• @Primvers
    A veces yo también les llevo flores a mis cicatrices
  • @carolineberl
    Lo que me gusta del tiempo es que todo lo cura con personas
  • @UlisesKaufman
    Cuando seamos invisibles, recordaremos la belleza del gris
  • @canocs19
    Canta la tristeza/ sus secretas sílabas/ en la música azul/ de la tarde quieta
  • @vidoq66
    Soy un fantasma triste en el cementerio de almas que es la ciudad
  • @marga_canseco_r
    Vendemos al mundo para comprar fuego, nuestro camino iluminado por hombres en llamas
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    Te espero después de la última vez
  • @esthercbrls
    Me asusta la mujer que me contempla desde el espejo
  • @osorio_jl
    La piel es la superficie del mar que te asola
  • @Desbalagada
    Qué puedo decir que no hayas leído
  • @Tayler_burdel
    Toda locura merece un gran amor
  • @nuberrante
    Escribir es soñar con precisión

Sandy Juhasz

 

   Poemas enviados por Sandy Juhasz, de Caracas, Venezuela. Publicó recientemente “La corteza no basta”, por O.T. Editores. También autora de “Venezuela desde un azul intenso”, editado por Armitano. Participó de “102 poetas Jamming”, publicado por O.T. Editores. Tallerista de Edda Armas y Armando Rojas Guardia. Es también actriz, guionista y productora de radio y televisión.

 

    Ángelus

 

Cae la tarde sobre la copa del árbol

como cae tu cuerpo en el mío

repitiéndonos como un mantra

en la frescura de tu boca se abren todas las flores

de esta selva prohibida

ya no estamos en la cama

ni en este cuarto de hotel que nos esconde

otro calor enciende soles en tu mirada

de mi aliento emigran mariposas

susurrando el beso de amores amargos

la luna nos cruza de punta a punta

echándose en la orilla de mi cuerpo

te sigo aguas arriba nadándote

con todas las ganas y todas las garras y todos los dientes

la noche se nos va quedando en el pelaje

como si también quisiera escaparse

 

    Caes en mi lengua

 

Tu soplo me desprende de las lobas

pide la palabra en sacrificio

otro abecedario escupe

un animal impronunciable

para echarse en la inmóvil lejanía

de los cuerpos salvajes

 

   Conjetura

 

Nubes de insectos vuelan de la mano

de un Dios que no conozco

sus lágrimas 

el diluvio de mayo

como río inconsolable se ancla

en la orilla de las hembras

sus mejillas de tréboles amanecen

en mis dedos un árbol se asoma

 

 

   Diluvia

 

Afuera

un terco zumbido pica la luz animal

los dientes del tigre retumban

afila en la piel su hembra

rugen lunas de bengala

de un zarpazo rompe el trueno la noche

en fieros relámpagos vegetales

 

Adentro

llueve una mujer a cántaros

sus labios empozan nubes de leopardo

el universo se derrama todo

en un silencio que no escampa

A veces somos un reino sin palabras

 

   Nacer en selva

 

Una selva puede nacer en cualquier parte

en las ruinas que llevamos dentro

o en la huella de lo nuevo que se asoma

la he visto en la chispa de las piedras

y en la cercanía de las almas que se tocan

 

    Truena

 

Despójate de tanto regreso

deja la luna recién cortada

el colmillo enterrado

las ganas

truena la vida en el deseo

en la marcha de las hormigas

bajo las hojas

entre las piedras

quizás tus ojos

al verla nacer de tu costilla

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