• @karlisjar
    Los símbolos nunca callan, así nosotros nos hagamos los sordos
  • @EstebanPerezsan
    Duermes en lo que escribo/ y lees en lo que sueño
  • @marconpi66
    Del amor también se sale, muerto de latidos
  • @fumivora
    Quiero que solo me apuñales a mi
  • @Innestesia
    Besas como si hubiéramos leído los mismos libros
  • @divagandoletras
    Cerrar las ventanas con nosotros fuera. Y quedarnos en el otoño
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    La imaginación nos envuelve en abrazos reales
  • @MeMalcriaste
    También hay errores platónicos
  • @Juansistemico
    Tocará beber de su sonrisa en una foto
  • @Pluriversos
    Cabizbajo no es tan triste si viene un sueño subiendo
  • @cachililiana
    Vengo desterrada de un sueño
  • @nancyeldarjani
    La hora es un compás seguro

País de tormentos y amapolas (II)

 

   FRANCISCO URONDO

 

   Benefacción

 

Piedad para los equivocados, para

los que apuraron el paso y los torpes

de lentitud. Para los que hablaron bajo tortura

o presión de cualquier tipo, para los que supieron

callar a tiempo o no pudieron mover

un dedo; perdón por los desaires con que me trata

la suerte; por titubeos y balbuceos. Perdón

por el campo que crece en estos espacios de la época

trabajosa, soberbia. Perdón

por dejarse acunar entre huesos

y tierras, sabihondos y suicidas, ardores

y ocasos, imaginaciones perdidas y penumbras.

 

 

   Fin y principios

 

Estoy en los ruidos de la tristeza,

en las tablas de la perdición,

en el aire de este tiempo maldito, infortunado;

llovizna  criminal y sucia.

 

En aventuras, en la queja

del muerto y el terror de los vivos y el soplo

de los convalecientes.

 

Estoy en el clamor encontrado, fuera

de la felicidad y el fascismo y el olvido sin escuchar

la clausura y la ausencia,

sin tolerar la conmiseración, o desconocer

la alegría o la bondad o el dolor del caído.

 

Sin sentir resignaciones, sufriendo con rabia

la esperanza, viviendo a mi manera.

 

(De “Poemas de batalla”, Obras Maestras de la Poesía, Planeta, Buenos Aires, 1999. Francisco Urondo nació en Santa Fe, Argentina, en 1930, y murió en 1976 en Guaymallén, Mendoza, donde fue acribillado cuando huía de un grupo de militares de la dictadura que asolaba entonces a su país, y que lo perseguía por su condición de integrante del grupo armado Montoneros. En poesía, publicó “Historia antigua”, en 1956; “Breves”, en 1959; “Lugares”, en 1961; “Nombres”, en 1963; “Del otro lado”, en 1967; y “Adolecer”, en 1968. La antología “Larga distancia” fue publicada en Madrid, en 1971. Fue también cuentista y guionista de televisión y cine).

 

 

   JUAN GELMAN

 

    Azares

 

El compañero ata

sus alas al azar, lava los platos

del día, la cuchara le da

palazos de memoria cuando

servía sopas que vendrán, es tarde

y es temprano el llanto que

moja el tiempo que se quedó en un tiempo,

pensando en su volver.

El compañera lava

crepitaciones verdes en la mano

que lava y

su ya no está disuelve

bestias del odio, canta

bajito y tanto en un rincón.

 

 

   Está

 

Caliente está el envés

de lo luchado/ el gran

sueño como animal

sobre el pulmón que lo respira.

Un alfiler en la garganta lee

palabras que no salen. Afuera

crecen los granos repartidos

de la desdicha. ¿Quién empuja

a las bestias que comen en la mesa

con nosotros mismitos?

