• @_marazi
    Yo ya me quedé contigo cuando ni estabas
  • @ciruelle
    Amar es ser verbo en todos los tiempos
  • @SIELALSOYYO
    No hay persona más peligrosa que la que no tiene sueños por cumplir
  • @DivinaOnix
    También lo imposible puede ser amado
  • @LunaPara2
    El que se va en silencio, lo ha dicho todo
  • @Ghouls99
    A veces acumulamos, densos y potentes, para arrasar en el siguiente desborde
  • @siete_verdes
    Es espesa, grumosa y fría. Llamémosla decepción
  • @JanoTwoFaces
    Dejad de ordenar caos y provocad alguno
  • @sammasathi
    Sueño, luego insisto
  • @TISHA77
    La poesía también es presagio
  • @juanita_amore
    Escribir porque el tiempo nos viene a leer
  • @z_zyanya88
    Quieta, la noche/ versa amores calmos,/ suspira en paz

Canción que es poesía (II)

 

Segunda serie de letras de canciones, o poemas escritos para canción, como se les quiera llamar, que La Poesía Alcanza publica por sugerencia de lectores y poetas. Estas propuestas responden a la convocatoria que hicimos a propósito de la adjudicación del Premio Nobel de Literatura al compositor y cantante estadounidense Bob Dylan, que desató un debate intenso, a escala mundial. Algunos académicos, escritores y críticos, se quejaron de que el premio haya sido destinado a quien escribió textos para canciones, “no para libro”, entre otras opiniones. La primera serie incluyó textos de Dylan, Gustavo Cerati, Marcial Alejandro, Alceu Valença, Violeta Parra y Joan Manuel Serrat.

 

   Silvio Rodríguez

 

   ¿A dónde van?

 

¿A dónde van las palabras que no se quedaron?

¿A dónde van las miradas que un día partieron?

¿Acaso flotan eternas, como prisioneras de un ventarrón,

o se acurrucan, entre las rendijas, buscando calor?

¿Acaso ruedan sobre los cristales,

cual gotas de lluvia que quieren pasar?

¿Acaso nunca vuelven a ser algo?

¿Acaso se van?

¿Y a dónde van?

¿A dónde van?

 

¿En qué estarán convertidos mis viejos zapatos?

¿A dónde fueron a dar tantas hojas de un árbol?

¿Por dónde están las angustias,

 que desde tus ojos saltaron por mí?

¿A dónde fueron mis palabras sucias de sangre de abril?

¿A dónde van ahora mismo estos cuerpos,

que no puedo nunca dejar de alumbrar?

¿Acaso nunca vuelven a ser algo?

¿Acaso se van?

¿Y a dónde van?

¿A dónde van?

 

¿A dónde va lo común, lo de todos los días,

el descalzarse en la puerta, la mano amiga?

¿A dónde va la sorpresa casi cotidiana del atardecer?

¿A dónde va el mantel de la mesa, el café de ayer?

¿A dónde van los pequeños terribles encantos que tiene el hogar?

¿Acaso nunca vuelven a ser algo?

¿Acaso se van?

¿Y a dónde van?

¿A dónde van?

 

Propuesta recibida en Twitter, formulada por @malennne

 

 

    El necio

 

Para no hacer de mi ícono pedazos,

para salvarme entre únicos e impares,

para cederme un lugar en su Parnaso,

para darme un rinconcito en sus altares

me vienen a convidar a arrepentirme,

me vienen a convidar a que no pierda,

mi vienen a convidar a indefinirme,

me vienen a convidar a tanta mierda.

 

Yo no sé lo que es el destino,

caminando fui lo que fui.

Allá dios, que será divino.

Yo me muero como viví,

yo me muero como viví.

 

Yo quiero seguir jugando a lo perdido,

yo quiero ser a la zurda más que diestro,

yo quiero hacer un congreso del unido,

yo quiero rezar a fondo un "hijonuestro".

Dirán que pasó de moda la locura,

dirán que la gente es mala y no merece,

más yo seguiré soñando travesuras

(acaso multiplicar panes y peces).

 

Yo no sé lo que es el destino,

caminando fui lo que fui.

Allá dios, que será divino.

yo me muero como viví,

yo me muero como viví.

 

Dicen que me arrastrarán por sobre rocas

cuando la Revolución se venga abajo,

que machacarán mis manos y mi boca,

que me arrancarán los ojos y el badajo.

Será que la necedad parió conmigo,

la necedad de lo que hoy resulta necio:

la necedad de asumir al enemigo,

la necedad de vivir sin tener precio.

 

Yo no sé lo que es el destino,

caminando fui lo que fui.

Allá dios, que será divino.

yo me muero como viví.

yo me muero como viví.

 

Propuesta de Sandra Papadópulo (@elmaratuspies), de Argentina.

 

 

  Te doy una canción

 

Cómo gasto papeles recordándote,

cómo me haces hablar en el silencio,

cómo no te me quitas de las ganas

aunque nadie me ve nunca contigo.

Y cómo pasa el tiempo, que de pronto son años

sin pasar tú por mí, detenida.

 

Te doy una canción si abro una puerta

y de las sombras sales tú

Te doy una canción de madrugada,

cuando más quiero tu luz.

Te doy una canción cuando apareces

el misterio del amor

y si no lo apareces, no me importa:

yo te doy una canción.

 

Si miro un poco afuera, me detengo:

la ciudad se derrumba y yo cantando.

la gente que me odia y que me quiere

no me va a perdonar que me distraiga.

Creen que lo digo todo, que me juego la vida,

porque no te conocen ni te sienten.

