• @monarcamanni
    Cada quien/ le escribe/ a la sed/ que le sostiene
  • @_Annai_
    Precipitado/ los lugares expandes/ beso callado./ Todo el cielo nos llama/ con su alma de montaña.
  • @Anadimeana
    Mira cómo viene la tarde: descalza de voz, vestida en agua y viento
  • @magiamorena
    Un adiós sin maquillaje
  • @carinaldad
    El silencio respira tu perfume
  • @franc_murcia
    La literatura es una infusión de sueños
  • @Indephinida
    Mi niña interior juega con los sueños que yo misma he roto
  • @DeseosCulpables
    Es agotador escribir de amor, y no hacerlo
  • @amanecerdemar
    Hay silencios que sustentan la vida de todas las palabras...
  • @SimoneBella7
    Soy un cuerpo de mil caminos para su tinta desnuda
  • @Luzsoldepapel1
    Día cenizo/ entre la llovizna/ el pájaro afina
  • @danielatome
    La vida y sus dientes de sable y mis ojos, que no terminan de resignarse

Claudio Bertoni

 

   Nació en 1946, en Santiago. En abril de 2017 publica “¿Puede aceptarse todo esto?”, un libro en el que el autor responde a frases o definiciones de otros autores, o de textos como la Biblia. Recibió el Premio de Poesía del Consejo Nacional del Libro y la Lectura, en 1997. Fue seis veces finalista del Premio Altazor y estuvo postulado al Premio Nacional de Literatura.

 

    Para una joven amiga que intentó quitarse la vida

 

me gustaría ser un nido si fueras un pajarito

me gustaría ser una bufanda si fueras un cuello y tuvieras frío

si fueras música yo sería un oído

si fueras agua yo sería un vaso

si fueras luz yo sería un ojo

si fueras pie yo sería un calcetín

si fueras el mar yo sería una playa

y si fueras todavía el mar yo sería un pez

y nadaría por ti

y si fueras el mar yo sería sal

y si yo fuera sal

tú serías una lechuga

una palta o al menos un huevo frito

y si tú fueras un huevo frito

yo sería un pedazo de pan

y si yo fuera un pedazo de pan

tú serías mantequilla o mermelada

y si tú fueras mermelada

yo sería el durazno de la mermelada

y si yo fuera un durazno

tú serías un árbol

y si tú fueras un árbol

yo sería tu savia y correría

por tus brazos como sangre

y si yo fuera sangre

viviría en tu corazón

 

 

   1999

 

hacer

el amor

es raro y

un gran signo

de nuestra presencia

en el lado sano del mundo.

 

 

   El ciego

 

llamo y llamo

y tú no estás

sé que no estás

pero sigo llamando

por lo menos el teléfono suena ahí donde no estás

pero donde sueles estar

en el espacio que sueles ocupar

en el aire que sueles llenar

en las sillas que sueles tocar

en los muebles que sueles tocar

en la cama que sueles ocupar

en el teléfono que sueles contestar

y tomar en tu mano

y acercar a tu boca.

llamo y toco ése lugar.

yo soy el alma el corazón y el ¡ay!

del grito que toca ese lugar.

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