¿La poesía tiene la obligación de dar un discurso “honesto”?

Rosa Berbel, poeta española, explica que con su primer libro, muy celebrado y premiado, buscó poner en discusión ese concepto.

   “Las niñas siempre dicen la verdad” es la obra en cuestión, con la cual la poeta obtuvo primero el Premio de Poesía Joven Antonio Carvajal, luego el Premio Andalucía de la Crítica a la mejor Ópera Prima de 2018 y, al año siguiente, el premio Ojo Crítico de Poesía de Radio Nacional de España.

   Por empezar, con ese título se propuso “dar la vuelta al refrán popular”, según el cual los niños “siempre dicen la verdad”, y que considera “muy tramposo y muy mentiroso”, porque en su opinión “los niños mienten todo el rato”.

   También buscó “algo de amonestación femenina”, para oponerse al “sermón” sobre aquello que “las niñas tienen o deben hacer”.

   Rosa Berbel nació en Estepa, Sevilla, en 1997. Licenciada en Literatura Comparada, después de su primer libro, tan premiado, publicó “Brillantes y caóticas”, en 2021, y “Los planetas fantasmas”, en 2022. Poemas suyos están integrados en varias antologías.

   Interrogada por El Correo de Andalucía sobre “Las niñas siempre dicen la verdad”, dijo: “Me interesaba desviarme de esa idea de la poesía como un discurso honesto, en el que tienen que estar todas nuestras emociones verdaderas y auténticas, y pensar si la poesía no es también una forma de ficción, igual que asumimos que el resto de discursos lo son”.

   Por qué se piensa, preguntó, que “la poesía es siempre un pacto de verdad”, para responderse: “Me parece que la poesía inaugura su propia verdad en el poema, que puede coincidir o no con la verdad empírica, con la verdad real. No tiene por qué coincidir. Y considero que el poema tiene sus propias reglas, y crea su propio mundo, y tiene un acceso a la verdad que no es exactamente la verdad con la que mercadeamos diariamente, sino que es otra forma de verdad quizá superior, quizá más profunda”.

   Acerca de su aproximación a la poesía y de sus lecturas, dijo que durante la adolescencia le llamaron la atención los poetas de la Generación del 27 y sobre todo Federico García Lorca, quien “sigue siendo para mí una figura importante y una fuente de motivación”.

   Asimismo, fue “crucial” para ella descubrir a poetas latinoamericanas, entre quienes mencionó a Alejandra Pizarnik, Gabriela Mistral y Alfonsina Storni.

   “Esa conexión me viene acompañando desde entonces. También me ha cautivado mucho la poesía de José Ángel Valente”, explicó.

    El concurso Antonio Carvajal que ganó en 2018 fue el primero al que se presentó, aunque “era un premio que seguía con interés por su prestigio y porque habían publicado a poetas que me interesan mucho. Concursé porque era para menores de 25 años y pensaba que tendría menos competencia que en otros premios literarios cuyas bases permiten que se presenten menores de 35 años. Para mí fue un gran placer publicar en la editorial Hiperión, cuyo catálogo es maravilloso, y trabajar con su artífice, Jesús Munárriz”.

   El Correo de Andalucía le preguntó si este es un tiempo de “romanticismo exprés en formato redes sociales”, a lo que respondió que quienes publican en esas plataformas “explotan el elemento más romántico o más sentimental de la poesía. Con juegos de palabras y con un discurso emocional. Reafirma un prejuicio colectivo sobre qué es la poesía, de qué tiene que hablar la poesía, qué puede hacer la poesía… En general, la sociedad presupone que la poesía tiene que hablar de amor y de los sentimientos. Ellos aprovechan ese prejuicio y lo explotan a su favor para vender”.

   La entrevista completa, que avanza en otros temas, como los factores para su inspiración, está disponible en este vínculo: https://elcorreoweb.es/sevilla/el-aburrimiento-es-un-motor-creativo-fundamental-y-lo-estamos-perdiendo-en-esta-sociedad-tan-saturada-de-estimulos-DF8043621

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