Soledad Álvarez / Sin santos ni sobornos

DECLARACIÓN

Juro vivir mi vida
sin treguas
armada hasta la muerte
sin aflicciones ni miserias
con mis culpas y derrotas bien lavaditas
y aireada vivir
sin torturadores o con ellos
pero sin pie para la traición
sin santos ni sobornos
sin traidores o con ellos
pero sin pie para la traición
vivir amor
aunque me rompa el alma
pasajera de desastres
ventrílocua de lo indecible
contrabandista de valijas rotas
de amores y contramores
aunque me toque la muerte
aunque me claven las uñas
vivir con lentitud o con demencia
con la luz o sus negruras
ahora y después
hasta ganar la batalla.

EN CASA

Es bueno llegar
Quitarse los zapatos
Dejar en el agua el polvo del día largo
Tocar desnuda las paredes desnudas de la casa
Caminar como ciega entre muebles, libros, lámparas
como ciega que sólo tiene estas pobres cosas
Habría que arreglar puertas, pintar los techos
esmerilar espejos por donde anda mi extravío
donde miro a la que no puede escapar a ninguna parte
porque la casa es una torre que no conoce nadie
Mejor así
Me basta lo que tengo
Mías son las hormigas ensimismadas
el camino brillante de las babosas
la rana recién nacida en el baño de mi hija
y este blues largo para decir tu nombre
como un trofeo.

CLASE DE COCINA

Atrancarle la piel a la cebolla.
Desafiante
sobre la tabla de cocina
como en el poema
la palabra.
Atravesar sus capas tiernas,
su rojiza esfera;
llegar a su rotundo henchido corazón
a su poso de cristal
a su médula.
Pero no con el cuchillo
—por el filo el corte—
no con el ajeno utensilio y la pericia.
Con las manos tendré que desgajarla
con las uñas escarbar su carnadura,
y lloraré incontenibles lágrimas
y su sabor será mi sabor
y su olor agrio mi marca.

AGUAS PROFUNDAS

Un cuerpo como río
Navegable
Sus corrientes tranquilas
Su cauce ancho
Profundo de límpida profundidad
Desciende
Ondula por el lecho desde la cabecera
Y son cambiantes sus paisajes
De sombra y tornasol
Efusivas sus aguas en el abrazo
Me anegan me colman
Y otras aguas desde mis adentros
Como río en el río
se desbordan.

ZOOLOGÍA

Blando el cuerpo. Desvalido como cachorro
en el blanco océano de las sábanas,
vela al viento suave la respiración
dejándose ir por el sueño y sus parajes;
las piernas abiertas, los brazos en aspa,
las manos de anhelante mamífero hacia arriba,
hacia el cielo pintado.

Sin alas, sin estratagemas para escapar.
Sin los cerrojos que callan la boca.
Sin ordenanza.

Puedes acariciar su lomo. Contar una a una
vértebras y articulaciones.
Olerlo. Seguir el rastro de sus humores:
espeso en la corva, en la ingle amargo,
en el vello como velo en la piel;
detrás como marisma, en las ancas.
Rozar la boca sin riesgos. Sin lengua. Sólo
con los labios.
Puedes engarzar tus dedos con sus dedos,
llamarlo por su nombre vulnerable
y quedarte en su pecho como si fuera tabla de
salvación para el naufragio.
No te fíes: despierto clavará las garras.

FOREVER

Te entrego amor este desorden
de penas y de rencores como en el tango
que bailamos en la habitación despiadada inhóspita
de un hotel despiadado.
Te entrego amante perdidos rumbo y brújula
mis temores de que una herida dulcísima profunda
como de pez en arena muerta
termine por vencernos.
Para siempre todo beso tango labio
que bailamos despiadados en una pena inhóspita
en desorden te entrego temores brújula amor
amante perdido el rumbo
dulcísima profunda mis arenas
termines por vencer la muerte
para siempre el amor para siempre
el ojo insomne.

(Nació en Santo Domingo, en 1950. En octubre de 2022 obtuvo el Premio Casa de América de Poesía Americana, que es otorgado por la institución estatal española. A comienzos del mismo año, se le adjudicó el Premio Nacional de Literatura de su país. Entre sus obras publicadas figuran “”De tierra morena vengo”, de 1986; “Vuelo posible”, 1994; “Las estaciones íntimas”, 2006, y “Autobiografía en el agua”, de 2016. Con estas dos obras obtuvo el Premio Nacional de Poesía en su país. Es también ensayista, autora de “La magna patria de Pedro Henríquez Ureña”, de 1980; “Complicidades. Ensayos y comentarios sobre literatura dominicana”, de 1998; y “De primera intención, ensayos y comentarios sobre literatura”, de 2009).

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