• @_marazi
    Yo ya me quedé contigo cuando ni estabas
  • @ciruelle
    Amar es ser verbo en todos los tiempos
  • @SIELALSOYYO
    No hay persona más peligrosa que la que no tiene sueños por cumplir
  • @DivinaOnix
    También lo imposible puede ser amado
  • @LunaPara2
    El que se va en silencio, lo ha dicho todo
  • @Ghouls99
    A veces acumulamos, densos y potentes, para arrasar en el siguiente desborde
  • @siete_verdes
    Es espesa, grumosa y fría. Llamémosla decepción
  • @JanoTwoFaces
    Dejad de ordenar caos y provocad alguno
  • @sammasathi
    Sueño, luego insisto
  • @TISHA77
    La poesía también es presagio
  • @juanita_amore
    Escribir porque el tiempo nos viene a leer
  • @z_zyanya88
    Quieta, la noche/ versa amores calmos,/ suspira en paz

Sandy Juhasz

 

   Poemas enviados por Sandy Juhasz, de Caracas, Venezuela. Publicó recientemente “La corteza no basta”, por O.T. Editores. También autora de “Venezuela desde un azul intenso”, editado por Armitano. Participó de “102 poetas Jamming”, publicado por O.T. Editores. Tallerista de Edda Armas y Armando Rojas Guardia. Es también actriz, guionista y productora de radio y televisión.

 

    Ángelus

 

Cae la tarde sobre la copa del árbol

como cae tu cuerpo en el mío

repitiéndonos como un mantra

en la frescura de tu boca se abren todas las flores

de esta selva prohibida

ya no estamos en la cama

ni en este cuarto de hotel que nos esconde

otro calor enciende soles en tu mirada

de mi aliento emigran mariposas

susurrando el beso de amores amargos

la luna nos cruza de punta a punta

echándose en la orilla de mi cuerpo

te sigo aguas arriba nadándote

con todas las ganas y todas las garras y todos los dientes

la noche se nos va quedando en el pelaje

como si también quisiera escaparse

 

    Caes en mi lengua

 

Tu soplo me desprende de las lobas

pide la palabra en sacrificio

otro abecedario escupe

un animal impronunciable

para echarse en la inmóvil lejanía

de los cuerpos salvajes

 

   Conjetura

 

Nubes de insectos vuelan de la mano

de un Dios que no conozco

sus lágrimas 

el diluvio de mayo

como río inconsolable se ancla

en la orilla de las hembras

sus mejillas de tréboles amanecen

en mis dedos un árbol se asoma

 

 

   Diluvia

 

Afuera

un terco zumbido pica la luz animal

los dientes del tigre retumban

afila en la piel su hembra

rugen lunas de bengala

de un zarpazo rompe el trueno la noche

en fieros relámpagos vegetales

 

Adentro

llueve una mujer a cántaros

sus labios empozan nubes de leopardo

el universo se derrama todo

en un silencio que no escampa

A veces somos un reino sin palabras

 

   Nacer en selva

 

Una selva puede nacer en cualquier parte

en las ruinas que llevamos dentro

o en la huella de lo nuevo que se asoma

la he visto en la chispa de las piedras

y en la cercanía de las almas que se tocan

 

    Truena

 

Despójate de tanto regreso

deja la luna recién cortada

el colmillo enterrado

las ganas

truena la vida en el deseo

en la marcha de las hormigas

bajo las hojas

entre las piedras

quizás tus ojos

al verla nacer de tu costilla

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