• @Cataperdis
    ¿Cuándo dejamos de bailar solo porque nos estaban mirando?
  • @Lestat1414
    La realidad es una fantasía que se rindió
  • @sylviopolis
    Las personas se van y se llevan sus campos semánticos
  • @Ohzolli
    Ese ángel se llama ausencia. Cuando nos nombra, seguimos siendo ciertos
  • @poeticsilence__
    La madrugada es el primer ojalá
  • @carolineberl
    Mi golpe de suerte fue con un libro
  • @ITalkToRainbows
    Con tanta tecnología ya no se pierden los corazones como antes
  • @karla77_karla
    Uno se reinventa sin remedio cuando el amor ensordece
  • @sognos_
    Deberíamos pagar las consecuencias por adelantado
  • @NaEnEspiral
    Un Nosotros siempre es un dogma de fe
  • PacoParra14
    Échale más tinta a la herida
  • @Srta_Guacamole
    Era música para mis rugidos

Leonard Cohen

 

   Nació en Montreal, en 1934. Comenzó a publicar poesía a los 21 años. Atravesó en los 90 un período de retiro religioso, hasta que regresó a la música y la poesía. Murió el 11 de noviembre de 2016.

  

 

   Qué hago aquí

 

No sé si el mundo ha mentido

Yo he mentido

Yo no sé si el mundo ha conspirado contra el amor

Yo he conspirado contra el amor

El clima de tortura no constituye ningún consuelo

Yo he torturado

Aunque no hubiera existido la nube en forma de hongo

habría odiado

Escuchadme

Yo habría hecho las mismas cosas

aunque no existiera la muerte

Me niego a que se me sujete como a un borracho

bajo el frío grifo de los hechos

Yo rechazo la coartada universal

Como un ninfomaníaco que ata a un millar

en una extraña hermandad

Yo espero

a que cada uno de vosotros confiese

 

 

   Porque resulta que soy libre

 

Todos conspiran para hacerme libre

Yo intenté sumarme a sus argumentos

pero había muy pocas actitudes

y yo necesitaba bastantes

         El abandonar a la muchacha adorable

no fue idea mía

pero ella se quedó dormida en la cama de alguien

         Ahora más que nunca

deseo tener enemigos

         Vosotros que florecéis

en el fácil mundo del amor moderno

tened cuidado conmigo

porque he desarrollado una terrible virginidad

y al encontrarse conmigo

todos aquellos que hayan sobrepasado el beso

perecerán sumidos en la vergüenza

con verrugas y pelos en las palmas de sus manos

           Ya va siendo hora de que nuestros mejores hombres mueran

en el error y la iluminación

Moisés vigilando

David en su casa de sangre

Camus junto al río

            Mis nuevas leyes favorecen

no el satori sino la perfección

por fin por fin

             los judíos que van

demasiado lejos en el Sabbath

serán lapidados

             Los católicos que blasfemen

sufrirán la electricidad aplicada

a sus genitales

             Los budistas que adquieren propiedades

serán aserrados por la mitad

             Los malos protestantes

tienen gobiernos

para hacerles la vida imposible

             ¡Ah! el universo vuelve al orden

Los nuevos rascacielos de Montreal

se chulean de los aparcamientos

como los ganadores de un concurso de higiene

             una suite de encendidas ventanas aquí y allá

como una Banda de Primera Clase

otorgada como premio a una limpieza esmerada

             Una muchacha que conocí

duerme en alguna cama

y de todas las cosas bonitas

que podría decir digo ésta

             veo su cuerpo desconcertado

por las impresiones de las bocas

de todos los besos de todos los hombres

que ha conocido

              como un piano arrabalero

anillado por años de vasos de cocktail

y mientras ella se da cuenta y tintinea

en la encantadora vieja y pecaminosa danza

               yo camino bajo

la rubia lluvia de noviembre

castigándola con mi felicidad

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