• @_marazi
    Yo ya me quedé contigo cuando ni estabas
  • @ciruelle
    Amar es ser verbo en todos los tiempos
  • @SIELALSOYYO
    No hay persona más peligrosa que la que no tiene sueños por cumplir
  • @DivinaOnix
    También lo imposible puede ser amado
  • @LunaPara2
    El que se va en silencio, lo ha dicho todo
  • @Ghouls99
    A veces acumulamos, densos y potentes, para arrasar en el siguiente desborde
  • @siete_verdes
    Es espesa, grumosa y fría. Llamémosla decepción
  • @JanoTwoFaces
    Dejad de ordenar caos y provocad alguno
  • @sammasathi
    Sueño, luego insisto
  • @TISHA77
    La poesía también es presagio
  • @juanita_amore
    Escribir porque el tiempo nos viene a leer
  • @z_zyanya88
    Quieta, la noche/ versa amores calmos,/ suspira en paz

Día Mundial de la Poesía

La Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), instituyó el 21 de marzo como Día Mundial de la Poesía. Lo hizo en sesiones realizadas en París, en 1999. Esto motiva centenares de actividades de celebración del género en gran cantidad de países.  El organismo dijo en su declaración oficial que el objetivo de la jornada es “sostener la diversidad de los idiomas a través de la expresión poética y dar a los que están amenazados la posibilidad de expresarse en sus comunidades respectivas”. También busca “apoyar la poesía, la vuelta a la tradición oral de los recitales de poesía” y “promover la enseñanza” del género.

 

   JUAN MANUEL ROCA

 

   Aprendiz de cazador

 

Ella es bruja.

Vuela en el aire de la alcoba

Como si su capa barriera mi memoria.

Yo, aprendiz de cazador,

Para atraparla interrogo al fabulista,

Al peregrino de los bosques.

Ella esquiva mis intentos,

Vuela en círculos de niebla

Sobre mi cabeza atribulada.

A veces creo que llega hasta mi mesa

Como arisco animal

Que abreva en un estanque,

Y cuando intento descifrar su silabario

Se desvanece en el aire de la alcoba.

Ella evita mis eternas acechanzas,

Mis trampas y señuelos.

Así, escurridiza y evasiva es la palabra.

 

 

   Botellas de náufrago

 

En la pequeña habitación en donde vivo

Como Jonás en el vientre de un cetáceo,

Pienso: quizás los poemas sólo sean

Mensajes enviados por un náufrago,

Botellas con gritos pobremente escritos

Que acaso vayan desde el mar de los silencios

A las playas del olvido.

Pero he aquí que lanzo una botella y otra,

Y una última habitada por mis miedos.

En la pequeña habitación en donde vivo

Como Jonás en el vientre de un cetáceo,

Van quedando pocas botellas del naufragio.

 

 

   La caída del reino

 

                                      Para Gustavo Pereira

 

Un poema ocurre así:

Uno llena el templo con sus dioses,

Lo puebla de objetos

Sacros para el rito

Pero puede poblarse

Con el brillo de los mercaderes.

El poema sigue así:

Uno regresa a él,

Latiga las palabras que le sobran,

Desaloja a los mercaderes y su brillo,

Desperdiga por el suelo

Los objetos del rito,

Advierte que sus dioses

Son ídolos de arcilla

Y sólo encuentra

El peso de un silencio malogrado.

El poema termina

Como un barco de papel

En los deltas del vacío.

 

 

   Última costura en el agua

 

Es vano remendar el agua,

Hacer trenzas de lluvia,

Pintar lagos de voces

Y lotos de silencio.

Escribimos la palabra grifo,

La dejamos abierta

Y soñamos,

Oh gavilla de ilusos

Que se convierta en río.

