• @_marazi
    Yo ya me quedé contigo cuando ni estabas
  • @ciruelle
    Amar es ser verbo en todos los tiempos
  • @SIELALSOYYO
    No hay persona más peligrosa que la que no tiene sueños por cumplir
  • @DivinaOnix
    También lo imposible puede ser amado
  • @LunaPara2
    El que se va en silencio, lo ha dicho todo
  • @Ghouls99
    A veces acumulamos, densos y potentes, para arrasar en el siguiente desborde
  • @siete_verdes
    Es espesa, grumosa y fría. Llamémosla decepción
  • @JanoTwoFaces
    Dejad de ordenar caos y provocad alguno
  • @sammasathi
    Sueño, luego insisto
  • @TISHA77
    La poesía también es presagio
  • @juanita_amore
    Escribir porque el tiempo nos viene a leer
  • @z_zyanya88
    Quieta, la noche/ versa amores calmos,/ suspira en paz

Traversías poéticas/Traversées Poétiques

LEOPOLDO CASTILLA

XXXV

Tan emocionados
que no se cansaban de morir.

De un torrente de fotones
nace el más salvaje.
Su claridad desconsolada
envía horizontes
pide justicia.

El que no duerme por ver
su maravillada república
y sienta a su mesa al pez, al pobre,
al muerto, al árbol.
El solidario.
El anarquista que fundió con sus huesos
la moneda neutra del Tao
el que enamora al diablo
y bebe el fuego.
El que mendiga la paz,
el de la insolente alegría
el único que sabe como ir de a pie
al cielo.


MARION BERGUENFELD

Marilyn blues

fui creada para el asedio y la maravilla
tengo una carne tan dulce
que ni siquiera se puede morder
porque ni bien me besan
soy azúcar
alcohol
un plañido que no se consuela

para el asedio me hicieron una noche de luna llena
y demasiado pronto
me pusieron al frío del amanecer
presa en la torre alta de un cuerpo descontrolado
supe los milagros del amor apenas por reflejo

he dormido con armadura
desde el inicio de mis días activos
pude con los cachorros que me crecieron
y el arte de jugar
pero sola permanecí, guardada, intacta
de una pureza que ni yo misma comprendo

nadie dejó marca en esta arena ondeada

donde sigo descalza
y te llamo
y estoy.


Arsénico

¿mirar o que te miren?
preguntó

litros de ron cubano
recostado en mi alfombra

cargó la magnum

tu nena mala dije
y puse jazz

quedó seco
los ojos como platos
a mitad del estrip.


RAMÓN FANELLI


/todo desordenado
por su religión de seguridad/

ceremonia que se inicia
en el perfume
del cristal de sus cabellos
donde habita, se agiganta
en la magia de un deseo
al materializar los cuerpos
en una oración
para distraer al silencio
como coartada de un suicidio
en la furia de esa mujer
que se confunde
ante la muerte, sospecho.

-----O-----

amor que se estima
dirán que no muere
se agita
nos quema al pasar
a este lado del río
interior
que nos puebla
en un ir y venir
con su larga melena
devora ¡aquelarre!
la dama acuarela
pintada de rojo Jacarandá

(Todos los poemas pertenecen a "Traversées poétiques/Travesías poéticas", poetas argentinos traducidos al francés, edición bilingüe coordinada por José Muchnik y Nicole Barriere, editorial L'Harmattan, Buenos Aires, 2011. La iniciativa contó con el apoyo del Centre International Interuniversitaire de Créations et d'Espaces Poétiques de la Universidad de París VIII, y de la Alianza Francesa de Buenos Aires. Más información sobre esta obra en la sección Noticias).

 

MARÍA TERESA ANDRUETTO

Patricia Lee

Flota Patricia Lee sobre la vereda,
como un poema de Rimbaud. Es de oro la luz
y sin embargo ella sabe que puede no alumbrar.
Cuando era chica quería ser poeta. Tenía al niño
genio de la mano, pasaba con él su temporada
en el infierno. Saludaba el ojo bizco, camino
del templo a los vecinos, pensando que su palabra
no era para esa gente. Algún día volveré
y seré millones, se decía, cantaré en estadios,
estudios, festivales, y aplaudirán los músicos
del mundo, no esta gentuza de pueblo. Cuando
era chica quería ser famosa. Más tarde quiso ser
la monja de Calcuta. No la maldita, no la artista
consumida, no la puta, sino la que llora al hermano
muerto, al marido muerto, a los amigos. Ya no hay
distancia entre los sueños y la vida. Por eso canta
en la noche en los estadios, los estudios, los rincones
de su casa. Canta Patricia Lee y mientras canta
la maldicen los bizcos y los genios, gritan camino
del templo los poetas. Volvé a tu casa, Patti,
Volvé a tu casa.
Pero Patti Lee,
Patti Lee...


HÉCTOR BERENGUER

De una lectura de E. Levinas

Lo real
es lo que queda de un hombre
después del sueño del conocimiento.

Reunir esos fragmentos
es leer las manos de dios
en su día cero.

Vuelto el rostro
en un curioso más adentro
donde la pregunta
es el otro irreductible.

Pararse de nuevo
ante un huevo
o una semilla,
antes que sean
otra vez
el pájaro y el árbol.

Cada día tiene algo del último
donde toda construcción será ceniza.
Menos esta visión esperanzada
del tiempo entre las hojas
que hace que las frutas
se caigan de maduras
y que al abrirse la noche
con el alba
podamos volver a interrogar
lo que ha quedado.


JUAN GARCÍA GAYO

I

La mesa de mi cocina es muy pequeña
pero para la mosca que revolotea a mi alrededor es enorme.
Mi mesa es de madera maciza
pero un neutrino puede atravesarla fácilmente sin dejar
/rastros.
Vista desde el espacio sideral gira,
como todo en la Tierra, a miles de kilómetros por hora.
Si mi mesa de cinco kilos estuviera en la Luna
pesaría solamente dos kilos
y si llegara al campo de una estrella de gran intensidad
pesaría cien mil.
Mi mesa está pintada de blanco (yo mismo la desfiguré)
pero de noche es azul ultramar
y cuando apago la luz desaparece.
Mi mesa se alegra con las conversaciones,
le disgustan la radio y la televisión,
no quiere que esté solo
y prefiere las manchas de vino
a una esponja embebida con detergente.
No sé si sabe algo acerca del Universo,
de la física quántica, del recalentamiento de la atmósfera,
pero cuando la miro tiernamente,
en un bello lugar del mundo
dos hermanos que se habían jurado odio eterno
se abrazan.


II

De repente deslizan bajo la puerta
una carta con amenazas
o estallan las cañerías o los cimientos crujen
o anuncian la desgracia de un amigo
o me asalta el recuerdo de aquel día
cuando te sorprendí llorando
y nunca me dijiste por qué


III

Antes de poner la llave a la puerta de mi casa dorada
me asomo para ver el jardín
y comprobar que su perfume no ha cambiado.
Hago el balance de la abeja:
todo lo que no entiendo es miel

La poesía alcanza para todos - Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.