• @dianalefaz
    Son tantas las veces que no estamos aquí, donde pisamos
  • @Anadimeana
    Mi próxima línea viene con raíces de rosa del viento
  • @Xhuvia922:22
    Los sauces llorones mojan lo que resta de tu sombra
  • @LaPetit10
    El miedo es la distancia más larga
  • @cochambrossa
    Un corazón donde la nostalgia acomode su ingravidez
  • @Genrus
    Nada como el asedio de lo irreparable para mantener el corazón encendido y las velas desplegadas
  • @largabreve
    Todo el amor es una breve esperanza, una contención indebida, enajenadora
  • @SimoneBella7
    No tardes que el silencio arrecia, hoy solo basta con que insinúes un suspiro para volverme agua
  • @ReneValdesM
    La poesía saca lo mejor que no tenemos
  • @_Annai_
    Un don es una sombra liberada
  • @___Sputnik___
    Nadie verá el estante vacío
  • @entiyparati
    Poner el alma a las palabras y que respires de ellas

Cuestiones con la fe

FERNANDO CAZÓN VERA

Parábola del hijo de Dios

Y después que expulsamos a Dios del Paraíso,
hecho como estaba a nuestra imagen y semejanza
cubrió su desnudez con púlpitos y cúpulas,
se ganó nuestras almas con el sudor de su frente
y concibió en el exilio a su único hijo
que no nació pero murió entre sangres y dolores
después de que lo echaron para siempre
los mercaderes del templo.

(De "Poesía viva del Ecuador - Antología", a cargo de Jorge Enrique Adoum, Editorial Grijalbo Ecuatoriana, Quito, 1998. Fernando Cazón Vera nació en Quito, en 1935. Sus primeras publicaciones de poesía datan de 1956. También trabajó como periodista y docente).


ANTONIO GAMONEDA

Blues para cristianos

Antes algunos hombres se sentaban a fumar
y a mirar la tierra despacio.
Antes muchos hombres se sentaban a fumar
y poco a poco comprendían la tierra.
Ahora no se puede fumar cuando viene la noche.
Ahora ya no queda tabaco ni esperanza.

Ya han debido de pasar el cielo y la tierra
y todas las casas están vacías.
Han debido de pasar el cielo y la tierra
porque todas las casas están vacías.
La madre ya no quiere volver a sus cazuelas.
Aquí toda la gente está muy triste.

Ahora vendrá Dios con su madero.
Dicen que viene Jesucristo con su madero.
Bien, que venga con su madero.

Cuando venga Jesucristo con su madero,
vamos a verle la chaqueta vieja.
Cuando venga Jesucristo a vivir con nosotros,
habrá que verle el corazón cansado.

Aquí ya no hay otra majestad que el dolor.
Sí, buen amigo, ya no hay más en la tierra.

(De "Lengua y herida", con selección y prólogo de Vicente Muleiro, colección Musarisca, Ediciones Colihue, Buenos Aires, 2004. Antonio Gamoneda nació en Oviedo el 30 de mayo de 1931. Comenzó a publicar poesía en 1960. Su poesía está traducida a varios idiomas, y compilada en gran cantidad de antologías, en varios países. Obtuvo el Premio Nacional de Poesía, en 1988; el Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, en 2006, y el Cervantes, ese mismo año. Es también ensayista).

DARÍO CANTÓN

Extravío de la fe

Lucha el monje
se flagela;
sale de la celda
y corre
fatiga
el cuerpo en el campo
trabaja
vuelve
posterga la comida
rechaza el agua
escucha voces ajenas
que respiran
contentas de sí mismas
y articulan a dios
claramente
creándolo casi
Dios, DIOS.
Intenta y no puede
abre la boca y no puede
solo un balbuceo
que no alcanza
inaudible
a ser nada


Abel y Cain

Abel murió de repente
atropellado en la calle;
iba Caín al volante
y no lo pudo esquivar:
cruzó donde no debía.
Caín lo siente
declaró en la policía
le hizo mandar unas flores
y estuvo en el cementerio.

¿Pero y Abel
Abel vivo
Abel tierno y cariñoso
Abel airado, sonriente?