Se sientan

sin saludar, tapan el sol

 

(De “Mundar, Ciudad de México/2004-2007”, Seix Barral Biblioteca Breve, Buenos Aires, 2007. Juan Gelman nació en Buenos Aires en 1930, y murió en Ciudad de México, en 2014. Obtuvo el premio Nacional de Poesía en 1997, el Cervantes 2007; el Reina Sofía de Poesía Iberoamericana 2005; el Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda 2005, entre otros. Algunas de sus obras son "Gotán", "Cólera buey", "Los poemas de Sidney West", "Fábulas", "Hechos y relaciones", "Si dulcemente", "Citas y comentarios", "Hacia el Sur", "La juntaluz", "Composiciones", "Anunciaciones", "Interrupciones 1", Interrupciones 2", "Violín y otras cuestiones", "Miradas", "Carta a mi madre", "Salarios del impío", "dibaxu", "Incompletamente", "Valer la pena", "Mundar", "de atrasalante en su porfía" y “Hoy”. Poemas suyos fueron traducidos al alemán, checo, chino, francés, holandés, inglés, italiano, japonés, portugués, sueco y turco. Después de su fallecimiento se publicó en México “amaramara”).

 

 

   LEÓNIDAS LAMBORGHINI

 

   El solicitante descolocado

   (fragmento)

 

Desempleado

buscando ese mango hasta más no poder

me faltó la energía la pata ancha

aburrido hace meses, la miseria

busco ahora trabajo en la era atómica

dentro o fuera del ramo

si es posible.

 

Todos los días abro el mundo

un jardín de esperanzas

en la sección empleados

voy clasificándome

atento

este aviso me pide.

 

Entonces

a escribir con pasión y buena letra

adherido con lealtad

-ser claro-

escucho el ruego del ruiseñor

uniendo lo primitivo a lo culto

la inspiración a la escuela

trato de seducir

con mis antecedentes.

Solicitud detállame

El que suscribe

práctico en desorganizar

está deseando

ganarse un pan en tu establecimiento

hombre de empresa

casilla de correos.

 

  

   IX (Eva Perón en la hoguera)

 

para mí los obreros:

en primer lugar. para mí los que estuvieron. los que cruzaron

viniendo. los que en columnas alegres, los que dispuestos.

los que a todo. los que a morir, para mí los que en diagonales

avanzaron. los que hicieron callar. para mí los que todo el día

los que reclamaban. los que a gritos. los que encendieron:

los que hogueras.

para mí en primer lugar: todos los que: aquella noche.

para mí:

todos los que antes.

todos los que ahora.

todos los que mañana.

todos los que: hogueras.

para mí los organizados, los obreros: ¡ellos son!

los que sostienen ¡ellos son!

para mí esa sola clase: ¡ellos son!

todos los que antes todos los que ahora todos los que mañana.

el amor de mí.

la esperanza de mí.

para mí el pueblo: ¡ellos son!

 

(El primer poema es de “El solicitante descolocado”, Libros de Tierra Firme, Colección de Poesía Todos Bailan, Buenos Aires, 1989. El segundo de "Puentes/Pontes", poesía argentina y brasileña contemporánea, antología bilingüe, selección y ensayo de Jorge Monteleone y Heloisa Buarque de Hollanda. Fondo de Cultura Económica, Buenos Aires, 2003. Leónidas Lamborghini nació en Buenos Aires en enero de 1927 y murió en esa ciudad en noviembre de 2009. Comenzó a publicar poesía en 1955. Poemas suyos integran gran cantidad de antologías. Fue también narrador y ensayista. Recibió, entre otros, los premios Leopoldo Marechal, en 1991, y Arturo Jauretche, en 2005, ambos de su país).

 

 

 

   JORGE BOCCANERA

 

   Los desaparecidos

 

consumidos serán de hambre, y comidos de

fiebre ardiente y de amarga pestilencia;

diente de bestias enviaré también sobre

ellos, con veneno de serpiente de la tierra.

 

por qué camino van los desaparecidos los pobres

abandonados a su perra suerte arrastrando sus

colas de demonio como una obstinación o

simple culpa?

 

quién encontró sus huellas en la playa desierta sus

restos de comida sus otoños jadeantes

siguiéndolos detrás?

 

dónde consiguen nombres bellos rostros comida

salud fotografías intuición armas besos odio

cobija luz?

 

con qué dedos construyen sus cigarros sus

abarcas precarias con qué boca nos dan sus

salivazos con qué lengua sus cantos?

