Pizarnik sigue siendo “puerta de entrada” a la lectura de poesía

Sin embargo, su tono y “textura” no se observa en la escritura del presente, dice la también poeta Alicia Genovese.

   Esto contrasta con lo observado en las últimas décadas del siglo XX, cuando sobre todo entre poetas mujeres circulaban los textos de Alejandra Pizarnik, en especial por la profundidad con la que se aproximaba a la intimidad.

   Alicia Genovese (Buenos Aires, 1953) es autora del ensayo “La doble voz: poetas argentinas contemporáneas”, uno de cuyos capítulos se titula “En busca de una genealogía: Storni y Pizarnik”.

   Ella recuerda que, en la juventud, asistía a talleres literarios en los que con otras participantes, como la poeta Irene Gruss, intercambiaban copias de los poemas de Alejandra Pizarnik (Avellaneda, Provincia de Buenos Aires, 1936-Buenos Aires, 1972), porque era muy difícil conseguir sus libros.

   “Eran épocas agitadas políticamente y de una u otra manera se sentía la exigencia de que la poesía tenía que hacerse en un camino acorde a esos tiempos de mucha esperanza en cambios profundos, de militancia y discusiones”, evocó.

    Sin embargo, dijo al diario Página/12, la lectura de Pizarnik significó para ella “otra llave” para ingresar a la poesía, “una que me abría la intimidad, la brevedad lírica que puede resonar infinitamente, esos versos que se llevan a donde vayas y reaparecen en diferentes momentos adquiriendo otro sentido o ampliando el que tenían”.

   Entre las mujeres que escribían poesía o se proponían hacerlo “se absorbía un modo Pizarnik”, como si fuera una textura de época, “la cultura de determinado momento histórico”.

   Además, “muchas veíamos en ella un modelo de escritora, de poeta mujer, no había tantos modelos femeninos con una voz tan poderosa, capaz de ejercer su fascinación, su invitación a escribir en serio, a buscar las palabras del poema hurgando sin cesar, tanto como fuese necesario”.

   Ya en 1990 se publicó “Obras completas” de Pizarnik y, recuerda Genovese, comenzaron a circular fragmentos de sus diarios. “Ha sido contradictorio que a pesar de ampliarse la lectura con esos textos inéditos que la muestran irónica y mordaz, se siguió alimentando con algo de morbo esa visión de la poeta suicida que contribuyó a distorsionar su lectura. Una lectura psicoanalítica de segunda mano, muy berreta”, es decir mediocre, de mala calidad.

   Actualmente, esa “textura” de Pizarnik “ya no se lee en las nuevas producciones poéticas, ha desaparecido, ya no es tan evidente. No obstante, creo que sigue siendo una poeta muy leída, su obra sigue siendo una puerta de entrada a la poesía para muchos lectores”.

   Genovese insistió en tomar distancia con las interpretaciones con pretendido encuadre psicológico de la obra de Pizarnik y con una observación bastante frecuente de sus poemas como inclinados al tema de la muerte y, de alguna forma, vinculadas con el suicidio.

   Dijo Genovese a Página/12: “La verdad es que entiendo todo aquello que sobre su poesía se señala en relación con la presencia de la muerte, su constante referencia, su fascinación con la muerte, con lo que se pierde. Pero la búsqueda de la palabra poética en Pizarnik implica un despliegue de acciones como el de las lecturas de otros y otras, implica tomas de posición fuertes respecto de autores y autoras que no tienen nada que ver con un suicida o con la escritura de una persona perturbada, perseguida por una pulsión de muerte que escribe catárticamente, que poca relación establece con el hacer de la literatura”.

   Por el contrario, Pizarnik fue una escritora que “entabla una lucha cuerpo a cuerpo con el lenguaje para lograr el poema, me refiero a ese apoyarse en el deseo de la palabra, en el deseo de transmitir el éxtasis de su cuerpo al poema y que la palabra contenga las ceremonias del vivir. No es una poesía para morir, definitivamente”.

   La nota del diario, que incluye también un diálogo sobre Pizarnik con el poeta y actor uruguayo Fernando Noy, está disponible en este enlace: https://www.pagina12.com.ar/480096-cincuenta-anos-sin-pizarnik-el-legado-de-una-autora-fundamen

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.