-Abel ya ha emprendido el viaje
cruzó las puertas oscuras

¿Pero y Abel
la boca que ayer besaba
la voz que sigo escuchando
la caricia
su mirada?

-Abel cuenta entre las sombras
no es más uno de los nuestros

¿Pero y Abel
esos zapatos torcidos
el pantalón arrugado
Abel
dios hijo de una gran puta
Abel vivo?

-Abel murió de repente
sin haber sufrido nada;
que le quede ese consuelo
señora
yo también lo siento mucho


Adán y Eva

Con las huellas del fracaso
pisándoles los talones
sin testigos
espejo cada uno.
Con las huellas
la manzana
él, ella
lo eran
se mordieron.
Sin las huellas
amanecidos sobre el mundo
sin cuerno
que alguien tocara
en silencio
se abrazaron


Última voluntad

Que la resurrección
si llega
sea con ella;
quiero volver
a ese fuego

(De "La historia de ASEMAL y sus lectores", Darío Cantón, Mondadori, Buenos Aires, 2000. ASEMAL fue una publicación realizada por Darío Cantón entre 1975 y 1979. El poeta y editor enviaba alrededor de setecientos ejemplares por correo postal a destinatarios de su país, en la mayor parte, así como a receptores de América Latina, Europa y Estados Unidos. Más de cien personas, entre escritores y simples lectores, enviaban cartas al editor, convertiéndose en algunos casos en corresponsales. El libro editado por Mondadori contiene ese intercambio, así como los poemas y artículos publicados por Cantón).

CECILIA DULCEY

Rezo

Señor:
¿Qué podrías hacer Tú
sin nuestro miedo, timidez y espanto?
¿Qué podrías hacer sin nuestra tristeza,
nuestro llanto?
¿Qué harías sin nuestro amor,
nuestra rabia, nuestra duda y esperanza?
Quizás no existirías.

Nosotros somos parte de tu inefable mito.

(De "Antología Poética del Círculo de Escritores de Venezuela", con prólogo de Luis Beltrán Mago, Círculo de Escritores de Venezuela, Caracas, 2004. Cecilia Dulcey nació en La Grita, estado de Táchira. Sus publicaciones de poesía comienzan en 1993. Poemas suyos fueron traducidos al francés).


JUAN GELMAN

Preguntas

"lo que hacemos en nuestra vida privada es cosa nuestra" dijeron
las Seis Enfermeras Locas del Pickapoon Hospital de Carolina
mientras movían sus pechos con una
dulzura tan parecida a Dios

¿y si Dios fuera una mujer? alguno dijo
¿y si Dios fuera las Seis Enfermeras Locas de Pickapoon? dijo alguno
¿y si Dios moviera sus pechos dulcemente? dijo
¿y si Dios fuera una mujer?

corrían rumores acerca de las Seis
las habían visto salir de hospedajes sospechosos con una
mirada triste en la boca
las habían visto en una cama del Bat Hotel
las habían visto fornicando con sastres zapateros carniceros
de toda Pickapoon

¿y acaso Dios no sale de los hospedajes con una mirada triste en la
boca? alguno dijo
¿y si Dios fuera una mujer?
¡tetas de Dios! ¡blancos muslos de Dios! ¡lechosos! dijo
¡leche de Dios! gritaba por los techos de toda la ciudad
así que lo quemaron
hicieron una hoguera alta al pie de la colina del Este
y también quemaron a las Seis Enfermeras Locas de Pickapoon
todas eran rubias y cada día habían visto a la muerte trabajar

eso es todo
así acaban con los temblores mortales e inmortales en Carolina
y otros sitios de Dios
¿y si Dios fuera una mujer?
¿y si Dios fuera las Seis Enfermeras Locas de Pickapoon? dijo alguno

