• @Primvers
    A veces yo también les llevo flores a mis cicatrices
  • @carolineberl
    Lo que me gusta del tiempo es que todo lo cura con personas
  • @UlisesKaufman
    Cuando seamos invisibles, recordaremos la belleza del gris
  • @canocs19
    Canta la tristeza/ sus secretas sílabas/ en la música azul/ de la tarde quieta
  • @vidoq66
    Soy un fantasma triste en el cementerio de almas que es la ciudad
  • @marga_canseco_r
    Vendemos al mundo para comprar fuego, nuestro camino iluminado por hombres en llamas
  • @Tu_Infortunio
    Te espero después de la última vez
  • @esthercbrls
    Me asusta la mujer que me contempla desde el espejo
  • @osorio_jl
    La piel es la superficie del mar que te asola
  • @Desbalagada
    Qué puedo decir que no hayas leído
  • @Tayler_burdel
    Toda locura merece un gran amor
  • @nuberrante
    Escribir es soñar con precisión

Claudio Bertoni

 

   Nació en 1946, en Santiago. En abril de 2017 publica “¿Puede aceptarse todo esto?”, un libro en el que el autor responde a frases o definiciones de otros autores, o de textos como la Biblia. Recibió el Premio de Poesía del Consejo Nacional del Libro y la Lectura, en 1997. Fue seis veces finalista del Premio Altazor y estuvo postulado al Premio Nacional de Literatura.

 

    Para una joven amiga que intentó quitarse la vida

 

me gustaría ser un nido si fueras un pajarito

me gustaría ser una bufanda si fueras un cuello y tuvieras frío

si fueras música yo sería un oído

si fueras agua yo sería un vaso

si fueras luz yo sería un ojo

si fueras pie yo sería un calcetín

si fueras el mar yo sería una playa

y si fueras todavía el mar yo sería un pez

y nadaría por ti

y si fueras el mar yo sería sal

y si yo fuera sal

tú serías una lechuga

una palta o al menos un huevo frito

y si tú fueras un huevo frito

yo sería un pedazo de pan

y si yo fuera un pedazo de pan

tú serías mantequilla o mermelada

y si tú fueras mermelada

yo sería el durazno de la mermelada

y si yo fuera un durazno

tú serías un árbol

y si tú fueras un árbol

yo sería tu savia y correría

por tus brazos como sangre

y si yo fuera sangre

viviría en tu corazón

 

 

   1999

 

hacer

el amor

es raro y

un gran signo

de nuestra presencia

en el lado sano del mundo.

 

 

   El ciego

 

llamo y llamo

y tú no estás

sé que no estás

pero sigo llamando

por lo menos el teléfono suena ahí donde no estás

pero donde sueles estar

en el espacio que sueles ocupar

en el aire que sueles llenar

en las sillas que sueles tocar

en los muebles que sueles tocar

en la cama que sueles ocupar

en el teléfono que sueles contestar

y tomar en tu mano

y acercar a tu boca.

llamo y toco ése lugar.

yo soy el alma el corazón y el ¡ay!

del grito que toca ese lugar.

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