Lorca, referencia constante en la lucha contra el fascismo

La poeta beat estadounidense Anne Waldman dice que la crítica de su generación mantiene plena vigencia en el contexto actual.

   Los textos escritos por quienes integraron la Generación Beat, entre ellos Jack Kerouac, Diane di Prima, Allen Ginsberg y William Burroughs, anticiparon las condiciones a las que el capitalismo somete a las sociedades, como la “hipervigilancia”, afirmó.

   Anne Waldman publica en España, en Arrebato Libros y con traducción de Mariano Antolín Rato, “Para ser estrella a medianoche”, una antología bilingüe que incluye textos recientes y que además ofrece comentarios de la autora, lo que amplía información, posibilidades de interpretación y el contexto al que refieren los poemas.

   La poeta se apresta a realizar en octubre una gira por España a propósito de esta publicación. Declaró al respecto que tiene muchos deseos de regresar a la ciudad de Granada, “sobre todo” por Federico García Lorca, “no solo por lo importante que ha sido para toda mi generación de poetas, sino porque su figura sigue dando continuidad a la lucha, a la lucha contra el fascismo. Y es simplemente abrumador pensar que estamos viviendo esto otra vez”.

   Waldman nació en Nueva Jersey, en 1945. Lleva publicados en su país más de cuarenta libros y, entre otras actividades, dirigió St. Mark’s Poetry Project, asociación de poetas, y con Allen Ginsberg fundó Jack Kerouac School of Disembodied Poetics en la Universidad de Naropa, Colorado, donde trabaja como docente.

   Tiene una larga trayectoria como activista política, cultural y feminista y practica el budismo, todos aspectos que están presentes en su obra. Es integrante de la Academia de Poetas de Estados Unidos.

   “Para ser estrella a medianoche” reúne, expresa Arrebato Libros en su espacio oficial, “los textos que escribió para sus amigos John Cage, Diane di Prima, Jack Kerouac y John Giorno”. A esa primera parte siguen poemas de sus libros más recientes, “Sanctuary” y “Trickster Feminism”.

   Todos los poemas, agrega, van encabezados por textos específicos para este libro, en los que la poeta relata “cómo y por qué” los escribió.

   La edición cuenta también con fotografías que ilustran la relación de Waldman con la Generación Beat, cuyos autores varones –dijo- recibieron siempre más atención y publicaciones que las mujeres. Fueron “poetas magníficas y poderosas” pero “durante muchos años se las ha relegado al género de cronistas y documentalistas del movimiento Beat. Y eso es muy injusto”.

   El mundo está cambiando, declaró a la agencia española EFE, “y toma un cariz difícil y aterrador” en especial para las mujeres. Hay protestas “muy fuertes” contra la opresión, pero “estamos asistiendo a retrocesos en muchos países del mundo”, como es el caso del suyo, en el que la Corte Suprema decidió en junio de 2022 un retroceso de profundo sentido conservador y anuló el reconocimiento al derecho de las mujeres a interrumpir el embarazo, en el caso conocido como “Roe vs. Wade”.

   “Miro mi vida y veo guerras interminables, eternos establecimientos militares, peleas por las nuevas armas nucleares. Creo que ser poeta es saber trabajar con esto: conocer tus tareas y el entorno en el que te mueves, aprender la historia y tratar de ir más allá, casi a lo profético. Los mejores poemas épicos trabajan en esa línea”.

   Waldman dijo también que con su escritura y demás actividades pudo abrirse al mundo e incidir en él mediante las artes, pero “con la locura y el caos que trae lo contemporáneo, con la dominación del capital, la crisis climática, todas esas cosas están desapareciendo”.

   “Asistimos al fin de las lenguas, a la difuminación borrosa de las distinciones entre países y culturas, por este capitalismo tan atroz. Estamos constantemente bajo vigilancia y eso es algo que los beat ya vieron. Si rebuscas en los archivos de Ginsberg, de Burroughs, de Kerouac… todo eso está ahí, muy expuesto”.

   “Estamos viviendo tan solo una versión de nuestro mundo, tristemente impulsada por la codicia y la pasión, la ignorancia y la agresión, ese es el sentido actual del mundo”, insistió.

   Sobre los textos suyos para una “ópera rock” que se estrenará próximamente, expresó que en la escritura de poesía “hay que conocer el lenguaje y los sonidos, entrenar las pausas, el silencio y las respiraciones. El poema es, en muchos sentidos, autónomo”.

   Como poeta, insistió, “hay que conocer el desglose de ideas, el sonido, la música innata del lenguaje, sobre todo si no quieres estar repitiendo clichés y consignas constantemente”.

   La entrevista completa, que avanza en otros aspectos de su obra, está disponible en este vínculo: https://efeminista.com/anne-waldman-poetas-beat/

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