 

Te doy una canción y hago un discurso

sobre mi derecho a hablar.

Te doy una canción con mis dos manos,

con las mismas de matar.

Te doy una canción y digo patria,

Y sigo hablando para ti.

Te doy una canción como un disparo,

como un libro, una palabra, una guerrilla:

como doy el amor.

 

Propuesta de Jasmín Cacheux (@jasminczcx), poeta mexicana.

 

 

   Ojalá

 

Ojalá que las hojas no te toquen el cuerpo cuando caigan

para que no las puedas convertir en cristal.

 

Ojalá que la lluvia deje de ser milagro que baja por tu cuerpo

ojalá que la luna pueda salir sin ti

ojalá que la tierra no te bese los pasos.

 

Ojalá se te acabe la mirada constante

la palabra precisa, la sonrisa perfecta,

ojalá pase algo que te borre de pronto.

 

Una luz cegadora un disparo de nieve,

ojalá por lo menos que me lleve la muerte

para no verte tanto, para no verte siempre

en todos los segundos, en todas las visiones.

 

Ojalá que no pueda tocarte ni en canciones.

 

Ojalá que la aurora no dé gritos que caigan en mi espalda.

Ojalá que tu nombre se le olvide a esa voz.

Ojalá las paredes no retengan tu ruido de camino cansado.

Ojalá que el deseo se vaya tras de ti,

a tu viejo gobierno de difuntos y flores

 

Propuesta recibida en Twitter, formulada por @rsolev

 

 

   Luis Eduardo Aute

 

    Dentro

 

A veces recuerdo tu imagen

Desnuda en la noche vacía

Tu cuerpo sin peso se abre

Y abrazo mi propia mentira

 

Así me reanuda la sangre

Tensando la carne dormida

Mis dedos aprietan, amantes

Un hondo compás de caricias

 

Dentro

Me quemo por ti

Me vierto sin ti

Y nace un muerto

 

Mi mano ahuyentó soledades

Tomando tu forma precisa

La piel que te hice en el aire

Recibe un temblor de semilla

 

Un quieto cansancio me esparce

Tu imagen se borra enseguida

Me llena una ausencia de hambre

Y un dulce calor de saliva.

 

Dentro

Me quemo por ti

Me vierto sin ti

Y nace un muerto

 

Propuesta de Jasmín Cacheux (@jasminczcx), poeta mexicana.

 

 

   Joaquín Sabina y Subcomandante Marcos

 

   Como un dolor de muelas

 

Como si llegaran a buen puerto mis ansias,

como si hubiera donde hacerse fuerte,

como si hubiera por fin destino para mis pasos,

como si encontrara mi verdad primera

 

como traerse al hoy cada mañana,

como un suspiro profundo y quedo,

como un dolor de muelas aliviado

 

como lo imposible por fin hecho,

como si alguien de veras me quisiera,

como si al fin un buen poema me saliera…

una oración.

 

Como si la arena cantara en el desierto

los cantos de sirena del mar Muerto,

como si para crecer sobraran las escaleras,

como si escribiera un ciego un libro abierto.

 

Ven a poblar el zócalo de ojos,

siembra de migas de pan caliente

mis canas de alcanfor adolescente.

 

Ponle al sordo voz y alas al cojo,

bendice nuestro arroz, nuestro minuto,

como si no fuéramos cómplices del luto

del corazón.

 

Propuesta recibida en Twitter, formulada por @lobonegrolobo91

 

 

   Chicho Sánchez Ferlosio

 

   Villancico laico-gitano

 

¡Vente, amigo!, vamos a ver

al hombre nuevo que va a nacer.

El valor y la fortuna

se pelearán por abrirle la cuna.

Es tan vivo y tan gracioso

que no te acuerdas de ver si es hermoso.

 

¡Vente, niño!, vamos a ver

a este sol nuevo que quiere nacer.

Vente a ver cómo ha brotado

la llama viva del fuego apagado.

 

Llorará sin fundamento

y se le olvida cuando está contento.

No comprende el churumbel,

pero tampoco nosotros a él.

 

¡Vente, prima!, vamos a ver

la luna nueva que empieza a crecer.

Vente a ver cómo ha salido

la rama fresca del árbol partido.

 

No podrá ver el futuro,

pero sabrá vivir inseguro.

Será igual que otro cualquiera

pero a su estilo y a su manera.

 

¡Vente, amigo!, vamos a ver

la fuente clara que rompe a correr.

¡Vente, amigo!, vamos a ver

si el hombre nuevo pudiera nacer

 

Propuesta de Susana Corullón /@scorullon), poeta española.

 

 

   Atahualpa Yupanki

  

   Romance de la luna tucumana

 

Bajo el puñal del invierno

murió en los campos la tarde,

con su tambor de desvelos

salió la luna a rezarle

 

Rezos en la noche blanca

tañen las arpas del aire,

mientras le nacen violines

a los álamos del valle

 

Zamba de la luna llena

baila la noche en las calles

con su pañuelo de esquinas

y su ademán de saudades

 

Se emponchan de grises nieblas

los verdes cañaverales,

y caminan los caminos

con una escolta de azahares

 

La noche llena de arpegios

la copa de los nogales,

el tamboril de la luna

cuelga su copla en el aire

 

Zamba de la luna llena

baila la noche en las calles,

con su pañuelo de esquinas

y su ademán de saudades

 

Mi corazón bate palmas

con las manos de mi sangre

mientras, cansada, la luna

se duerme sobre los valles.

 

Propuesta de Arnaldo Alonso, de Argentina.

 

 

La poesía alcanza para todos - Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.