“El desorden del canto”, libro sobre el español Vicente Núñez

Su compatriota y poeta Juan Lamillar dice que tenía la capacidad de “ver la realidad sobrevolándola, con ingenio e inteligencia”.

   La Concejalía de Cultura y Patrimonio Histórico de la Junta de Andalucía publicó “Vicente Núñez. El desorden del canto”, sobre el poeta andaluz que nació en Aguilar de la Frontera en 1926, que también publicó aforismos y textos en prosa, y que estuvo vinculado al Grupo Cántico, que se dio a conocer en 1947 en la ciudad de Córdoba.

   En 1954 publicó su primer libro de poesía, “Elegía a un amigo muerto”, seguido al año siguiente por “Tres poemas ancestrales”. A partir de 1987 se editaron antologías, la primera de ellas llamada “Poemas”.

   También publicó cuatro obras de aforismos y, en prosa, los títulos “Teoría del acto” y “El suicidio de las literaturas: ensayo, crítica y otros textos (1952-1999)”.

   La Diputación Provincial de Córdoba creó, en 1991, un premio anual de poesía que lleva su nombre.

   La obra que ahora publica Juan Lamillar es una biografía breve o semblanza enhebrada con testimonios, crónicas y una selección de poemas que se vinculan con los hechos relatados. También contiene algunos de los aforismos, a los que Núñez llamaba sofismas.

   Entre ellos, al dar cuenta de la novedad editorial, la agencia EFE cita uno, en el que define: “La poesía es el preámbulo de la muerte. Y, como su aparición es siempre juvenil, te lacra y te signa y te marca para los restos, y vas por el mundo con veintiún años y ya eres un muerto, un elegido de la Parca, de la Ramera”.

   Lamillar sostiene que Vicente Núñez, como poeta, “tuvo la capacidad de no dejar de sorprender, fue un histriónico pero luego, en la intimidad, era mucho más profundo, siempre inteligente e ingenioso”.

   Se destacaba por su capacidad de “estar en la realidad de dos maneras distintas y simultáneas, una estando en la propia realidad y otra sobrevolándola”.

   Además, afirma, hizo del histrionismo “una capacidad intelectual”.

   En cuanto al contenido de su obra, Lamillar expresa preferencia por la “más contenida, en la que se ciñe a las estrofas, la más clásica”, por sobre “la parte más cósmica”.

   La poesía, escribe en el libro, “fue dejando paso a una sabiduría expresada en los Sofismas, memorables sentencias dibujadas con una afilada contundencia, que ganaban mucho cuando las enunciaba el autor, o mejor, cuando las hacía nacer en medio de una conversación”.

   El libro, dice la Concejalía de Cultura y Patrimonio Histórico de la Junta de Andalucía, “pretende dibujar, mediante los datos biográficos, el análisis de su obra y diversos testimonios de su entorno vital y literario, la singularísima personalidad del poeta”.

   Los poemas incluidos son un “primer paso para acercarse a una obra lírica que, tras varios lustros de silencio, resurgió en 1982, con Ocaso en Poley, al que sucedieron varias notables entregas poéticas hasta su dedicación última al género aforístico”.

(11/8/22)

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