• @Primvers
    A veces yo también les llevo flores a mis cicatrices
  • @carolineberl
    Lo que me gusta del tiempo es que todo lo cura con personas
  • @UlisesKaufman
    Cuando seamos invisibles, recordaremos la belleza del gris
  • @canocs19
    Canta la tristeza/ sus secretas sílabas/ en la música azul/ de la tarde quieta
  • @vidoq66
    Soy un fantasma triste en el cementerio de almas que es la ciudad
  • @marga_canseco_r
    Vendemos al mundo para comprar fuego, nuestro camino iluminado por hombres en llamas
  • @Tu_Infortunio
    Te espero después de la última vez
  • @esthercbrls
    Me asusta la mujer que me contempla desde el espejo
  • @osorio_jl
    La piel es la superficie del mar que te asola
  • @Desbalagada
    Qué puedo decir que no hayas leído
  • @Tayler_burdel
    Toda locura merece un gran amor
  • @nuberrante
    Escribir es soñar con precisión

Rubén Ackerman

   Nació en Caracas, en 1954. Es sociólogo y aunque lleva veinticinco años escribiendo poesía, publicó en noviembre de 2016 su primer libro, “Los ausentes”, por Dcir Ediciones.

 

   Ars poética

Lo mejor es detener el tiempo
cuando los dados 
están en el aire
a punto
de caer
y permanecer con la emoción para siempre
pero Dios o el azar
colocan el destino sobre la mesa

lo mejor
es quedar suspendido
para siempre en un orgasmo

pero el reloj nos traiciona
y pronto nos visita el cobrador de la luz
o la suegra viene a darnos un consejo muy atinado

lo mejor es el espacio
entre la inspiración y la expiración
como los pensamientos se ausentan
y somos livianos como el aire
calientes como el sol
inocentes como un niño

Lo mejor es cuando Dios duda de todo y de sí mismo
en el intervalo entre la fe ciega
y el ateísmo rabioso
cuando la verdad se pliega
o se despliega
y nos desmoronamos levantándonos

lo mejor es quedar suspendidos en una metáfora
abrazarla
sin regresar jamás
al polvo y a la tierra

--

 

                                       A la memoria de Charles Baudeliere
                                                                          poeta maldito que nos recomendaba
                                                                                  estar siempre ebrios


Siento que lo pequeño es un invento,
me lo susurró un día en mi adolescencia una
prostituta en un burdel llamado mon-petit

Ahora su susurro se pierde
es un vacío que se desvanece.

Siento el paso sigiloso de lo pequeño
su sombra diminuta casi inexistente
su aflicción como una vaga congoja
apenas la tristeza lerda que produce
el suicidio de una mosca.

Lo pequeño nos inventa a todos sin percatarnos
viene de no se sabe donde y se sienta
al frente, como un largo y fatigoso lamento
se traga inclemente nuestra vida.

Tiene ecos infinitos que resuenan como sombras
cuando te miras en el espejo lo pequeño esta ahí
recordándote tus deberes impostergables, tu ración
de sensatez fingida, tu sueño lacerado

Lo pequeño es el invento que te inventa
y tu eres mon petit lo único pequeño detrás de ti
mismo y un día te desvanecerás al ritmo pequeño
de tu diminuta vida.

Siento que lo pequeño es un invento me lo susurró
un día en mi adolescencia una prostituta en un
burdel llamado mon-petit.

 

 

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