• @karlisjar
    Los símbolos nunca callan, así nosotros nos hagamos los sordos
  • @EstebanPerezsan
    Duermes en lo que escribo/ y lees en lo que sueño
  • @marconpi66
    Del amor también se sale, muerto de latidos
  • @fumivora
    Quiero que solo me apuñales a mi
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  • @divagandoletras
    Cerrar las ventanas con nosotros fuera. Y quedarnos en el otoño
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    También hay errores platónicos
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    Tocará beber de su sonrisa en una foto
  • @Pluriversos
    Cabizbajo no es tan triste si viene un sueño subiendo
  • @cachililiana
    Vengo desterrada de un sueño
  • @nancyeldarjani
    La hora es un compás seguro

Susana Chávez

 

   Nació en 1974 en Ciudad Juárez, México, donde murió asesinada en enero de 2011. Fue militante por los derechos humanos y se enfrentó incansablemente a la violencia contra las mujeres, de la que terminó siendo víctima. Fue la autora de la frase "Ni una menos, ni una muerta más", que orienta actualmente los reclamos en numerosos países de América Latina contra la violencia machista. El miércoles 19 de octubre de 2016 se realizaron marchas en varios de esos países orientadas, justamente, por esa consigna. Los poemas que siguen fueron tomados de su blog, Primera tormenta (http://primeratormenta.blogspot.com), que está abierto.

 

   Ocaso

                                    Para Linda Escobedo

He perdido la cuenta de tus huesos

introduciendo mi palabra al tiempo

entonces me fui a alguna parte

con el apetito dormido.

Fuiste tú el sitio del crimen,

quién me volvió clandestina melodía,

a quien contemplo mezclada de imágenes

sentada en una butaca del cine

para ver mí sombra.

Nos enredamos en el vacío

y de la nada surge tu boca

a desprenderme a Dios del aliento

en un espejismo que me brota

por un rumor indefinido.

Surges despuntando tu lengua

liberando a Sofía de tu interior.

Aquí estás, embalsamada,

casi real entre los árboles.

Pareces un chacal,

un alebrije que me conquista

más allá de lo intocable.

Te veo desatada en una ventana

alrededor de mi otra parte

dándole a mis ojos el cierre final.

A veces, también te veo

atrapada en un secreto

que duele entre mi carne.

Así voy avanzando paso a paso

tomando de una mano tu ruptura

y acariciando con la otra

los cabellos de alguien

por quien toco la magnánima vehemencia.

Así voy en mi misma

perdiendo la cuenta de tus huesos.

 


   Mujer hacha

 

Mujer

lejana,

improbable

disfrazada de razón,

fuerza sin sangre.

Hechicera mocosa echada a sus sienes

a quien le nombran incertidumbre.

Abismal de lo interno que no sabe ademanes

cautivante con sus silencios.

Atroz,

irresistible al deseo de morder la noche

vacilante en desencantos

embellecida por cuentos

reposada en la distancia.

Mujer instante,

hacha

que arrastras,

que cortas lenguas esparciéndolas

en la mano de Dios que se retuerce de risa contigo.

Fugitiva de tu captura saldré

sabiendo perfectamente

que eres invencible.

 

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