• @cenizalunatica
    La luna borra su forma y yo sigo buscando semejanzas
  • @karlisjar
    El viento es una armónica de mil tonos
  • @Suspiro_DeLuna
    Magia es que te sostengan unos brazos que jamás te han tocado
  • @Tu_Funamiento
    Me busqué en otras personas y en todas te encontré
  • @Innestesia
    Viajo por si me encuentro
  • @fumivora
    Aparento más mariposas de las que tengo
  • @letrasdemorado
    Ya no hacen el pasado como antes
  • @itzarbepoesia
    He guardado bajo mis párpados caminos de agua por los que volver al hogar de tu recuerdo
  • @AlejandroLanus
    Juego como un niño que no sabe morir
  • @leonbenIarregui
    Cada vez más insomnes y menos soñadores
  • @vforte
    la tristeza es la rabia parada bajo la lluvia
  • @Yennifercc
    El que vive a solas con la poesía anda descalzo porque no cree en las heridas

Efraín Bartolomé

 

   Cuadernos contra el ángel

 

   2

 

Escribo este desorden

Soplo este polvo estéril   esta hojarasca   esta ceniza sucia

como quien escupe una brasa    un alacrán

un trago de vitriolo

 

Los hombres pasan movidos por el viento de la preocupación

Pasa un largo silencio

Pasa un dolor como un recuerdo oscuro

Pasan las palabras iluminando la noche dolorosamente

 

Abro este verso para que entre por él todo el aire nocturno

Para que entre por él la palabra que no se ha dicho aún

la bienvenida

la palabra de seda neblinosa y caliente

que un día atravesara un territorio hostil

de ademanes y ruidos y palabras ajenas

y unió tu mano con mi piel

mis labios con tu cuello

 

Bienvenida la palabra que no se ha dicho aún:

la tenue lluvia cálida

                                  que comienza a caer

                                                                       aquí:

 

 

   3

 

Tú me conoces ya como la palma de tu mano

Soy esta acumulación lenta de imágenes

este puño de tierra húmeda en que palpita

un breve corazón de oro limpio

Tú me conoces

Soy un poco de sombra herida por un alambre tenso

Soy mis sentidos como un pozo en que la luz desciende

La luz es un panal que gotea sol

un sol que gotea luz

un árbol derramando su follaje cuajado de sentidos

como un ave sus plumas

 

Digo “tú me conoces”

y una pluma brillante de pavo real desliza su silencio

sobre mi piel desnuda

 

En mi sangre navega un río de palomas

En mi sangre navega un río de palabras

En mi sangre navega tu voz densa

como un aguacero que ilumina el relámpago

 

Tú me conoces

A veces     soy un bronco tropel de potros negros

Soy un cuchillo de diamante atravesando el pecho de la ternura

Soy un lamento lamido por el mal

Soy el sol de la dicha derramado en tu piel

Soy un largo torrente de terrores

Soy un alado escalofrío en la columna vertebral de diablo

Soy la guanábana goteando en la boca reseca de la Sed

Soy la lanza en el hombro de este verso

 

             (Me sabe a verso el beso de la mujer que amo

             Me sabe a verso el vaso en que me bebo

             Me sabe a verso el vicio de mi vaso

             Me sabe a vicio el vaso en que buceo)

 

Vuela    en el espejismo de la tarde soleada    una ligera sal

: un leve olor marino

 

                                Un aliento marino me atrofia la garganta

Sale un alarido alargándose hasta el hastío

Por mis manos escapa el estilete del verso

Por mis manos escupe la Poesía su espumarajo negro

 

Un aliento marino me levanta

Aletea en mi olfato      Tensa mi piel

Pone alas en la ola

 

En las islas flotantes de los lirios

hace su nido el sol de la blancura

 

Tú me conoces:

                              sólo el lirio es capaz de ahogar el agua

 

Tú me conoces

Soy la feliz fatiga de mi fruto

 

Amo y amo y amo

y el alma se adelgaza hasta la flama

 

Amo y amo

hasta que el alma lame lumbre

y amo

         hasta el alma del hambre

             hasta que el alma alumbre

                 hasta que el alma herrumbre

                         los alambres del hombre.

