• @nimarlu
    De tristezas que no dejan costura por reventar y de otros amores impensables
  • @L0laM0ra
    Suelen anidar las ilusiones en la tímida noche buscando la última estrella
  • @monarcamanni
    Lo que nos rompa primero: el olvido o una canción
  • @Anadimeana
    Algunos inundan puentes y ventanas, otros llueven estrellas: cada palabra con su mano vuela
  • @xhuvia922
    Las esponjas del mar borran el horizonte
  • @nancyeldarjani
    El tiempo es un olor cuando llueve
  • @DeNegraTinta
    También te quiero a deshoras
  • @DLobosyQuimeras
    Barcos de papel en dique seco
  • @LaPetit10
    Yo ya no quiero sueños intocables
  • @BlueDement_
    El día que te conozcas, vas a enamorarte de mi
  • @RecMaria
    El tiempo matará lo que no defiendas
  • @EstebanPerezsan
    Duermes en lo que escribo/ y lees en lo que sueño

México en movimiento

HOMERO ARIDJIS

A veces uno toca un cuerpo

A veces uno toca un cuerpo y lo despierta
por él pasamos la noche que se abre
la pulsación sensible de los brazos marinos

y como al mar lo amamos
como a un canto desnudo
como al solo verano

Le decimos luz como se dice ahora
le decimos ayer y otras partes
lo llenamos de cuerpos y de cuerpos
de gaviotas que son nuestras gaviotas

Lo vamos escalando punta a punta
con orillas y techos y aldabas

con hoteles y cauces y memorias
y paisajes y tiempo y asteroides

Lo colmamos de nosotros y de alma
de collares de islas y de alma

Lo sentimos vivir y cotidiano
lo sentimos hermoso pero sombra


Donde el ensoñado y el soñado

Donde el ensoñado y el soñado
van por un solo camino
se levanta un cuerpo

Por ese adentro de mujeres que hablan
de pasadas contiendas en las que no estuvimos
otro cuerpo se abre

Y todo aquello que los cuerpos forman
es en la sombra
un brillo solitario


Por fuerza estás dormida y por adentro sueñas

Por fuera estás dormida y por adentro sueñas
los ojos que se abren para mirar lo oscuro
los brazos que se ensanchan para volverse alas
lo oscuro que se ahonda hasta volverse cielo

Como una hiedra blanca por tu sueño subes
tocas un cielo de hojas y soles otoñales
un azul cristalino donde un dios se sumerge

te cubre un sueño helado una humedad
te eleva desde abajo como un ángel de dicha
Tús párpados se curvan tus dedos se estremecen
Son rosas curvadas al peso del rocío

Por dentro estás soñando y por adentro miras
las telas de oro fino que son ramas que se abren
para guardar en un nicho tu sueño para siempre.


JOSÉ EMILIO PACHECO

Inscripciones

I

Piedras que inútilmente cubre el tiempo.
Muro entre dos distancias levantado
que nada cubre ya, porque lo cubren
la destrucción, la yerba, acaso el viento.
Puerta cerrada de un jardín que nunca
ha existido o yace entre sus ruinas.
Muro de polvo; siglos que se yerguen
contra el paso de nadie, bajo el tiempo.

II

Una vez, de repente, a medianoche
se despertó la música.
Sonaba
como debió sonar antes que el mundo
supiera que fue música el lamento
de las horas deshechas
y del hombre
al que al instante gasta
a cada instante.


Nada altera el desastre...

Nada altera el desastre: llena el mundo
la caudal pesadumbre de la sangre.
¿Filo de qué inminencia, o ya frontera
del viento que amanece y nos aguarda?
Con un hosco rumor
desciende el aire
y baja inconsolable, desmedido
a la más pétrea hoguera
Y se abandona
Y hoja al aire, tristísima, la hoguera
contempla la incendiaria sed del tiempo,
su víspera de ruina, los cantiles
de las ciudades tremolando pálidas.
Qué península azul, qué bamboleo
es la llama internándose en la noche
rodeada de negror y en todas partes
sin embargo tan pálida y altiva
y fija y ya serena
y como muerta.

(De "Poesía en Movimiento", México 1915-1966, con prólogo de Octavio Paz y selección y notas de Octavio Paz, Alí Chumancero, José Emilio Pacheco y Homero Aridjis. Siglo XXI Editores, Ciudad de México, 1998. Homero Aridjis nació en Contepec, Michoacán, en 1940. Comenzó a publicar poesía en 1960, con "Los ojos desdoblados". Recibió premios y reconocimientos por su obra poética, pero también por su lucha como ambientalista. Se desempeñó como diplomático. Es también novelista, y desarrolla tareas periodísticas. José Emilio Pacheco nació en Ciudad de México en 1939. Comenzó a publicar poesía en 1963, con "Los elementos de la noche". Recibió gran cantidad de premios por su poesía, entre ellos el Pablo Neruda en 2004 y el Federico García Lorca en 2005. Es también novelista, cuentista, ensayista y traductor).