 

(De “Botellas de náufrago, antología poética 1973-2008”, con prólogo de Stefania Mosca y selección a cargo de Juana Burghardt, Tobías Burghardt, Stefania Mosca y Enrique Hernández-D’Jesús, Altazor, Monte Ávila Editores Latinoamericana, Caracas, 2007. Juan Manuel Roca nació en Medellín, Colombia, en 1946. Es también narrador y ensayista. Su primera publicación de poesía, “Memoria del agua”, data de 1973. Tres años después siguió “Luna de ciegos”, con la que obtuvo el Premio Nacional de Poesía Universidad de Antioquia. Ya en 1983 publicó una antología poética y en 2005 otra, llamada “Cantar de lejanía”. Esta obra tuvo prólogo del poeta chileno Gonzalo Rojas, que dice en un tramo: “Lo que más celebro en Roca es la fiereza, esa amarra entre vida y poesía que llega a lo libérrimo”. Roca recibió también el Premio Nacional de Poesía Ministerio de Cultura, en 2004, el Casa de las Américas José Lezama Lima, en 2007, por “Cantar de lejanía”, y el Casa de América de Poesía Americana, que se otorga en España, en 2009. También obtuvo reconocimientos por sus cuentos y por su labor periodística).

 

    JORGE BOCCANERA

 

   Telenovela

 

Sordomuda

yo cargo las valijas, yo compro los boletos,

y soy tu catador, el señor de las flores,

tu pareja de baile en el salón Colonia de México

          D.F.

 

Yo soy tu lazarillo y te compro historietas y soy

          tu guitarrista, el chofer de tu almohada, a

          veces el jinete, a veces el caballo.

 

Mudita de mi alma yo te elijo perfumes y te

          exhibo como el Príncipe Orsini al luchador

          Jacob, “La Bestia”, en un cine mugriento.

 

Y soy el del retrato, tu instructor, tu pupilo, el

          cara de payaso, un pasajero en tu sudor

          apenas, Sordomuda, el que reza en tu

          cuerpo.

 

 

   Universo

 

                              El poeta, como el cazador pobre,

                                             a lo que salga.

  

                                                 Baldomero Fernández Moreno

 

El domador que mete su cabeza dentro de la boca

          del león, ¿qué busca?

¿La lástima del público?

¿Que tenga lástima el león?

¿Busca su propia lástima?

 

El poeta que arroja su anzuelo en la garganta de

          la Sordomuda, ¿qué busca?

¿La lástima del público?

¿Que tenga lástima la Sordomuda?

¿Busca su propia lástima?

 

Y el público, ¿está loco? ¿por qué aplaude?

 

 

   Suma

 

Los días no contaban para mí,

bastaba la palabra.

Yo escuchaba en cuclillas cómo alguna palabra

          conversaba con otra.

No contaban los días.

Pero extravié palabras y los días me siguieron de

          cerca con sus largos abrigos

Yo iba mirando el suelo.

“Ese no cuenta el cuento”, vaticinaron unos.

Yo no escuchaba a nadie, yo contaba con ellas.

Los días fueron como trapos mojados en los pies.

Habité días feroces porque perdí palabras.

Eran contadas y eran, al fin, las que contaban.

El tiempo es implacable.

El que pierde palabras tiene los días contados.

 

(De “Sordomuda”, Colección de Poesía Pez Náufrago, Ediciones del Dock, Buenos Aires, 1998. Jorge Boccanera nació en Bahía Blanca, Argentina, en 1952. Sus publicaciones de poesía comenzaron en 1974 con “Los espantapájaros suicidas”. Siguieron, entre otras obras, “Noticias de una mujer cualquiera”, “Contraseña”, “Poemas del tamaño de una naranja”, “Música de fagot y piernas de Victoria”, “Los ojos del pájaro quemado”, “Polvo para morder”, “Zona de tolerancia”, “Bestias en un hotel de paso” y “Palma Real”, con  la que obtuvo el octavo Premio Casa de América de Poesía Americana, que se concede en España. Publicó también varias compilaciones de su obra, “Marimba”, “Zona de Tolerancia” y “Antología Poética”. Obtuvo, entre otros premios, el Casa de las Américas, en Cuba, y el Internacional de Poesía Ramón López Velarde, en México. En 2014 integró un grupo de poetas a quienes la Biblioteca Nacional de Argentina les otorgó la distinción “Rosa de Cobre”. Realizó y publicó estudios de la obra de su compatriota Juan Gelman, dirigió colecciones de poesía y fue responsable de una antología de poesía centroamericana. Se desempeña como docente y como periodista).

