• @dianalefaz
    Son tantas las veces que no estamos aquí, donde pisamos
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    Mi próxima línea viene con raíces de rosa del viento
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    Los sauces llorones mojan lo que resta de tu sombra
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    Nadie verá el estante vacío
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    Poner el alma a las palabras y que respires de ellas

Mil versos para un knock out

Marcela Labraña y Felipe Cussen, licenciados en literatura, recorrieron mediante lecturas incontables la poesía chilena y seleccionaron versos capaces de "ganar por knock out al primer asalto", como dicen. Los agruparon según su pulso y sensibilidad, según una hilación propia, llena de desparpajo y osadía, con una arbitrariedad que sólo puede legitimar su tesón poético. Así surge un poema gigantesco, de mil versos, en el que los autores dialogan entre sí, pero también discuten, establecen contrapuntos, se pelean, se desmienten y se abrazan, todo gracias al cordón umbilical que es la palabra. Poema gigante y, sin embargo, asumido por los ¿autores? como incompleto: de hecho dejan al final del libro unas páginas en blanco, seguros de que el poema puede seguir creciendo. Por supuesto, también es arbitraria la elección de los tramos que siguen.


Las balas salen de las carnes.
Las balas entran en los cañones.
Los oficiales enfundan sus pistolas.

(Gonzalo Millán, "La ciudad")
El equipaje del destierro es mi maleta de humo
(Patricio Manns, "El equipaje del destierro")
Vuelvo en alma.
Y vuelvo en hueso.
(Patricio Manns, "Vuelvo")
en qué basureros se encuentran
las gorras y bototos militares
que sobraron de la dictadura
(Andrés Anwandter, "En qué basureros")
cómo pude haber sido amigo de este concha de su madre
(José Angel Cuevas, "De lo desgraciadamente sucedido...")
Gracias a Dios estoy vivo
En cierto sentido eso habla mal de mí
(Bruno Vidal, "Libro de guardia")
Ahora un poco de silencio y un poco de tristeza
por aquellos que vinieron a esta parte del mundo.
(Jacobo Danke, "Breve letanía...")
No somos el centro de la tierra.
(Mario Contreras Vega, "El gallo")
Para estar aquí
hace falta estar vencido.
(Rosabetty Muñoz, "[huele a esencias]"
este no es el paraíso ni el anteparaíso

(Gladys González, "Paraíso")
eso somos: derrumbe del derrumbe
(Cristián Vila, "Código mayor")
somos nuestro propio
Frankestein
(Gonzalo Muñoz, "La gran marcha de los héroes")
aquí por ejemplo todo
resulta con drama
(Kurt Folch, "Post tenebras lux")
Haber sido unos grandes copiones
fue lo nuestro.
(Diego Maquieira, "Nuestra vida y arte")
Los profesores nos volvieron locos
a preguntas que no venían al caso
(Nicanor Parra, "Los profesores")
Y así, entonces, nos hicimos grandes:
Aristocracia sin monarquía
Burguesía sin aristocracia
Clase media sin burguesía
Pobres sin clase media
Y pueblo sin revolución

(Diego Maquieira, "El gallinero")

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(De "Mil versos chilenos", Marcela Labraña y Felipe Cussen, colección Dulce Patria, Ediciones B Chile. Alcanza para Todos agradece a Margarita Bastías, en Santiago, por el pronto y esmerado envío).

 


Bosque, dame las llaves de tu escondido reino
(Juvencio Valle, "El hijo del guardabosque")
Por qué los árboles esconden
el esplendor de sus raíces
(Pablo Neruda, "Libro de las preguntas")
¡Ay! de estas raíces: crecen, crecen, crecen.
(Mila Oyarzún, "Destino vegetal")
Tú y yo somos dos raíces
dormidas en un bosque milenario.
(Bernardo Colipán, "Aparición de Likán Amaru")
Silencio la tierra va a dar a luz un árbol
(Vicente Huidobro, "Altazor")
Que vuelvan a sus árboles
las sillas y las mesas.
(Venancio Lisboa, "El nacimiento de los extremos")
Maderas, sí, maderas, maderas de mi tierra
(Aldo Torres Púa, "Maderas de mi tierra")
He visto viejos troncos
florecer, ya caídos.
(Julio Barrenechea, "He visto viejos troncos")
No bulle
la selva
el campo
no alienta
(Andrés Bello, "Los duendes")
No tiene nada el campo que sea discordante
(Armando Ulloa, "Croquis de mi heredad")
Voy a abrir la tierra, con mi arado de palo
Sembraré mis palabras en estas melgas
(Sebastián Queupul, "Arado de palo")

- - -

Cuídate de mí, maldito,
porque te amo
(Teresa Calderón, "Celos que matan pero no tanto")
Y de pronto nos miramos a los ojos
y nos sumimos el uno en el otro
y nos consumimos
(Óscar Hahn, "Sociedad de consumo")
Solamente tu beso. Solamente tu beso.
(Mila Oyarzún, "Solamente")
Mujer, la de esos besos, la de esos largos besos,
la de esos besos breves
(Romeo Murga, "Gracias")
y se siente el beso de los amantes como una hoja seca
que el pie del tiempo aplasta crepitando
(Eduardo Anguita, "Venus en el pudridero")
Ebrio de trementina y largos besos
(Pablo Neruda, "Poema 9")
Ilumíname, labio, inúndame, desátame
(David Ronsenmann Taub, "Impromptu")
De acuerdo con tus labios yo he definido la palabra alma
(Braulio Arenas, "La palabra del enigma")
Cada palabra encaja como un rompecabezas dentro de lo
conversado
(Hernán Miranda, "Todo encaja en todo armoniosamente")
La palabra placer, cómo corría larga y libre por tu cuerpo la
palabra placer
(Gonzalo Rojas, "La palabra placer")

 

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