SERGIO MONDRAGÓN

Domingo

domingo por la mañana
día de libertad
pasan los globos de colores
oigo voces alegres a mi espalda
voces ataviadas de fiesta
domingo
día de lectura
día de rondas y de flores
día de búsqueda por el desván
día de bodas entre mi mano derecha
y mi pie izquierdo
día de podar los setos del jardín
día de contar historias a los niños
pasan mis vecinos
van a sus placeres en los montes
a sus paseos en los parques
a sus picnics sobre el pasto
domingo domingo
tu sol ya está alto
tus pájaros están de viaje
tu viento silba cargado de nostalgia
en una atmósfera de plomo
domingo
pasa la carroza del fastidio
por la calle
y todos mis vecinos se trepan a ella
con la sonrisa en los labios


La poesía del sol

la loca poesía tiene el sombrero del sol
la loca poesía tiene el manto de la lluvia
y nos tiende sus hilos dorados
y florece como una respuesta a todas las preguntas

la loca poesía baja las escaleras del cielo
trepa los árboles de la mañana
se adormila en las pestañas de los que nacen
de los que bucean la luz del mediodía
de los que aran y oran

la poesía tiene los cabellos mojados
duerme por la noche
avanza por el día
se detiene
aspira las flores y viaja con las nubes

la loca poesía habita mi hombro
tu pie
habita tus pechos alegres
la loca poesía mana del centro del sol
escurre por tu costado
mana también de tu cabello
mana de tus dedos
estalla en las almenas de mis ojos

la poesía está local por nosotros
para mirarla sólo tenemos que trazar el cuádruple conjuro
norte sur este oeste
y verla caer como la lluvia
oírla cantar como el viento que pasa
verla ovillarse en las ingles de la tarde

la poesía está loca por nosotros y nos regala el verano
un verano que desfila lento
junto a sus hermanas las estaciones

la loca poesía

(Sergio Mondragón nació en Cuernavaca, Morelos, en 1935. Comenzó a publicar poesía en 1965, con "Yo soy el otro". Es también ensayista y docente de Literatura, y ejerce el periodismo).


GABRIEL ZAID

Acata la hermosura

Acta la hermosura
y ríndete,
corazón duro.

Acata la verdad
y endurécete
contra la marea.

O suéltate, quizá,
como el Espíritu
fiel sobre las aguas.


Circe

Mi patria está en tus ojos, mi deber en tus labios.
Pídeme lo que quieras menos que te abandone.
Si naufragué en tus playas, si tendido en tu arena
soy un cerdo feliz, soy tuyo, más no importa.
Soy de este sol que eres, mi solar está en ti.
Mis lauros en tu dicha, mi hacienda en tus haberes.

(Gabriel Zaid nació en Monterrey, Nuevo León, en 1934. Comenzó a publicar poesía en 1958, con "Fábula de Narciso y Ariadna". También es ensayista).


THELMA NAVA

Casi el verano

Yo no digo que el sol, inaprehensible sueño de mi piel,
entabla una demanda amorosa contra el latido del día.
Digo solamente que mi amor es un gajo desnudo
que se cubre con hojas de ruibarbo y jazmines
embotellados.
Mi amor está desnudo y ha empezado a tatuar corazones
en el viento,
iconoclastas corazones dispensadores de azules albas.

Nunca la música ha cabalgado en potros más esbeltos.
Los antiguos pavorreales del verano han empezado
a mirarse desplegando sus arpas de colores.

A la luz del verano, salta, canta corazón.
El aire quiere dormirse junto a tu boca.
Tu corazón es una maquinaria secreta que me traga.
La lluvia nos conduce de la mano hasta el pan tierno de
su abrazo.
A sus puertas estamos. Sobrecogidos y aromados.

La mañana no quiere parecerse a ninguna.
En el viento cercano una lágrima tiembla.
La niña ciega alcanza el sueño de la abeja.
En tanto que nosotros transcurrimos.

(Thelma Nava nació en Ciudad de México en 1931. Comenzó a publicar poesía en 1957, con "Aquí te guardo yo". Poemas suyos fueron integrados a varias antologías mexicanas e internacionales, y recibió premios diversos. Integró jurados de concursos literarios de México y otros países).

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