 

 

   JOSÉ SARAMAGO

   Arte poética

¿Viene de qué el poema? De cuanto sirve
Para trazar a escuadra la sementera:
Flor o hierba, floresta y fruto.
Pero avanzar un pie no es hacer jornada,
Ni cuadro será el color que no se inscribe
Con acierto riguroso y armonía.
Amor, si lo hay, con poco se conforma
Si, por ocio de alma acompañada,
Del cuerpo le basta la presciencia.

No se olvida el poema, no se aplaza,
Si el cuerpo de la palabra es moldeado
Con firmeza, ritmo y conciencia.


   Día no

De paisajes mentirosos
De luar y alboradas
De perfumes y de rosas
De vértigos simulados
Que el poema se desnude
De esas ropas prestadas
Sea seco sea rudo
Cual piedras calcinadas
Que no hable de corazón
Ni de cosas delicadas
Que diga no cuando no
Que no finja mascaradas
Que de vergüenza se aleje
Si las mejillas siente mojadas
Que para sus gritos escoja
Los oídos más tapados
Y cuando hable de mí
Con palabras amargadas
Que el poema sea así
Puertas y calles cerradas

Ah qué saudades del sí, 
En estas rimas desoladas


   Poema seco

Quiero excusado y seco este poema,
Breve estallar de tallo remordido
O crujir de suelo donde no danzo.
Quiero ir más allá con ojos bajos,
Amasados de pena y de silencio,
Porque todo está dicho y ya me canso.


   "Ha de haber"

Ha de haber un color por descubrir,
Un juntar de palabras escondido,
Ha de haber una llave para abrir
La puerta de este muro desmedido.

Ha de haber una isla más al sur,
Una cuerda más tensa y resonante,
Otro mar que nade en otro azul,
Otra altura de voz que mejor cante.

Poesía tardía que no llegas
A decir la mitad de lo que sabes:
No callas, cuando puedes, ni reniegas
De ese cuerpo casual en que no cabes.

(De "Poesía completa", con traducción de Ángel Campos Pámpano, Alfaguara, Buenos Aires, 2005. José Saramago nació en Azinhaga, Portugal, en 1922, y murió en Tías, Lanzarote, España, en 2010. Es conocido mundialmente por su narrativa a partir de 1985, cuando se publicó "El año de la muerte de Ricardo Reis". Entre infinidad de títulos, reconocimientos y premios, figura el Nobel de Literatura, que obtuvo en 1998).

 

   MARCO MARTOS

   Rito

Hoy, ayer y mañana, hoy, en este instante,
en el punto inmóvil donde todo y nada sucede,
para purificar el dialecto de la tribu
colocando cada palabra en su lugar,
habla la poesía, habla poco, cumpliendo
su obligación, y sin que nadie la invente,
esparza o desordene, evidencia el orden
y desorden de la vida, orden y desorden y furor.
Y para que la tribu quede contenta
usa palabras del lenguaje de hoy
pues las palabras del año pasado
pertenecen al lenguaje del año pasado
y las palabras del próximo año
esperan otra voz. Y en el punto inmóvil
donde todo y nada sucede, esa voz es esta voz.

(De "Dondoneo", serie Humanidades del Fondo Editorial de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Lima, 2004. Marco Martos nació en Piura, Perú, en 1942, y comenzó a publicar poesía en 1965. Entre otros premios, recibió el de Fomento a la Cultura de su país, en 1969. Poemas suyos fueron traducidos al alemán, francés, húngaro, inglés e italiano. Desarrolla una actividad académica intensa).

La poesía alcanza para todos - Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.