 

 

   4

 

Yo te beso

 

Frente a la destrucción y el aire sucio

                                                           te beso

 

En el estruendo de los automóviles

-la migraña del día-

te beso

 

En el festín de los ladrones

en el pozo de los iracundos

ante el cuchillo de los asesinos

ante la baba fóbica de los intolerantes

frente a la sangre agusanada de los corruptos

frente a la mansedumbre

frente a la podredumbre

frente a la muchedumbre

yo te beso de frente

y el día empieza a caminar

                                            con la frente muy alta.

 

(De “Cuadernos contra el ángel”, edición conjunta del Círculo de Poesía, revista electrónica de literatura, y El Suri Porfiado Ediciones, Buenos Aires, 2014. Efraín Bartolomé nació en Ocosingo, Chiapas, en 1950. Estudió Psicología en la Universidad Nacional Autónoma de México. Su primera obra publicada fue, en 1982, “Ojo de jaguar”. Siguieron “Ciudad bajo el relámpago”, en 1983; “Música solar”, en 1984; “Cuadernos contra el ángel”, en 1987; “Poemas para la joven concubina y otros poemas dispersos”, en 1991, entre otros. También publicó la antología “Oficio: arder”, que abarca la obra escrita entre 1982 y 1999. En España, “El ser que somos, antología poética”. Poemas suyos fueron traducidos al francés, inglés, japonés y portugués. En 1991 publicó el disco “Ojo de jaguar”, y en 1996 “Música lunar”, con música de Daud Aljerrahi. El Premio Nacional de Poesía Aguascalientes le fue adjudicado en 1982. Siguieron el Nacional de Poesía Carlos Pellicer, el internacional Jaime Sabines y el Arte de Chiapas, entre otros reconocimientos).

 

 

   9

 

Aquel ángel habló desde lo alto de un árbol iracundo

 

Pero yo estaba ebrio

 

Y todos los objetos que mis ojos tocaban

se encendían con un extraño fuego

y sus flamas venían

hasta quemar

dulcísimas

el ebrio fruto de mi corazón.

 

 

   10

 

El poeta al ángel:

 

               Yo vengo a recoger el lenguaje del viento

                          aunque a usted le moleste

                                       pajarraco.

 

 

   11

 

Tiernamente

                      coloqué mi cabeza

sobre los rieles que habrían de trasegar

los herrumbrados trenes

                                         de la crítica.

 

 

   12

 

Uno ama    Es amado

Saca rosas rojísimas de la piedra más negra

Vive    en resumen

                                Ríe

                                            Cultiva su jardín en las tinieblas

 

Uno no necesita más que tiempo

quemándose a su paso como una hoguera suave

marchando    pues    al ritmo de la sangre

sobre las tardes tibias y empedradas

 

Pero un día conoce la temperatura del deseo

 

Uno la ama toda la tarde bajo la tempestad

 

Un día sus labios queman con dulcísimo sol el hombro de uno

 

Una noche la sueña: cruza con ella ríos inesperados

 

Uno ya no es el mismo

Mira su rostro en el espejo redondo de su vino

: en el espejo donde uno se disuelve

 

Se hace pequeño el mundo

 

Ya no le alcanza el aire

                                          el día

                                                      la luna de antes

 

Uno despierta un día sobre el lecho de siempre

y se encuentra más solo

 

Uno se pone triste de repente

 

Uno se ve las manos en la luz: algo les falta

 

Uno siente sus brazos vacíos    su hombro sin peso

 

Uno quiere de pronto tener alas

 

Uno no está con uno en ningún lado

 

Uno

       ya

            es

                 Otro.

 

 

   14

 

La Poesía me roza por la espalda con sus pechos maduros

 

Me vuelvo para amarla plenamente

 

No hay nadie

                                           Era ella.

 

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