• @Cataperdis
    ¿Cuándo dejamos de bailar solo porque nos estaban mirando?
  • @Lestat1414
    La realidad es una fantasía que se rindió
  • @sylviopolis
    Las personas se van y se llevan sus campos semánticos
  • @Ohzolli
    Ese ángel se llama ausencia. Cuando nos nombra, seguimos siendo ciertos
  • @poeticsilence__
    La madrugada es el primer ojalá
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    Con tanta tecnología ya no se pierden los corazones como antes
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    Uno se reinventa sin remedio cuando el amor ensordece
  • @sognos_
    Deberíamos pagar las consecuencias por adelantado
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    Un Nosotros siempre es un dogma de fe
  • PacoParra14
    Échale más tinta a la herida
  • @Srta_Guacamole
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Luis Pérez Infante

    Nació en Galaroza, Huelva, en 1912. Siendo muy joven se vinculó con la Generación del 27. Más adelante se identificó fuertemente con la República y, con la dictadura franquista, se fue al exilio, que transcurrió principalmente en Uruguay. La Diputación de Huelva editó en julio de 2017 su poesía reunida.

 

    A Madrid

 

Por todas partes, Madrid,

te ofrece el fascio pelea.

¡Búscala! ¡Sal a los campos!

Remonta las carreteras

que conducen a la muerte,

antes que la muerte venga!

 

 

   La voz de los muertos

 

Sí, porque estamos más vivos que nunca,

con la vida gigante del que sabe

morir en pie cuando la Vida ordena,

de entre esta tierra y esta sangre -fango

que si nos cubre el cuerpo no nos mancha

salimos, camaradas -frente único

que hemos forjado para hablaros, vivos-:

Mirad en nuestros pechos las heridas

que empaparon de sangre nuestros campos,

y mirad en la luz de nuestras frentes

el signo inconfundible de los hombres.

Os hablan -frente único- los muertos.

Recordemos que un traje, compañeros,

aunque sea bello el cuerpo que lo vista,

no es más que un saco lleno de vacío

en tanto que la Vida no reclama

la evidencia del ser en su momento.

Vuestro momento aquí: mirad que invade

todo el espacio enorme que os rodea,

que paraliza el viento, que se filtra

por la roca y el monte; que los hiere,

que hasta el reloj se pasma y lo señala.

El momento está aquí. Y allí la prueba:

la Muerte y el mirarla pecho a pecho.

... Y lograréis la libertad del mundo

y la impalpable vida de los héroes.

 

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