• @jex_javier
    El eclipse del lector es su imaginación
  • @isona_clarck
    Me gustan los lugares deshabitados por promesas sin salida
  • @EvaLopez_M
    La de cosas que pasan sin que ocurran
  • @hipst_eria
    No es lo que escribes, es lo que borras
  • @JacGoldberg
    El horror salivea en nuestra nuca
  • @Sofia_Insomnia
    Los herejes tenemos que organizarnos
  • @Sinsintidez
    A los tristes los delata la música
  • @yonosoycarmen
    Irse por fuera, quedarse por dentro, esa complicación
  • @NaEnEspiral
    Aquí, donde venimos a disfrazar epitafios con el traje de postal
  • @_soloB
    Yo he dormido lo insuficiente como para no tener pesadillas despierta
  • @tearsinrain_
    No te asustes, solo es otro futuro mas
  • @arbolador
    Algún día se perdonarán haberse conocido

Manuel Altolaguirre

   Nació en Málaga, en 1905. Integrante de la Generación del 27, adhirió a la República y posteriormente padeció el exilio, en México. Consiguió regresar a España y se radicó en Burgos, donde murió en 1959. En diciembre de 2016, se anunció la donación de 2 mil libros, documentos, correspondencia y fotografías que le pertenecían al Museo de Federico García Lorca, en Fuente Vaqueros.

 

    Las caricias

¡Qué música del tacto

las caricias contigo!

¡Qué acordes tan profundos!

¡Qué escalas de ternuras,

de durezas, de goces!

Nuestro amor silencioso

y oscuro nos eleva

a las eternas noches

que separan altísimas

los astros más distantes.

¡Qué música del tacto

las caricias contigo!

 

 

   Palabras

 

Apoyada en mi hombro

eres mi ala derecha.

Como si desplegaras

tus suaves plumas negras,

tus palabras a un cielo

blanquísimo me elevan.

Exaltación. Silencio.

Sentado estoy a mi mesa,

sangrándome la espalda,

doliéndome tu ausencia.

 

   Te quiero


Un lago en una isla

eso es tu amor por mí,

y mi amor te rodea

como un inmenso mar

de silencios azules;

pero tienen también

tus grandezas ocultas.

Soy un niño de sal

sobre tu falda;

me sostienen tus prados

submarinos,

eres frondosa cumbre,

eminencia visible

de tu tierra profunda.

Me enriquecen los ríos,

y tu amor, ese lago

corazón de la isla,

es la fuente de todas

las líquidas comarcas.

Te haces querer. Te quiero.

Mira mis blancas olas.

La poesía alcanza para todos - Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.