 

y qué recuerdos sangran qué aullido les desgarra

la ropa qué bala en la garganta les anuncia una

muerte que no aceptan?

 

y quién cubrió sus nombres con escombro y

navaja creyendo en la inmortalidad del albardán

histrión bufo risible gran inmundo de todo lo

obediente?

 

y qué manos amigos recogieron sus voces para

luego esconderlas como hogueras prohibidas

como tubas doradas como peces luchando

todavía en redes de ceniza?

 

con qué cuchara curan lo amargo del terreno y

bajo qué guitarra despiertan las ideas

por qué camino van los desaparecidos?

                                                              ¿miles?                                                      

 

echaríalos yo del mundo, haría cesar de

entre los hombres la memoria de ellos.

 

 

   Sangreseca

 

Preguntas que cortan las manos, queman la boca,

          flotan en la cuchara.

Yo respiro preguntas hechas de sangreseca.

El insomnio de los colores engendra monstruos.

¿Qué engendra el país de los torturadores?

Un túnel de preguntas donde zumba una novia de

          esparadrapo, la novia rota del camino.

La vi temblar en una foto y arrastrar sus dos pies.

 

Es la memoria el humo de todas las palabras,

chispazo entre las alas de los días donde la muerte

          tuvo domicilio, jardín de encapuchados, ropa

          sucia.

Ruedas de la memoria, sangre fresca.

Que el asco no te saque a bailar, que no te mire.

La pista es un pañuelo endurecido.

Y la novia, ¿utopías? ¿un puñado de fiebre para

          cambiar el mundo?

La rosa del pantano engendra sueños.

 

Es la memoria ese sudor de madres.

En la cabeza llevan este fuego encendido.

 

 

   Lugar

 

Lugar,

es el nombre del animal más grande de la tierra.

Hay quienes aprovechan su sombra y no saben

          que existe.

O beben su saliva y lo confunden con un río.

O durmen en los huecos que dejan sus pezuñas en

          la tierra y piensan que la tierra es así.

Los exiliados cargan sus pedazos de tiempo.

Otros clavan zapatos en el barro.

 

Hay ciegos que cambiaron la vista por una

          certidumbre.

Algún dios carpintero que fabricaba muebles repite

          la sentencia:

“un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar”

Pero los desaparecidos, ¿dónde están?

Todo es ajeno aquí.

Somos los extranjeros de un lugar que era nuestro.

 

El deseo escribe en un libro sin hojas.

Alguien se prende fuego envuelto en un secreto.

Hay quienes buscan que el amor les corrija la rabia.

Otros rezan, divisan un lugar después de este lugar.

Está el que desespera: “si ese animal ocupa tanto

          espacio, ¿por qué no puedo verlo?”

Unos pocos eligen atravesar un sueño para llegar

          a un sueño.

 

¡Ah, si el silencio dijera sus lugares!

Ahora, cada baldosa es un campo de caza.

En días por venir, alguien

escarbará en las preguntas hasta desenterrar un fémur,

algún diente de lo que fue un lugar.

Pero no en esta casa con un piso de viento.

Nadie se mueve aquí, es el gran día.

Reparten un desierto entre todos los hombres.

 

(El primer poema es de “Marimba”, colección Nueva Argentina, Editorial Nueva América, Buenos Aires, 1987. Los siguientes de "Bestias en un hotel de paso", Narvaja Editor, Córdoba, Argentina, 2001. Jorge Boccanera nació en Bahía Blanca, provincia de Buenos Aires, Argentina, en 1952. Obtuvo numerosos premios, entre ellos el Casa de las Amércias de Cuba, en 1976; el Nacional de Poesía Joven de México, en 1977; el Premio Internacional "Camaiore" de Italia, en 2008; y el premio de poesía Casa de América de España, en 2008. Autor de ensayos sobre Juan Gelman y Luis Cardoza y Aragón. Autor de prólogos y estudios sobre Raúl González Tuñón, Federico García Lorca, Augusto Roa Bastos, Ernesto Cardenal y Pablo Neruda. Es también periodista).

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