• @_marazi
    Yo ya me quedé contigo cuando ni estabas
  • @ciruelle
    Amar es ser verbo en todos los tiempos
  • @SIELALSOYYO
    No hay persona más peligrosa que la que no tiene sueños por cumplir
  • @DivinaOnix
    También lo imposible puede ser amado
  • @LunaPara2
    El que se va en silencio, lo ha dicho todo
  • @Ghouls99
    A veces acumulamos, densos y potentes, para arrasar en el siguiente desborde
  • @siete_verdes
    Es espesa, grumosa y fría. Llamémosla decepción
  • @JanoTwoFaces
    Dejad de ordenar caos y provocad alguno
  • @sammasathi
    Sueño, luego insisto
  • @TISHA77
    La poesía también es presagio
  • @juanita_amore
    Escribir porque el tiempo nos viene a leer
  • @z_zyanya88
    Quieta, la noche/ versa amores calmos,/ suspira en paz

Aldo Pellegrini

    

   Nació en Rosario, provincia de Santa Fe, Argentina, en 1903. Figura central del surrealismo en su país, publicó en 1961 “Antología de la poesía surrealista”, muy valorada por Andre Breton. La editorial argentina Argonauta publica en 2017 un conjunto de ensayos, “La conquista de lo maravilloso”. Murió en Buenos Aires, en 1973.

 

   Al abrir los ojos

 

Al abrir los ojos

espera la gran jornada de fatiga

y con la fatiga la seducción de los milagros

allí la luz de los leones ante las bocas que amenazan pronunciar

      palabras inútiles

 

Retroceden dos pasos

los pájaros anidan en las heridas

oh materia del dolor clasificada en pequeñas cajas portátiles

llevadas de aquí para allá

con sonrisas y aires fingidos

los noctámbulos penetran en las jaulas

pronunciando palabras ardientes

 

Al abrir los ojos

la multitud deslumbrada acude a presenciar la persecución

los que salen y los que entran, el judío errante y el emperador

      destronado y la bella Magdalena

con su humilde manjar de culpa, su tristeza erótica y su roto

     marfil

corren tras las estatuas sonrientes, las cosas en movimiento

     descifran su candor

 

Al abrir los ojos

el verdor se adelanta, el viajero impaciente abandona a su

     compañera sonámbula

el viento asoma su rostro expectante y una mano que se agita

aclara la rabia del humo

 

Al abrir los ojos

una atmósfera con corona de incendio

un confortante clamor de destrucción

los viejos camaradas se separan, el tiempo florece en las ruedas

¿no ha durado todo demasiado?

 

La poesía alcanza para todos - Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.