. Antología de poesía costarricense contemporánea”, en 2007).

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *