• @_marazi
    Yo ya me quedé contigo cuando ni estabas
  • @ciruelle
    Amar es ser verbo en todos los tiempos
  • @SIELALSOYYO
    No hay persona más peligrosa que la que no tiene sueños por cumplir
  • @DivinaOnix
    También lo imposible puede ser amado
  • @LunaPara2
    El que se va en silencio, lo ha dicho todo
  • @Ghouls99
    A veces acumulamos, densos y potentes, para arrasar en el siguiente desborde
  • @siete_verdes
    Es espesa, grumosa y fría. Llamémosla decepción
  • @JanoTwoFaces
    Dejad de ordenar caos y provocad alguno
  • @sammasathi
    Sueño, luego insisto
  • @TISHA77
    La poesía también es presagio
  • @juanita_amore
    Escribir porque el tiempo nos viene a leer
  • @z_zyanya88
    Quieta, la noche/ versa amores calmos,/ suspira en paz

Manuel J. Castilla

 

   Nació en Cerrillos, Salta, norte de Argentina, en 1918, y murió en la capital de esa provincia, en 1980. Muchos de sus poemas se convirtieron en canciones que alcanzaron gran popularidad. El 21 de septiembre se presentan en Buenos Aires sus "Obras completas".

 

 

   Gente en los sueños

 

Los sueños tienen gente.

y uno, dormido, es como una casa

que de golpe se llena de personas.

 

Hay veces que ellas y uno, todos, caminamos y hablamos

y nos oímos apenas como si conversáramos desde lejos.

 

Uno habla con los amigos muertos.

 

Y cuando se recuerda

se hunde en un espejo, de espaldas,

las manos llenas de ademanes vacíos.

Y un día brillante queda lejos y solo.

 

 

   Niño dormido en un mercado

 

He visto un niño colgado del techo de un mercado

en Santa Cruz de la Sierra, en Bolivia.

 

Dormía en su cuna de lona

entre el chillido verde tierno y hediondo de los monos,

entre ramos de acelgas arrugados,

entre los mágicos y desnudos cuerpos humanos de las zanahorias

junto al hebroso y blanco de las mandiocas

 

Ahora lo recuerdo

su sueño me quema todavía

con la leche apurada que le daba su madre,

con el pico crepuscular de los tucanes

que lo hubieran tragado como un tamarindo.

 

El niño era una semilla preñándose en la lluvia

sin saber si iba a ser una flor o una lechuga.

 

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