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    Se afiebra el corazón cuando la luna se lleva por dentro
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Los medios, según los poetas

   JUAN CALZADILLA

 

   Noticias del alud

 

Tenemos que agradecerles a los publicistas su interés por

nuestro país. Se espera que con el apoyo de éstos

y de la Comisión Nacional, de la TV, de la sociedad civil,

de la cinematografía mundial y de nuestros libretistas

y escritores, podamos sacarle a este doloroso suceso

el máximo provecho.

   Tomado del diario El Nacional, Caracas, 23/02/2000

 

 

Una de las cosas que suceden con nuestro modelo

de participación ciudadana es que la gente está

cada vez más convencida de que

mirando los acontecimientos

en la pantalla chica se compromete más

que el que no ha visto nada.

Que se piense de este modo es una perversión que

los dueños de los medios alimentan con el propósito

de que la gente se ocupe más de lo que ocurre

en la pantalla

que de lo que ocurre en la realidad.

 

Este compromiso virtual le parece obvio a la persona

que sentada confortablemente piensa que basta

apagar el aparato para ponerse a salvo

de la furia de la inundación.

 

 

    Escenas virtuales

 

 

Ninguna imagen de la tragedia luce bastante cruel

cuando al lado, en la mesita junto al televisor,

hay un vaso con whisky y, más allá,

esperando, un sándwich y una taza de té.

 

Disculpen, pero aunque pueda ser cierto

eso que veo en pantalla es una escena virtual.

Observen allí cómo se dispara en el barranco

la cota de crecimiento de la corriente.

Observen allí cómo bajan los ahogados

sobre la cresta del caudal.

 

Afortunadamente todo cuanto ocurre afuera,

según la filosofía idealista, acontece sólo en mi mente.

Y tiene razón, pues basta hacer girar

el botón de cambio para borrar el acontecimiento

darlo por visto

y entrar a otro canal

donde también pasan una mala película.

Lo siento.

 

 

   14

 

Hay que restarle importancia a la afirmación

de que el castellano ha entrado en decadencia.

Con idioma o sin idioma, la gente dice únicamente

Todo lo que quiere decir.

Su problema es la locución

no la gramática. De allí que

no tenga sentido lamentarse porque los medios

ya no sirven para lo que creíamos que servían.

Basta con que sirvan para lo que sirven.

 

(Los dos primeros poemas son de “Ecólogo de día feriado, antología personal”, con prólogo de Miguel Márquez, Biblioteca Básica de Autores Venezolanos, Monte Ávila Editores Latinoamericanos, Caracas, 2005. El último es de “Un nuevo continente, antología del surrealismo en la poesía de nuestra América”, con selección, proyecto editorial, estudio introductorio y notas de Floriano Martins, Monte Ávila Editores Latinoamericanos, Caracas, 2008. Juan Calzadilla nació en Altagracia de Orituco, en 1931. Sus publicaciones de poesía comenzaron en 1954, con “Primeros poemas”. En el grupo “El techo de la ballena”, que fundó en 1961, coincidió con otros creadores adheridos a corrientes vanguardistas, combinadas con intervención en la realidad y activismo político. Pintor y crítico, Calzadilla obtuvo en 1996 el Premio Nacional de Cultura de Venezuela, mención Artes Plásticas).

 

 

   GERMÁN CARRASCO

 

   Zapping

 

moscas

en los pezones

de las niñas

sudanesas

 

(US$ 50 c/u,

según

el reportaje)

 

Luego,

abrupta y sensual

la Campbell;

sus pezones

tras una

transparencia.

 

(De “Clavados”, J. C. Sáez Editor, Santiago de Chile, 2003. Germán Carrasco nació en Santiago de Chile, en 1971. En 1993 integró el taller de la Fundación Pablo Neruda. En 1998 se integró al programa de escritores de la Universidad de Iowa. Comenzó a publicar poesía en 1994, con “Brindis”. Siguieron, entre otros, “Calas”, en 2001, y “Clavados”, en 2003. Obras suyas fueron publicadas en Chile, México, Alemania y Estados Unidos. Fue incluido en numerosas antologías de su país y del exterior. Obtuvo varias distinciones, como el premio Enrique Linh, en 2000; Sor Juana Inés de la Cruz, en 2000; y el Pablo Neruda, en 2005).

 

   JOAQUÍN GIANNUZZI

 

    Noticias

 

Cuando la comedia humana se pone movida

los periódicos

abundan en golpes de estado, huelgas generales,

crímenes, bodas, insurrecciones y muertes terribles.

Del basurero de la historia no colman la medida.

Sin embargo,

¿quién consagró estos hechos?

 

Esta mañana el viento

golpeó en algunas ventanas.

Un hombre y un perro cruzaron la calle.

María reclinó la cabeza a las tres de la tarde.

Nadie contó estas verdades.

 

No hay sucesos pequeños.

En el taller de mi esquina, cuando amanecía,

un obrero puso en marcha un motor.

Nadie habló de ese gesto oscuro.

Pero a partir de entonces

Infinitas cosas se pusieron a funcionar a causa suya.

Así, de simple y rico,

y tan fecundo hacia distintas direcciones

el menor movimiento de tu mano.

 

(De “Obra Poética”, Emecé, Buenos Aires, 2000. Joaquín Giannuzzi nació en 1924 en Buenos Aires, y murió en 2004 en Salta, noroeste argentino. Obras poéticas publicadas: "Nuestros días mortales", 1958; "Contemporáneo del mundo", 1962; "Las condiciones de la época", 1967; "Señales de una causa personal", 1977; "Principios de incertidumbre", 1980; "Violín obligado", 1984; "Cabeza final", 1991; "Apuestas en lo oscuro", 2000; "¿Hay alguien ahí?", 2003; En 2000 se publicó "Obra poética", que reunió todos sus libros hasta entonces. En 2008, Ediciones del Dock de Buenos Aires publicó "Un arte callado", edición póstuma).