(De "Interrupciones I", Libros de Tierra Firme y Ediciones Último Reino, Buenos Aires, 1988. Este libro contiene las obras "Relaciones", "Hechos", "Notas", "Carta abierta", "Si dulcemente", "Comentarios" y "Citas". Juan Gelman nació en Buenos Aires, en 1930. Sus primeras publicaciones de poesía datan de 1956, con "Violín y otras cuestiones". En 2012 recibió el premio Leteo y, anteriormente, el Cervantes en 2007, el Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda y el Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, ambos en 2005, y el de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo, en 2000, entre otros. Cuenta con antologías propias y figura en innumerables realizadas en gran cantidad de países. En 2012 se publicó su "Poesía reunida". Poemas suyos están traducidos al inglés, francés, alemán, italiano, holandés, sueco, checo, turco, japonés, chino y portugués. Publicó también en prosa y colabora con medios periodísticos. Juan Gelman vive en México, ya que en 1976 salió al exilio a raíz de la dictadura cívico-militar que asoló a su país entre ese año y 1983).


ERNESTO CARDENAL

Cantares mexicanos

III

Allá, de donde bajan los que nacen.
Ése es el sitio de la vida.
En Tlalocan,
donde los poetas están convertidos en quetzales.
Tlalocan con sus maizales y chiles verdes y flores.
Allí están los poetas reunidos
como en sus academias y concursos en la tierra.
Los que ya viven sin cuerpo...
Plumas de quetzal, jades, son copias
cuanta Tlaltecatzin.
El modelo no está aquí sino en el cielo.
Nuestros cuerpos son copias.
La misteriosa patria de la vida:
de allí viene el canto.
De donde vienen los hombres y el canto.
Allá es la realidad.
Allá se levanta la verdad, firme como pirámide.
Aquí tan sólo el sueño.
Se está despierto allá.
Donde las flores son verdaderas.
Ése es el sitio de la vida.
Donde se unen el azul del cielo y el azul del mar es su mansión.
Estamos junto a él y estamos lejos.
El dueño de la cercanía y la proximidad.
El que está junto a todo.
Estás con nosotros en los cantos.
Busco tus flores.

(De "Poesía Completa", Tomo I, con prólogo del poeta venezolano Luis Alberto Angulo, Editora Patria Grande, Buenos Aires, 2007. Ernesto Cardenal nació en Granada, Nicaragua, en 1925. A los diez años ingresó en el Colegio Centroamérica de los Jesuitas de Granada, lo que después se reflejó en su decisión de inclinarse por el sacerdocio. Su primer libro fue "La ciudad deshabitada", en 1946. Se comprometió férreamente con las luchas por la liberación de su país y fue ministro de Cultura del primer gobierno sandinista. Sin embargo, actualmente forma parte de grupos de intelectuales y creadores nicaragüenses que tienen una postura crítica del gobierno del presidente Daniel Ortega, por considerar que se apartó de los postulados históricos del movimiento revolucionario. Recibió el Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda, en 2009, y Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, en 2012. También se dedicó a la traducción y a la escultura).

MIGUEL ÁNGEL BUSTOS

...Y toda fuente

Dios conoce
nuestra manera de dormir
y despertarnos.

Por algo inventó el día
y le pintó después la noche entre tus brazos.

No es casual que tus ojos
hoy se parezcan tanto a mi ternura
ni que tus senos se asemejen
al hueco de mis manos.

Dios quiso que la tierra floreciera
y te plantó esa risa
y echó a volar albatros para que caminaras
y dejó que lloviera para que nos amáramos.

Ahora andamos perdidos por el mundo.
Desentendidos del odio y las tormentas.

Alimentando dulcemente la eternidad
para que no se vaya
a corretear por otros prados.

Ahora alcanzamos la inocencia.
Somos dos frutos sin edad que ruedan
por el vestido de la tarde
y se internan desprejuiciadamente
en la garganta de la luz.

Ahora somos, por fin,
los ángeles caídos que ha perdonado Dios.

Los insaciables dueños del verano.

(De "El '60 poesía blindada", con selección de Rubén Chihade y prólogo de Ramón Plaza, Ediciones de GenteSur, Buenos Aires, 1990. Miguel Ángel Bustos nació en Buenos Aires, en 1933. Fue secuestrado en 1976 por fuerzas de la dictadura militar que asoló a ese país hasta 1983 y sigue desaparecido. Sus primeras publicaciones de poesía datan de 1957).

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