 

 

   DAVID JIMÉNEZ PANESSO

 

   Noticiero nacional

 

Más allá de la noche está el olvido

pero aquí

está la imagen de los días terribles.

Está adentro

y la alcoba en tinieblas se ilumina

con la imagen del ON.

La pantalla de TV se abre a otra noche.

La luna se alza por los cerros,

es aún dulce su rostro y plácida

su leche benigna.

La jornada de hoy coagula en noticia.

El cadáver de un hombre acribillado

yace en mi cuarto

y yo soy el asesino y la víctima

su familia, su verdugo

y el indiferente.

Mientras una mujer levanta la cabeza destrozada de su marido

y llora para la teleaudiencia sin saberlo,

el cadáver viene a tenderse en mi cama.

Sus ojos de sangre me miran desde el otro lado

de la vida, o del televisor.

Alguien en la vía me hace señas,

un guiño, “no te preocupes, la vida es así”.

Tampoco la luna se horroriza,

ella mira hacia otro lado desde hace tiempo

y nos da solo el revés de su moneda.

La mujer se pierde en la sombra

por el cambio de noticia.

No volveré a verla

pero la de mañana será igual

será la misma

y también se morderá los labios

y sus manos en la cara serán la desesperanza.

Regresa la imagen y sonríe,

ahora son los comerciales.

Afuera, oscuras, las calles bañan sus regueros de sangre.

 

(De “Colombia en la poesía colombiana, los poemas cuentan la historia”, con la coordinación de Joaquín Mattos Omar, Amparo Murillo Posada, Robinson Quintero Ossa y Luz Eugenia Sierra, Letra a Letra, Bogotá, 2011. David Jiménez Panesso nació en Medellín, en 1945. Licenciado en Filosofía y Letras, en poesía publicó “Retratos”, en 1987, y “Día tras día”, en 1997. Es también investigador, crítico literario y ensayista. Obtuvo el Premio Nacional de Poesía Universidad de Antioquia, en 1987, y el Nacional de Poesía, en 1997).

 

  EDGAR LEE MASTERS

 

   Whedon, director de periódico

 

Saber todos los aspectos de cada cuestión,

estar en todos lados, serlo todo, no ser nada por mucho tiempo;

falsear la verdad, cabalgarla cuando te conviene,

usar los grandes sentimientos y pasiones de la humana familia

con bajos designios, con fines astutos,

llevar, como los actores griegos, una máscara

-tu periódico de ocho páginas-, tras la cual te acurrucas

y gritas por el altavoz de los grandes titulares:

“¡Este soy yo, el gigante!”

Y así vivir también la vida de un ladrón furtivo,

envenenado con las palabras anónimas

de tu alma escondida.

Echar, si te lo pagan, tierra a los escándalos,

y desenterrarlos a los cuatro vientos por venganza

o para vender más periódicos,

aplastando reputaciones o vidas, si es preciso,

para vencer a toda costa, salvo de tu propia vida.

Ostentar una fuerza demoníaca enterrando a la cultura,

como un muchacho paranoico que pone un tronco en la vía

y hace descarrilar el tren expreso.

Ser director de periódico, como yo lo fui.

Para yacer después aquí, junto al río, sobre el lugar

donde desaguan las alcantarillas del pueblo y

arrojan las latas vacías y la basura,

y se esconden los abortos.

 

(De “Antología de Spoon River”, con edición de Jesús López Pacheco, traducción de Jesús López Pacheco y Fabio L. Lázaro, segunda edición corregida, Cátedra Letras Universales, Ediciones Cátedra, Grupo Anaya S.A., Madrid, 2004. Edgar Lee Masters nació en Kansas, Estados Unidos, en 1868, y murió en Pensilvania, en 1950. Además de poeta, fue dramaturgo y biógrafo. Fue abogado y opositor férreo a la guerra y a la expansión de su país. La “Antología de Spoon River” es una suma de voces de personas muertas, seres que hablan desde el cementerio y desnudan a la sociedad norteamericana representada en un pueblo imaginario, Spoon River).

 

   JACOBO RAUSKIN

 

   Antes del noticiero

 

Tú, que gracias a la tevé,

estás a punto de aceptar

de nuevo un Apocalipsis parcial

en una, en dos, en tres

de las ciudades reducidas

al tamaño de un barrio en cenizas

por el horror que vuela, por bombas

pensantes y autodirigidas,

no, no sigas, no des por descontado

que el fin del mundo ha comenzado.

Antes del noticiero, cuando el visivo

mundo invivible te lo permita,

ruega que no funcionen los misiles.

 

(De "El arte de la sombra", colección Poesía Pez Náufrago, Ediciones del Dock, Buenos Aires, 2011. Jacobo Rauskin nació en Villarrica, Paraguay, en 1941. Obtuvo en 2007 el Premio Nacional de Literatura. Es miembro de número de la Academia Paraguaya de la Lengua Española y miembro correspondiente de la Real Academia Española. Algunas de sus obras: "Jardín de la pereza", "La noche del viaje", "La canción andariega", "Alegría de un hombre que vuelve", "Fogata y dormidero de caminantes", "Adiós a la cigarra", "El dibujante callejero", "La ruta de los pájaros", "La rebelión demorada", "Espantadiablos", "Los años en el viento".)

 

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